VELA LIGERA

CANTERA

Regatistas del presente y del futuro

El Real Club Náutico de Palma y un grupo de armadores colaboran para incorporar a los integrante de los equipos de vela ligera a las competiciones de cruceros y monotipos.
MALLORCA PRESS

Los clubs náuticos se enfrentan al reto de renovar su masa social a través del deporte. Y aunque la inmensa mayoría cuenta con equipos muy numerosos de regatas infantiles y juveniles, lo cierto es que mucha gente joven se “desconecta” de la actividad de estas entidades, incluso del deporte náutico, cuando concluye su etapa de vela ligera e inicia sus estudios universitarios.


Skipper Sailing

“Es un problema general de los clubs, que se ha tratado en las reuniones de la asociación nacional”, comenta Manu Fraga, director deportivo del Real Club Náutico de Palma y responsable de la organización de regatas como la Copa del Rey MAPFRE o Sail Racing PalmaVela.



La solución, a su juicio, pasa por que los jóvenes regatistas aprendan a navegar también en embarcaciones “grandes”, ya sean cruceros ORC o monotipos de las clases J80, Dragón o Viper 640. “No es fácil compaginar ambas disciplinas, pues los entrenamientos de vela ligera y las competiciones de crucero suelen coincidir los fines de semana, pero debemos intentarlo, porque no tiene sentido aprender un deporte que puedes practicar a cualquier edad y dejarlo a los 20. El circuito de crucero es compatible con la exigencia académica universitaria y laboral y, por tanto, una puerta abierta a seguir disfrutando del mar toda la vida”.



El Real Club Náutico de Palma trabaja desde hace varios años en un programa de incorporación paulatina a las regatas de crucero y para ello cuenta con la colaboración desinteresada de un grupo de armadores. “La verdad es que los propietarios no dudan en colaborar y les estramos muy agradecidos. Ellos tienen demanda de tripulantes y nosotros podemos ofrecerles regatistas muy formados y con ganas de aprender cómo se navega en equipo o cómo es una regata de altura”, explica Fraga. 



El Trofeo Princesa Sofía -como otras regatas de alto nivel- libera los espacios que hacen posible el encuentro entre armadores y regatistas. Es el momento en el que el club pone casi todos sus recursos al servicio de la organización del evento y los miembros de los que equipos de regatas disponen de tiempo libre, al no haber entrenamientos de su clase. 



“Es una actividad voluntaria en la que los regatistas pueden participar si lo desean. Se abre una bolsa de tripulantes y a cada uno se le asigna un barco. Muchos de nuestros chavales han vivido experiencias increíbles en la Copa del Rey gracias a este programa. No sólo tienen la oportunidad de vivir la vela desde otro punto de vista, sino también de aprender al lado de grandes navegantes. Nuestro club tiene la suerte de contar con armadores y patrones de  gran nivel, por lo que navegar en un crucero se convierte en parte del aprendizaje”, señala el director deportivo.



Thomas, Laura, Max, Gemma, David, Juan, Pedro, María, Carlota, Alvaro, Max, Alfredo, Salud e Irene, todos ellos del RCNP, son los regatistas de las clases Laser y 420 que estos días han participado en el Trofeo Princesa Sofía de cruceros y monotipos a bordo de las embarcaciones Nur, Blaumarina, Mestral Fast, Bulla, Yabadaba Too, Histolab, Herbalife, Blau Marina, Xalest, Tres Mares (ORC) y Team RCNP (Viper 640). Todos coinciden en que navegar en barcos quillados “es muy diferente” a hacerlo en uno de vela ligera, pero igual de divertido y hasta más “cuando arrecia el viento”.



Pedro Marí, entrenador de 420, no tiene dudas: “Cuanto más se navega, mejor se hace. Y mucho de lo que aprendes en el crucero, sobre todo en cuanto a estrategia, es de aplicación en la vela ligera, y viceversa. Todos, armadores y regatistas, salen ganando. Esta iniciativa es positiva la mires por donde la mires y tenemos que potenciarla”.