VELA LIGERA

ALTO RENDIMIENTO

Albert Torres y Elías Aretz, en busca del sueño olímpico

El mallorquín y el canario establecen la base de entrenamiento de su 49er en el RCNP bajo la dirección técnica de Ramón Aixemeno
JOSÉ LUIS MIRÓ / LUIS POMAR

El mallorquín Albert Torres y el canario Elias Aretz han escogido el Real Club Náutico de Palma como base de su nuevo proyecto deportivo en la clase olímpica 49er. Ambos deportistas han destacado a nivel internacional en las clases Optimist y 420 y navegarán por primera vez juntos asistidos por el entrenador catalán Ramón Aixemeno.



Albert Torres explica que el nacimiento de este equipo fue pura casualidad. «Elías y yo estábamos hablando sobre posibles proyectos olímpicos por separado, pues los dos hemos sido siempre patrones, así que cuando surgió la idea de juntarnos a priori fue algo raro», relata el mallorquín.



Los dos regatistas cuentan con un amplio palmarés en competiciones internacionales y ambos han sido subcampeones del mundo de la clase 420. Su entrenador, Ramon Aixemeno, conoce bien la trayectoria de Torres y Aretz. «He seguido sus carreras porque desde el primer momento me parecieron buenos regatistas y excelentes personas».



«Le he dedicado muchos años al 49er –explica Aixemeno–, y al conocer el proyecto lo vi claro. Han sido valientes, uno de ellos (Aretz) ha aceptado dejar el rol de patrón;  son grandes regatistas y tienen ganas. Con la experiencia que tengo, cuando vi que se juntaban me dije: esto es difícil que falle».



Torres y Aretz sopesaron su futuro en la vela y las opciones que tenían por delante eran pocas, pues ambos querían continuar en una clase de equipo y no individual. «En estos momentos las opciones pasan por el 470 mixto, que a mí particularmente no me ilusiona; el Nacra 17, también mitxo, que es un barco muy caro y que cuenta con pocas mujeres en España; o el 49er, un barco rápido, con mucha adrenalina e ideal para iniciar un proyecto como el nuestro», señala Torres.





Esta será la primera experiencia de ambos en un barco con trapecio y gennaker, una forma de navegar muy distinta a la que conocen de su etapa en el 420 o el 470, y que obliga a que uno de los dos renuncie a la caña para hacer de tripulante. Con todo, Aixemeno augura un gran futuro para Torres y Aretz. «Albert tiene mucha cabeza, sabe cómo llevar el barco y Elías ha sido muy valiente al pasar a tripulante. El 49er es un barco extremadamente físico para el tripulante y en la mayoría de días su figura es más importante que la del patrón, pues él es quien lleva el acelerador del barco».



Con patrón, tripulante y entrenador, ya solo faltaba escoger una base y el equipo se decidió por el Real Club Náutico de Palma, del cual Torres es socio. «Personalmente me hacía ilusión traer este proyecto a la que es mi segunda casa», asegura el mallorquín. Su idea, además, va más allá de su propio proyecto. «Me gustaría que con nuestra presencia se cree una cantera de regatistas de 49er en la isla».



Para Aretz la decisión fue fácil. «Estaba viviendo en Barcelona y venir a Palma me parece un opción fantástica», afirma el canario. Por su parte, Aixemeno recuerda que «Mallorca tiene un clima fantástico todo el año, es la base de entreno de las grandes potencias europeas y el Trofeo Princesa Sofía junta a los mejores deportistas cada año».



Aunque llevan poco tiempo a bordo del 49er, Aixemeno confía plenamente en las capacidades de Torres y Artez: «Su proyecto ahora mismo no depende de los demás; tienen que dedicarle muchas horas al barco, a entenderlo y a manejarlo bien. Más adelante ya aprenderán la táctica, que es muy diferente a lo que están acostumbrados».



A corto plazo, Torres y Aretz se han marcado el objetivo de conseguir plaza en el equipo juvenil español. «Solo hay sitio para dos barcos en 49er y tenemos que luchar para que uno sea nuestro». Aunque ambicioso, el objetivo es factible según Aixemeno. El entrenador explica que el equipo ya navega perfectamente con vientos de hasta 15 nudos, si bien Albert Torres reconoce entre risas que con más viento y ola, de momento parece que toma clases «de natación».



En su calendario para este año están el Mallorca Training Camps, el Trofeo Princesa Sofía, la Kieler Woche alemana y el mundial juvenil de 49er que se disputará en Noruega. «En el mundial tenemos que terminar entre los diez mejores, así la federación se fijará en nosotros y podremos empezar a entrenar y viajar junto a gente como Diego Botín y Iago L.Marra o los hermanos Federico y Arturo Alonso», dice Torres. De momento, según Aixemeneo, el equipo «no debería sufrir a nivel de rendimiento del barco; son buenos y verán que evolucionan muy rápido. Técnicamente es cuestión de tiempo, pero en medio año, si no hay contratiempos, tendrán un dominio excelente del barco».



15 KILOS DE MÚSCULO



Además de aprender a gobernar el barco, Albert y Elías deberán ganar 15 kilos de peso, a repartir entre los dos. «Pero tiene que ser de músculo, no vale con engordar por engordar pues eso resta agilidad», remarca Aixemeno, quien les ha recetado «una alimentación sana y comer mucho».

«En una hora navegando a bordo de un 49er el tripulante puede consumir unas 1.000 calorías y el patrón unas 200. En bicicleta tardas tres horas en llegar a estos niveles».



Aixemeno marca también como fundamental el aspecto psicológico. El entrenador quiere que los regatistas «disfruten con cada entrenamiento y trabajen para ser mejores cada día y sin la presión de pensar, por ejemplo, en clasificarse para unos Juegos Olímpicos, ya que este tipo de recompensas llegan por sí solas si se hacen las cosas bien». Albert Torres coincide con su entrenador: «Con la experiencia que tengo de otras clases, si vuelves un día del mar con cara de cabreado es una mala señal. Así que nos hemos centrado en aprender, adaptarnos al barco y disfrutar cada día».