SECTOR NÁUTICO

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El Club Marítimo del Molinar recusa a Gual por “enemistad manifiesta”

Pide al consejo de la APB que su presidente se abstenga de tomar parte en los procedimientos que incumban a la entidad

JOSÉ LUIS MIRÓ

El Club Marítimo Molinar de Levante (CMML) presentó el pasado 2 de abril un escrito dirigido al Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria en el que recusa al presidente de este organismo público, Juan Gual de Torrella, para que en lo sucesivo no pueda participar en los procedimientos administrativos que incumban a la entidad náutica.


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Rafael Vallespir, presidente del CMML, fundamenta su petición en diversas actuaciones de Juan Gual que, a su juicio, denotan “enemistad manifiesta” hacia su persona y hacia el club al que representa. En concreto se refiere a las “actividades de inspección de las instalaciones del Club Marítimo por parte del presidente de la APB, fuera de su horario laboral habitual y al margen de cualquier procedimiento administrativo”.



Según Vallespir, Gual habría acudido a las instalaciones del Club Marítimo Molinar en la víspera de una asamblea de socios (8 de marzo, a las 18.00 horas) para tomar fotografías de varias embarcaciones allí varadas, así como del propio Vallespir y su hija menor de edad. El escrito señala el carácter “absolutamente extraordinario” y “alejado de las funciones de un alto cargo de una Autoridad Portuaria” de esta inspección, labor que suele desarrollar la policía portuaria, y alude a la presunta “actitud amenazante” de Juan Gual, quien se habría dirigido al presidente del CMML en “tono despectivo”.



En el escrito de recusación se subraya también como un hecho anómalo que Gual enviara las fotos al teléfono de  Vallespir por medio de WhatsApp, lo que éste interpretó como  una amenaza dirigida a él y, por extensión, al Club Marítimo, que al día siguiente debía decidir en asamblea si seguía luchando por mantener la gestión del puerto, toda vez que al cabo de una semana expiraba  su concesión. Los socios votaron a favor de concurrir al concurso público que convoque la APB una vez finalizadas las obras de reforma de la dársena.



Vallespir denunció el incidente de las fotografías ante la Policía Nacional. Gual admitió en declaraciones a Última Hora que el 8 de marzo fue a contar unas barcas en el Molinar y que sacó unas fotos en las que también aparecían el presidente del club y su hija. Asimismo reconoció haberlas enviado por Whatsapp, pero “sin ánimo de intimidar ni coaccionar”. Según Vallespir, Gual se negó estrecharle la mano y en el mensaje de las fotos escribió “fins demà” (hasta mañana), lo que interpretó como un advertencia, dado que al día siguiente iba a tener lugar la decisiva asamblea de socios.



En el tercer punto de su alegato para apartar a Gual de cualquier decisión que la APB vaya a adoptar próximamente sobre el Club Marítimo, Vallespir se retrotrae al mes de febrero de 2017. El presidente de la APB denunció entonces que su vehículo particular había sido saboteado y vinculó este hecho con la decisión de no prorrogar la concesión del CMML. Gual, apunta el escrito de recusación, “acusó públicamente [a través de la prensa] a este club de tal delito, sin aportar prueba alguna”. Ello vendría a demostrar “un ánimo persecutorio del señor Gual con respecto al Club Marítimo y condiciona la falta de imparcialidad manifiesta con respecto al mismo”.



Fuentes jurídicas han explicado que la recusación de Juan Gual será debatida en el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria y sometida a votación. El afectado no podrá estar presente en la reunión y, al tratarse del presidente, sus funciones serán asumidas por el vicepresidente, el empresario marítimo Miquel Puigserver.