SECTOR NÁUTICO

ENTREVISTA

Bernadí Alba: «Los pescadores de Instagram nos hacen mucho daño»

El presidente de la Asociación Mallorquina de Pesca Recreativa Responsable sostiene que la ampliación del Parque Nacional de Cabrera no está justificada y afirma que la relación con los grupos ecologistas, hasta ahora cordial y de colaboración, está enrarecida: «¿Cómo puedo pedir a los recreativos que colaboren marcando peces o aportando datos para las mismas organizaciones que han colaborado para excluirnos de 90.000 hectáreas de mar sin justificación alguna?»
JOSÉ LUIS MIRÓ

Antes de empezar esta entrevista, Bernardí Alba, presidente de la Asociacón Mallorquina de Pesca Recreativa Responsable, remarca la palabra responsable. No representa a quien no respete las normas. «Tal vez -dice- una minoría de pescadores no crean en lo que nosotros defendemos, proteger el medio marino, pescar sólo lo que vas a consumir, respetar tallas mínimas y nunca vender las capturas». En sus respuestas se ve claramente que se trata de una persona moderada. A pesar de enarbolar la bandera de la sostenibilidad y ser el primero en denunciar el furtivismo, Alba cree que la ampliación del Parque Nacional de Cabrera, que supone la prohibición total de la pesca de recreo en zonas donde la actividad de este colectivo era habitual, es una «muy mala noticia» y avisa de que los aficionados a la náutica en Baleares están hartos de que el Govern y algunos grupos ecologistas con los que él mismo ha estado colaborando con datos de capturas y marcajes de especies los criminalicen. 



¿Por qué no gusta a los pescadores recreativos la ampliación del Parque de Cabrera?



Respuesta.- Hay varias figuras de protección para el medio marino (reservas, áreas marítimas protegidas, zonas de veda) que son compatibles con nuestra activiad. Cuando se creó la figura legal del parque nacional marítimo para Cabrera, puesto que no existía hasta ese momento, se decidió prohibir la pesca recreativa. Nadie ha modificado esta ley en todos estos años. Lo que hace la ampliación es extender esa prohibición total a zonas donde hasta ahora se podía pescar. Es la única medida de protección del medio marino que el sector recreativo considera inaceptable.


Skipper Sailing

Ustedes denuncian que el Govern balear criminaliza la actividad de la pesca de recreo. ¿En qué se basan para hacer esta afirmación?



Todos sabemos que la pesca profesional tiene más incidencia sobre la biomasa que la que pueda tener la pesca recreativa. A día de hoy no existen estudios científicos que demuestren el deterioro de un ecosistema por culpa de la pesca recreativa. Personalmente sólo he visto imágenes de impactos considerables en la reserva marítima del toro por la irresponsabilidad de un grupúsculo de pescadores desde costa. Así, no se puede entender la exclusión de Cabrera y las restricciones a la pesca recreativa en tallas mínimas. Por ejemplo, las limitaciones a los submarinistas mientras se permite el arrastre en ciertas zonas muy sensibles. Personalmente veo una falta de información en ambos sentidos, de ida y vuelta.



También dicen que el Govern favorece al sector de la pesca profesional al permitir que siga faenando dentro del parque. ¿En qué basan esta afirmación y por qué creen que hay ese trato de favor?



Aquí hay que diferenciar las cosas. El Govern actúa en aguas de su competencia y en algunas de sus reservas ha prohibido la pesca submarina con el lógico enfado de todo este colectivo. No he detectado enfado o decepción alarmante en los practicantes de otras modalidades. En el caso de Cabrera, es el Gobierno Central el que no permite la pesca a los recreativos, pone trabas a nuestros pescadores profesionales y permite a los pescadores de palangre de superficie, que vienen de la península, seguir faenando. Se permite seguir al que saca más pescado y se prohíbe al que saca menos. Nosotros solo pedíamos unos meses al año para unas modalidades de pesca muy concretas que en nada afectarían a los fondos que se pretenden proteger.



¿Ha hablado el Govern con los pescadores recreativos antes de decidir ampliar el parque?



El Govern directamente no. Encargó unos «talleres de comunicación e información a la ONG Tursiops en los que para nada se tuvieron en cuenta nuestras reivindicaciones. Pedimos estudios científicos serios que avalaran la necesidad de la ampliación, no existen. Pedimos un estudio del impacto socio económico que conlleva esta ampliación, ni se ha hecho ni lo piensan hacer. Pedimos una creación de un Área marítima protegida, ni se comunicó al Gobierno Central. La pesca recreativa no sólo afecta a los pescadores y navegantes de recreo, detrás está todo un sector de tiendas, talleres, náuticas, restaurantes, clubs náuticos, marinas... Su impacto en Baleares se estima en unos 57 millones de euros anuales. Nadie ha calculado cómo se van a ver afectadas estas cifras con la ampliación. No sólo el sector primario tiene derecho a ganarse la vida, tanto derecho a trabajar tiene un armador como el propietario de una tienda.



El mes pasado se reunieron en S'Estanyol las asociaciones de pescadores, navegantes y clubes náuticos para tratar el tema de la ampliación. ¿Qué decidieron?



Debo empezar diciendo que el sector de la náutica de recreo ya venía muy «tocado» con el Decreto de la Protección de la Posidonia, que te puede arruinar la vida… Mientras vemos cómo no se actúa con los emisarios de las depuradoras ni con la multitud de pequeños emisarios ilegales directamente sin depurar y que nadie quiere ver. Puestas así las cosas y tras ver cómo nadie atendió ni respondió a nuestras alegaciones, ver cómo se hace una ampliación por vía de urgencia, que se ha ampliado a la zona más frecuentada por los pescadores recreativos de altura, que no hicieron ni caso a nuestra propuesta de crear un Área Marítima Protegida que doblaba el parque existente protegiendo Es Fort den Moreu, es normal el enfado de todo el colectivo. Tampoco atendieron nuestra demanda de modificar los límites que se han aprobado, en su parte noreste. Recordemos que lo que se está haciendo es una prohibición total y para siempre en toda la zona para los recreativos. La única opción que nos queda es agrupar a todos los representantes de los diferentes sectores afectados, asociaciones, clubs náuticos, marinas, federación de pesca, navegantes, clubs de pesca, náuticas, talleres, tiendas de pesca… Montar una plataforma que nos represente a todos  para que se pueda luchar contra esta imposición injustificada. Allí también estuvieron representantes del sector agrario y cinegético que también nos apoyan. Hay muchísima gente que no acepta esta manera de hacer las cosas, con premura y por imposición.



Ustedes sostienen que la pesca recreativa es una actividad tradicional, que forma parte de la cultura de los mallorquines. 



Recordemos que estamos en una isla, desde que está habitada siempre se ha pescado en nuestras costas. A excepción de unos años lejanos en los que las incursiones piratas hicieron reducir la actividad, se ha pescado con asiduidad. Hasta hace unos 50 años no había licencias de pesca que separaban profesionales de recreativos, pero todos pescaban. Muchos refranes, expresiones y recetas de cocina tradicional dan fe de ello.



¿Cuántas licencias de pesca hay en Baleares actualmente?



En estos momentos no conozco la cantidad exacta pero las licencias de pesca desde embarcación deben rondar las 12.000, desde costa muchísimas más y de pesca submarina unas 1.700. Según un estudio científico del Imedea durante el año 2.017, al menos 100.000 personas practicaron la pesca recreativa al menos una vez al año. Esto implica a muchísimas familias.



¿No cree que habiendo tantos pescadores su impacto sobre los caladeros es necesariamente muy elevado?



El que haya muchas licencias no explica el esfuerzo pesquero de la pesca recreativa. La licencia te autoriza a pescar, lo cual no implica que todas las salidas sean de pesca ni se dice cuántas salidas se hacen al año. Nuestro impacto puede llegar a ser como un tercio de la pesca profesional de artes menores, similar a los descartes de la pesca profesional. Cabe recordar que en nuestras costas faenan muchas embarcaciones procedentes de la península. Es posible que nuestra actividad tenga un cierto impacto sobre algunas especies en concreto, pero hasta ahora no han comprometido la viabilidad de ninguna población de peces. Desde la Comisión Europea vienen reclamando datos de capturas de la pesca recreativa porque no existen; puedo afirmar que en nuestras islas vamos unos años por delante de prácticamente todos los países ribereños del Mediterráneo, aquí se ha venido trabajando mucho y van aflorando los resultados.



Los grupos ecologistas de Baleares han celebrado como un éxito propio la ampliación de Cabrera. ¿Cómo es su relación con ellos?



Nuestra relación con ellos es cordial, durante años hemos colaborado con estudios científicos, campañas de concienciación… Nadie puede tener más intención en proteger el mar que aquellos que lo necesitamos sano y limpio para disfrutarlo, seamos navegantes o pescadores. Debo reconocer, sin embargo, que a partir de ahora será mucho más difícil colaborar con ciertas organizaciones, el ambiente está muy enrarecido; no podemos entender que se nos ataque como exterminadores de posidonia mientras se mira hacia otro lado cuando reclamamos una solución a los vertidos de fecales. ¿Cómo puedo pedir a los recreativos que colaboren marcando peces o aportando datos para las mismas organizaciones que han colaborado para excluirnos de 90.000 hectáreas de mar sin justificación alguna?



El director general de pesca es un pescador profesional. ¿Piensa que ello influye en la política del Govern hacia la pesca de recreo?



Conozco a Juan Mercant desde hace años, antes de ser director  general y nunca he notado en él una aversión especial hacia la pesca de recreo, si bien comprendo perfectamente el enfado del colectivo de pescadores de pesca submarina al verse excluidos de algunas reservas marinas. La regulación y el control siempre son comprensibles y deben ser aceptados, la prohibición siempre viene acompañada de conflicto. Debemos comprender que tanto los aficionados a la pesca submarina como a la pesca de altura viven con pasión esta actividad, es algo que te engancha, que te hace contar los días que faltan para la próxima salida. El gran enemigo del pescador recreativo es siempre el furtivo, sea desde costa o embarcación (tenga la matrícula que tenga), sea pescador submarino o también todo aquel que compra ilegalmente. Muchos problemas actuales vienen derivados de conductas ilegales del pasado.  Desde mi punto de vista también nos perjudica mucho la publicidad de demasiados pescadores que no pescan por afición al mar o para deleitarse cocinando y comiendo sus propias capturas, me refiero a los que pescan para el Facebook o el Instagram, que no dudan en exceder el cupo permitido para presumir en las redes. No todo es culpa de la política del Govern, quien esté libre de pecado que tire la primera piedra.