SECTOR NÁUTICO

UNA OBRA POLÉMICA

La mole sumergida de la APB en Es Molinar aún no tiene informe de la Capitanía Marítima

El dictamen fue solicitado el pasado lunes, después de que Gaceta Náutica revelara los planes concretos del organismo portuario para el Club Marítimo. El dique sólo reducirá en 10 centímetros la agitación de las aguas interiores
JOSÉ LUIS MIRÓ

La mole sumergida de la APB en Es Molinar reducirá en 10 centímetros, en el mejor de los casos, la agitación de las aguas interiores del puerto, según se admite en el proyecto constructivo del nuevo ‘port petit’ con el que el organismo portuario busca congraciarse con varias de las plataformas vecinales del barrio, los grupos ecologistas locales y el equipo de gobierno de Cort, liderado por el alcalde nacionalista Antoni Noguera.



La obra, que se realizará sin un dictamen previo de impacto ambiental a pesar de la cercanía de una pradera de posidonia y la posible presencia en la zona de restos arqueológicos, consiste en la construcción de un dique exento (sumergido) de 57 metros de largo por 12 de ancho, cuya parte más elevada estará a 25 centímetros de la superficie y su base a unos dos metros y medio de profundidad. Su función es evitar la agitación de las aguas interiores del puerto, pero en el proyecto constructivo se reconoce que la mejora será apenas perceptible (10 centímetros). Las olas en el puerto que gestiona el Club Marítimo de Es Molinar llegan a rebasar los pantalanes cuando hay temporal de componente sur.



A la falta de un informe que calibre el impacto medioambiental de este dique, situado fuera de la vista de los vecinos pero que necesariamente afectará a las corrientes marinas de la zona, se sumaba hasta el pasado lunes el preceptivo dictamen de la Capitanía Marítima, que recibió el encargo de analizar los efectos de la obra sobre la navegación después de que Gaceta Náutica publicara en exclusiva en su edición impresa los planes concretos de la APB para Es Molinar.



Según informó este periódico, el proyecto de la APB ha eliminado la exigencia de una declaración de impacto ambiental para sus propias obras, lo que es motivo de crítica en las alegaciones del CMML: «Resulta difícil de entender cómo ha decaído esta exigencia en el proyecto que promueve la administración respecto a las condiciones que esta misma administración impuso al club». En efecto, el Marítimo del Molinar tuvo que solicitar una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para su frustrado proyecto, la cual recibió el visto bueno del Ministerio de Medio Ambiente.



En este documento, sufragado por el CMML, se advierte de la necesidad de tener en cuenta la presencia de restos arqueológicos en la zona y la cercanía de una pradera de posidonia oceánica. Un portavoz de Ports de Baleares explicó que Fomento ha señalado que es suficiente con seguir las recomendaciones de vigilancia ambiental de la DIA aprobada en su momento.