PUERTOS

GESTIÓN PORTUARIA

Un empresario pide paralizar el derribo de los edificios de Es Mollet

Jesús Díaz, que propuso construir un hotel en la zona, alega que sigue interesado en la explotación del lugar y que el esponjamiento no se puede llevar a cabo sin la aprobación previa del Plan de Usos del Puerto de Palma. La APB ya ha licitado la demolición por 600.000 euros
J.L. MIRÓ

El empresario gallego Jesús Díaz Barreiros ha solicitado la paralización del derribo de los edificios del Mollet por no tener constancia de si existe sobre ellos algún tipo de protección por parte del gobierno central o de Patrimonio del Estado. La petición, registrada en la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) el pasado 9 de agosto, está firmada por la sociedad Seixa Industrial del Noroeste, S.L., y por el propio Díaz, quien concurrió con otra empresa al concurso para la gestión de los dos inmuebles con un proyecto de construcción de un hotel boutique. Esta idea fue rechazada al no estar contemplado el uso hotelero y residencial en la zona portuaria con carácter general, aunque existen excepciones. Díaz interpuso un contencioso, pero el Tribunal Superior de Justicia dio la razón a la APB.



En el escrito dirigido al director de la APB, Juan Carlos Plaza, Díaz afirma que sigue siendo de su interés “la explotación del lugar” y que no entiende la decisión “in extremis” de esponjar la zona después de haberse convocado dos concursos.



En el primero de los cértamentes, además de la propuesta del empresario gallego, fue rechazado el plan de una sociedad andaluza (Mercados Gastronómicos de España, S.L.) para crear un mercado gastronómico por no presentar la documentación en regla. El segundo, al que sólo concurrió el mismo proyecto de mercado con los errores burocráticos ya subsanados, también fue declarado desierto por el Consejo de Administración del ente portuario, a pesar de que la Comisión Técnica se había mostrado favorable a adjudicarlo.



Una vez descartada la posibilidad de explotar los edificios, la APB licitó su demolición por un importe de 605.930 euros. Jesús Barreiros cree que la administración no ha argumentado suficientemente una medida que, de llevarse a cabo, sería irreversible y censura que una decisión de esta importancia se lleve a cabo “a la espera del Plan de Usos del Puerto de Palma”, que no existe.



Con este escrito, que en teoría debería ser contestado, a la APB se le abre un segundo frente, después de que Mercados Gastronómicos de España haya anunciado a través del diario El Mundo su intención reclamar el reingreso de los 242.000 euros que costó su proyecto (preparación de la oferta, asesoramiento legal, redacción y aval), así como 2,2 millones de euros por el lucro cesante (las ganancias dejadas de obtener durante el periodo de concesión).



El derribo de los edificios tiene un innegable trasfondo político. Las intenciones de la APB sobre los terrenos dieron un giro de 180 grados con el cambio de gobierno tras las últimas elecciones autonómicas y el ‘desembarco’ en el Ayuntamiento de Palma, entonces como regidor de Urbanismo y ahora ya como alcalde, de nacionalista Antoni Noguera



En sólo dos años, el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria, formado en su mayoría por las mismas personas, sostuvo una cosa y su contraria. Aprobó los pliegos del concurso, luego lo declaró desierto contra el criterio de los técnicos y ahora ha autorizado la licitación para el derribo de los edificios. La representación legal de Mercados Gastronómicos pidió en su momento el acta del consejo en el que se rechazó su proyecto para conocer el sentido del sufragio de cada uno de sus miembros.