CRUCERO

VENDÉE GLOBE

Temporal "monstruoso" de 90 nudos en la proa del pelotón

Siete de los "supervivientes" de la vuelta al mundo en solitario y sin escalas se enfrentan a la peor tormenta desde que empezó la travesía. El español Didac Costa avanza con dos velas menos. Alex Thomson ya está en el Atlántico tras doblar Hornos.

Hay quienes se estrujan las meninges para arañar unas millas y los que ven la necesidad de reducir la velocidad por una tormenta y sus rachas monstruosas de 90 nudos (casi 167 km/h)... Así ocurre en los mares del Sur: la ‘meteo' a veces se indigesta. A los 19 navegantes que siguen en esta 8ª Vendée Globe, la semana se les presenta complicada. Alex Thomson ha doblado Cabo de Hornos a toda velocidad, casi dos días después de Armel, pero el británico ha reducido la desventaja a casi la mitad: 440 millas contra las 820 de hace 48 horas. No hace falta decir que las 6.500 millas que les separan de la llegada discurrirán bajo una alta tensión.

"Armel se ha frenado. Será interesante ver lo que sucede durante el ascenso hacia el norte. Será interesante ver si Armel logra atrapar el frente. Si lo hace se marchará. Si no lo consigue estaremos más cerca el uno al otro. Después de eso, hay un tramo difícil a lo largo de Brasil, que puede ser una de las rutas más complicadas de la regata”, explicaba Alex Thomson esta tarde, sólo 20 minutos después de doblar Cabo de Hornos en segunda posición. Todas las esperanzas caben para que el británico pueda acercarse a la popa del casi intocable Banque Populaire VII, líder de la Vendée Globe desde hace 22 días.

Los tentáculos de la gran depresión

Mientras Yann Eliès (Quequiner-Leucémie Espoir) y Jean Le Cam (Finistère Mer Vent) sueñan con una Nochevieja en Hornos, más atrás siete navegantes preparan sus armas para librar una gran batalla. El primero, Conrad Colman (Foresight Natural Energy) en el 9º puesto, debe apretar al máximo para evitar ser atrapado por los tentáculos de esta gran depresión. Pero sobre todo el grupo de seis barcos, del Mie Caline al Newrest-Matmut, intentan reducir la velocidad para no caer de lleno en la temida borrasca cuando se forme. Todo es una cuestión de tiempo.



Este maligno ojo de la borrasca surge de la nada, pero de pronto se formará. En pocas horas el viento aumentará de 35 nudos a rachas de 90 nudos, esperándose lo más duro el martes 27, sobre las 17:00 horas, pero hasta ese momento las condiciones de navegación serán de todos modos muy duras. La Dirección de Regata ha enviado durante varios días avisos a los regatistas. Están advertidos y saben que no deben jugar con fuego, pues los barcos ya acumulan la mitad de camino de esta vuelta al mundo en sus quillas, el mástil y sus accesorios de cubierta.

Chapeau, Didac Costa

Esta mañana, a las 7:45 hora españolA, el patrón Didac Costa (One Planet One Ocean) ha cruzado la longitud del cabo Leeuwin (al sur de Australia). El navegante catalán ha invertido 48 días, 18 horas y 44 minutos contabilizados desde el tiro de salida de esta octava Vendée Globe, aunque una vía de agua y los consecuentes problemas eléctricos le obligaron a regresar a puerto y retomar la salida desde Les Sables d'Olonne cuatro días más tarde. Un retraso que a buen seguro le ha impedido superar el segundo de los tres míticos cabos inmerso en el grupo que le precede, quienes superaron esa referencia apenas cuatro días antes que Didac Costa. De momento ya es 16º, aunque navega con dos velas menos. Para quitarse el sombrero.