GASTRONOMÍA

VINOS

Caldos originales (y gamberros) para escapar del aburrimiento

La uniformidad en la manera de vestir, comer o beber es una tentación. Los gurús suelen imponer sus gustos. Los consumidores aceptamos sin rechistar
MIGUEL MANSO

Ocurre algo parecido con el vino. ¿Cuántas veces nos cuesta distinguir una copa de otra? Al parecer, la solución habita en casa. Los vinos de Mallorca, gracias a sus variedades autóctonas, ofrecen caldos distintos, con aromas y sensaciones en boca peculiares.

Uvas como la callet, mantonegro, gorgollasa, prensal o giró ros dan personalidad al morapio de la isla. Los hacen originales frente a los elaborados en base a las clásicas cabernet sauvignon, chardonnay, pinot noir o tempranillo. Diversidad frente a monotonía. Busco la voz experta del tendero Juan Luis Pérez de Eulate para escapar del discurso único.

El dueño de La Vinoteca me propone dos tintos para gozar y sorprender a mis amigos. 4kilos, elaborado con callet, expresa la finura de esta uva típica del Llevant. Sibila, concebido por el enólogo Raúl Pérez, de la bodega Ca’n Xanet, emplea gorgollasa. En ambos casos, nos encontramos con vinos aromáticos y elegantes. ¿Y qué quiere decir elegantes? Hábleme para que le entienda y no sea pedante señor crítico gastronómico. Disculpe, he sufrido un ataque de postureo. No son caldos bruscos ni exagerados. Todo está en su sitio y no destacan ni por su acidez ni por su aspereza. 

En cuanto a los blancos, la pluralidad resulta inferior. La enorme influencia de la uva chardonnay, que ayuda a dar estructura a las variedades autóctonas, reduce la paleta de color. Pérez de Eulate, que el próximo año cumple las bodas de plata con La Vinoteca, sugiere Sa Vall, del bodeguero Miguel Gelabert. “Es un vino rico, curioso y de cierta complejidad”, afirma. Tampoco conviene olvidarse de Nounat y Llum. El primero contiene giró blanc y los dos últimos prensal. De las recomendaciones y comentarios de Pérez de Eulate extraigo una conclusión. Conviene seguir los pasos de las bodegas 4kilos, Ca’n Xanet, Ribas, Binigrau o Miquel Gelabert. Sus propuestas suelen situarse a la vanguardia.

Entre los productores de mayor tamaño, Macià Batle mantiene unos estándares de calidad y una regularidad notables. Pronto sabremos si las apuestas de nuestro experto coinciden con las de las grandes guías enológicas. El pasado mes de abril Pablo Vecilla, de la Guía Peñín, visitó su establecimiento para catar más de 150 caldos de Baleares. Tras semejante trasiego, concluyó que cada día se hacen mejores vinos en nuestra Comunidad. Acabo la conversación con el tedero -esa es su profesión, dice Juan Luis- con una pregunta que me ronda la cabeza desde hace tiempo. ¿Por qué son más caros los vinos mallorquines que sus homólogos de la península? «El precio de la hectárea es más cara en Mallorca. Las bodegas de aquí son más pequeñas y el coste de adquirir botellas o corchos les resulta más alto», contesta. Enigma resuelto.