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El TSJIB paraliza la renovación de la concesión del Náutico de Ibiza

​​​​​​​Admite parcialmente la demanda de Club Básico 12 Millas contra la exigencia del criterio de “arraigo” para poder optar a la gestión de las instalaciones. Considera, no obstante, que los clubes náuticos pueden representar el "mayor interés portuario" por sus actividades sociales y deportivas.
MALLORCA PRESS

La definitiva renovación de la concesión del Club Náutico de Ibiza (CNI) deberá esperar, si es que finalmente prospera. Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB) a la que ha tenido acceso Gaceta Náutica considera que uno de los criterios incluidos en las bases del trámite de competencia de proyectos, que exigía el arraigo social de los licitadores, no se ajusta a derecho, lo que obliga a retrotraer el expediente administrativo al momento de las valoraciones.



El resto de los criterios han sido avalados por el TSJIB, que, obstante, no ve impedimento en que las administraciones, dentro de sus potestades discrecionales,  potencien la figura de los clubes náuticos o entidades sin ánimo de lucro “como las que mejor puede promover y potenciar las actuaciones de tipo deportivo, de formación náutica, cultural y social que constituyen el mayor interés portuario”.



La demanda contra la APB fue presentada por la sociedad Club Básico 12 Millas, creado ad hoc para pugnar por la concesión del Club Náutico de Ibiza. La consecuencia más inmediata de la resolución judicial es que el CNI no puede dar por cerrada, al menos de momento, su renovación, que estaba pendiente de adjudicación. Se abre de este modo un nuevo periodo de incertidumbre para la histórica entidad pitiusa, cuya labor social  y deportiva ha sido recientemente reconocida con la concesión del Premio Ramón Llull, que otorga el Govern de les Illes Balears.



Rafael Palmer, abogado y gerente de la Asociación de Clubes Náuticos de Baleares (ACNB), ha explicado que la sentencia, si bien frena la adjudicación de la concesión, “da por buenos el resto de criterios de la competencia de proyectos y reconoce como ajustada a derecho la potenciación de los clubes náuticos”.



Según la tesis de este letrado, “la anulación del criterio de arraigo tiene como consecuencia que no puede ser valorado, aunque siguen en vigor y avalados por una sentencia del TSJIB todos los demás”.



En medios jurídicos ya se venía especulando con la posibilidad de que los tribunales tumbarán el acuerdo del consejo de administración que dio luz verde a la renovación concesión precisamente por el punto del trámite de concurrencia de proyectos que exigía a los licitadores estar arraigados en Ibiza.  La sentencia es muy clara en este sentido, al entender que sólo el Club Náutico de Ibiza podía invocar este criterio, al que se otorgaba, además, un valor desproporcionado en relación otros aspectos como el número y dimensiones de los amarres o las tarifas.



Club 12 Millas ha estado representado en esta demanda por el abogado Javier Jiménez Cisneros, un ex asesor de la Autoridad Portuaria de Baleares que en 2009 emitió un informe sobre el Club Náutico de Ibiza en el que consideró que la explotación de amarres es una «actividad suntuaria» que no puede ser considerada estratégica ni relevante para un puerto. Cisneros aconsejó a la APB, a la sazón presidida por Francesc Triay, que sacara las instalaciones a concurso y no renovara la concesión del club. El dictamen  tuvo un coste para las arcas públicas de 17.400 euros.



Años después, ya en 2015, el mismo letrado avaló de su propio bolsillo el proyecto de Club Básico 12 Millas para quedarse con la explotación de los terrenos públicos que ocupa el Club Náutico de Ibiza.