OPINION

MEDIO AMBIENTE

El decreto regulador de la posidonia y los fondeos

La «consulta pública" de la Conselleria de Medi Ambient para elaborar de un decreto que regule la protección de la Posidonia oceánica no explica cómo se pretende proteger la planta ni cómo se regularán las actividades.
GABRIEL MORELL

El mes pasado, la Conselleria de Medi Ambient del Govern balear puso  en marcha  una «consulta pública previa  sobre la propuesta  de  elaboración de un  decreto que regule la protección de la Posidonia oceánica  en las Islas Baleares» en la que se nos explica la importancia de la planta y las  necesidades de su conservación, algo que nadie duda,  así como la necesidad de crear un marco jurídico para su regulación al objeto de que los usos de ciertas actividades resulten compatibles con la conservación de estos hábitats. 



El problema es que en esta consulta no se explica cómo  se pretende proteger la planta ni cómo se regularan estos usos. Sin conocer estos datos es imposible opinar.



Desde la Asociación de Navegantes Mediterraneo (ADN) se ha venido manifestando por activa y por pasiva que no nos oponemos  a la protección de la posidonia. Lo que denunciamos es  que con la excusa de su protección se haga demagogia, se demonice al navegante, se impida el fondeo en los lugares donde siempre se ha venido haciendo y en donde sigue habiendo la misma posidonia,  y que  se creen nuevos campos de boyas,  se nos haga pagar por ello y alguien termine haciendo negocio.



Como paso previo a cualquier regulación, lo primero que se debe hacer es encargar un estudio riguroso, independiente  y desinteresado para conocer cuál es la incidencia del fondeo sobre la planta frente a otros peligros que la amenazan: emisarios, depuradoras, pesca de arrastre, acuicultura, cambio climático, especies invasoras, obras públicas o privadas en el litoral, incidencia de los millones de bañistas que se instalan en nuestras playas, etcétera. 



Ello sin olvidar que el 60% de las embarcaciones  amarradas en las Islas tienen menos de 8 metros de eslora,  el 87%  menos de 12 metros y el 96%  menos de 15 metros, y que, con sus anclas de pocos kilos,  poco daño causar en el caso de que alguien fondee sobre la planta. Cuestión distinta es el impacto de los grandes  buques en aquellas contadas ocasiones (siempre se habla de los mismos) en que se fondea sobre la posidonia. Por  ello, desde nuestra asociación hemos defendido que en el caso de que se regule el fondeo, se haga distinción entre lo que es una embarcación de recreo  y un buque de mayor eslora. 



Desde la Asociación de Navegantes Mediterraneo y desde buena parte del sector se considera innecesaria una nueva regulación para proteger la posidonia ya que, al estar incluida en el catálogo de especies protegidas,  ésta viene garantizada  por  la Ley de Biodiversidad, por el Real Decreto 139/2011 e incluso por el Código Penal, y se aboga para que se mantenga la actual legislación que ya penaliza, hasta con prisión, a quien dañe la planta.



Nuestra Asociación y buena parte del sector náutico ha presentado escritos ante la Consellería de Medi Ambient solicitando que se nos den copias de los estudios que se tienen sobre la incidencia del fondeo sobre la  posidonia, si es que se tienen, y se ha solicitado una entrevista con el conseller para hacerle llegar nuestra preocupación ante la aparición del futuro decreto, habida cuenta que en una reunión que se mantuvo el pasado mes de junio con responsables de la Consellería se nos manifestó y así se difundió en nota  de prensa, que «en la futura reglamentació, no hi hauria limitacions innecesáries als fondejos, i en especial als de petites embarcacions, i que qualsevol  mesure a adoptar sería previament presentada i discutida amb els afectats».