HISTORIA, PATRIMONIO, LITERATURA

OPINIÓN

Enamorado de los clásicos

"Recomiendo al Consell de Mallorca que cree una pequeña comisión para entablar contactos con los actuales armadores de varios barcos históricos todavía en activo"
PEPE QUIROGA

No es nada nuevo –por lo menos para quienes me conocen bien– que yo estoy enamorado de los barcos antiguos desde que era pequeño y que, en mi cronovisión, tengo registradas mis miradas a lo largo de los años a todas las viejas embarcaciones que he visto en todos los puertos que he conocido. Ver los viejos barcos era y sigue siendo para mí ver en directo el pasado. Por tanto, como pueden ustedes suponer, pasear por malecones, embarcaderos, amarraderos, atracaderos, ancladeros, fondeaderos y radas portuarias ha sido siempre una de mis aficiones favoritas. Mucho más que leer, por el apasionado lector que soy, que ya es decir.



Y no les digo ya ver regatas de barcos antiguos. Las regatas de embarcaciones de madera protagonizadas por los enormes big boats, con una distancia de proa a popa superior a los 25 metros; por los barcos de época, construidos antes de 1950, y por los barcos clásicos, botados antes de 1976, todas ellas naves antiguas incluidas dentro de estas categorías y, aún dentro de cada una de ellas, en otras subcategorías en función del tipo de velas y aparejos. Además, claro está, de la generosa inclusión en estas competiciones de los llamados barcos espíritu de tradición que, como todos los aficionados sabemos, son aquellas unidades de época y clásicos que por las alteraciones sufridas no pueden entrar en su reglamento de medición, pero que participan y vale la pena verles navegar. Porque, no lo olvidemos, a estos también hay que agradecerles que nos obsequien con un precioso regreso al pasado.  



Yo he disfrutado viéndoles regatear. Durante muchos años he retransmitido por radio, escrito y publicado en distintos periódicos y revistas numerosos reportajes sobre estas regatas y de muchos barcos en particular. Y les voy a contar un secreto: llevo años guardando en archivos informáticos, fotos y datos, de unas tres mil embarcaciones antiguas que tengo registradas y ubicadas. Así como un listado casi completo de todos los museos navales, náuticos y pesqueros del mundo. Ya tendrán la oportunidad de consultar estos archivos en una web en internet de aquí a unos meses. Van a quedarse  apabullados. Sorprendidos de verdad. Como por ejemplo cortes de voz y fotos realizadas cuando vino a Palma en 1996 la entonces denominada Cutty Sark Tall Ship Races. El único gran espectáculo de barcos bandera que ha tenido lugar en las Islas Baleares.



 Así que ahora, yo, justificado en lo antedicho y aprovechando que el Consell de Mallorca asegura querer tener próximamente abierto al público el tan deseado museo marítimo que llevamos años y años esperando, me voy atrever a recomendarle a la institución insular que cree una pequeña comisión para entablar contactos con los actuales armadores de varios barcos históricos todavía en activo, botados en Baleares, como por ejemplo el Rafael Verdera, construido en el año 1841 y de 29 metros de eslora, que es el barco de madera más antiguo de España; el Cala Millor, construido en 1943 y de 43 metros de eslora, el más antiguo pailebote interislas de nuestro archipiélago, el clásico Rosendo, construido en 1949 por el más famoso mestre d’aixa de Mallorca, Pau Ferrer; el  barco de época Hispania, perteneciente al rey Alfonso  XIII,  construido en 1909, y  adquirido, reformado y botado de nuevo en Palma en el 2011 por la Fundación Isla Ebusitana y catalogado como BIC por el propio Consell de Mallorca, y el también pailebote Isla Ebusitana, construido en 1956 en Palma y que tiene 33 metros de eslora.



Barcos, entre otros no citados, que están todos ellos en activo y a los que se les debería invitar a venir varios meses al año a Mallorca a realizar excursiones marineras como muestra viva de su conservación y restauración histórica, mantenimiento y navegación de veleros tradicionales, y que por sí solos ya difunden y promocionan el conocimiento sobre nuestra historia naval, astillera y marítima. Ya son parte de nuestra propia historia.