HISTORIA, PATRIMONIO, LITERATURA

ENTREVISTA

Miquel Ensenyat: «El Museo Marítimo de Mallorca debe recibir fondos del impuesto turístico»

El presidente del Consell asegura que el centro será una realidad a finales de año
JOSÉ LUIS MIRÓ 

El Consell de Mallorca ha prometido poner en marcha el Museo Marítimo de Mallorca antes de finales de año.  El presidente de esta  institución, Miquel Ensenyat, asegura que su dotación presupuestaria aumentará con el tiempo y que recibirá fondos del Impuesto para el Turismo Sostenible (popular y erróneamente conocido como «ecotasa»). También se compromete a rescatar las embarcaciones tradicionaleas depositadas en las cuevas de Bellver y a «explorar» la posibilidad de que el Hispania (1909), actualmente radicado en Cádiz y declarado BIC por el propio Consell, tenga su base definitiva en Mallorca.  



Pregunta.– ¿En qué situación se encuentra el futuro Museo Marítimo de Mallorca y en qué plazo se espera que esté abierto?

Respuesta.– Lo más importante es que el proyecto ha comenzado a navegar. Hace apenas unas semanas firmamos el convenio que activó el consorcio para la creación del Museo y esperamos que para la primavera de este año ya podamos inaugurar la primera exposición temporal. Nuestro objetivo es abrir el Mueso lo más pronto posible para que no se siga destruyendo el patrimonio náutico de Mallorca.  Nos preocupa mucho que hace 15 años hubiera 500 embarcaciones históricas documentadas y hoy solo haya 70; no queremos que un patrimonio tan importante desaparezca.



P.– El proyecto arranca con una aportación de 250.000 euros, muy inferior a la de otro proyecto similar, como el museo del ferrocarril de Son Servera (4 millones). ¿Será esta su dotación anual o se incrementará en el futuro?  O dicho de otro modo: ¿Qué presupuesto anual considera necesario para un museo digno y atractivo para residentes y turistas? 

R.– Esta cifra corresponde a un presupuesto inicial que hemos estimado oportuno. Además, cabe recordar que el Govern balear aportará otros 75.000 euros. Con este presupuesto inicial hemos calculado la creación del consorcio y que el museo sea una realidad para finales de 2018.



P.– ¿Por qué tanto para el tren y tan poco para el mar?

R.– Insisto en que se trata de una aportación inicial. Sólo para su puesta en marcha. En presupuestos posteriores la cifra acabará de definirse. Todo ello, contando que parte de los fondos destinados al Impuesto sobre el Turismo Sostenible también pueden y deben ayudar a sostener el Museo.



P.– ¿Qué instituciones aportarán fondos para su mantenimiento y exposiciones, y en qué proporción? 

R.– El consorcio que gestionará el museo está liderado por el Consell de Mallorca en un 77%. También colaborarán el Ayuntamiento de Palma, que ha cedido el espacio de Ses Voltes y está pendiente de una aprobación económica; y la Autoridad Portuaria de Baleares que colaborará cediendo espacios y recursos económicos. Además, esperamos contar con otro tipo de aportaciones provenientes de otros organismos y entidades. De hecho ya hemos iniciado los primeros contactos en este sentido.



P.– Se ha hablado de un museo con una sede central en Ses Voltes y otras subsedes en otros puntos del puerto de Palma. ¿Por qué se ha elegido este modelo en lugar de una sola sede en un edificio emblemático?

R.– Desde el Consell de Mallorca hemos querido que el Museo Marítimo no sea un centro museístico al uso. La voluntad es que haya diversos centros que muestren las diferentes vertientes del patrimonio marítimo. Para ello, hemos apostado por la descentralización física del proyecto. Si bien es cierto que a corto plazo las acciones previstas son ubicar un espacio de referencia en Ses Voltes y complementarlo con el lago del parque del Mar, a largo plazo hemos querido implicar al conjunto de la sociedad mallorquina y por ello prevemos la firma de convenios con diferentes ayuntamientos para incorporar centros como son faros, varaderos o astilleros. Queremos acercar las exposiciones a los ciudadanos de toda la isla y qué mejor manera para hacerlo que descentralizando el museo. De todas formas, la propuesta de Ses Voltes es inicial. Este será un espacio inicial y temporal: la ubicación definitiva será en el mismo puerto, en un edificio histórico y con personalidad.



P.– ¿Alguna preferencia?

R.– Personalmente apuesto por las antiguas instalaciones de Astilleros de Mallorca. Y no es una elección casual. Este edifico reúne dos aspectos muy importantes a tener en cuenta. Uno es su ubicación y posibilidades y por otra parte su conexión directa con el mar. Además, se creará de manera paralela un museo virtual que completará el museo físico. Se trataría de una herramienta digital que revalorizará el proyecto. Este proyecto está concebido como un museo moderno, didáctico y de acorde con los tiempos que vivimos. En la actualidad no se concibe un museo como una mera sala de exposiciones. Carece de sentido y por supuesto de atractivo.



P.– ¿Qué fondos destacados ofrecerá el museo marítimo a sus visitantes? 

R.– Inicialmente arrancaremos con fondos propios y las cesiones que hay previstas. Lógicamente de manera progresiva tendemos a incrementar los fondos a partir del trabajo de recuperación que realicemos. Será un museo vivo.



P.– ¿Cómo estará estructurado  en cuanto a temáticas?

R.– El Museo está pensado para exponer y dar a conocer todas las actividades relacionadas con el mar y los puertos. Queremos contribuir al conocimiento de la historia pero también de la situación actual. El Museo debe abarcar desde el aspecto arqueológico hasta la historia del contrabando, tan ligada al mar. No obstante, todo ello lo definirá el plan director que se elaborará a partir de ahora.



P.– ¿Qué destino se ha previsto para las embarcaciones de la Asociación de Amigos del Museo Marítimo depositadas en las cuevas del Castell de Bellver?

R.– Lo más importante es salvar estas embarcaciones y también el resto de material que hay inventariado. De eso no hay duda. Las embarcaciones tendrán un futuro asegurado. El plan director definirá cómo y dónde se exponen. Lo que si tenemos claro es que estarán en lugar digno y podrán ser contempladas una vez sean restauradas.



P.– ¿Será permanente la exposición de embarcaciones al aire libre en el Parc de la Mar? 

R.– La primera exposición será temporal. Posteriormente y con el Museo en marcha es evidente que la institución debe de aprovechar los recursos a su alcance y el Parc de la mar es uno de ellos. 



P.– Un museo, como usted mismo ha dicho, es mucho más que una sala de exposiciones. ¿Qué actividades se han previsto para divulgar la cultura del mar? 

R.– El Museo, además de exponer las piezas emblemáticas, también busca fomentar y promover estudios e investigaciones que contribuyan al conocimiento de la historia y de la situación actual de los diferentes sectores marítimos, portuarios y de señalización marítima. Además, el Museo Marítimo se ha concebido como una herramienta dinamizadora de la economía y la creación de puestos de trabajo. De hecho, para la restauración y recuperación de las piezas se implicará a la Escola de Mestres d’Aixa del Consell. La Escuela debe de cumplir con su función y no ser competencia para el sector. 



P.– ¿Se potenciará el uso de La Balear?

R.– La Balear es un emblema del Consell de Mallorca en cuanto a la navegación tradicional y de vela. Es una embarcación restaurada por el Consell y nuestro objetivo es que la ciudadanía de las islas la conozca. En la actualidad ya hay actividades a bordo y así seguirá en el futuro.



P.– El Consell de Mallorca participó económicamente en la restauración y declaró Bien de Interés Cultural la embarcación Hispania (1909), que fuera propiedad del Rey Alfonso XIII y que actualmente tiene su base en Cádiz. ¿Se ha contemplado la posibilidad, dada esa declaración y las exigencias que conlleva, de que este velero histórico se integre de alguna manera en el concepto del nuevo museo?

R.– Es una posibilidad. Exploraremos cuál es la viabilidad de que esta embarcación llegue a Mallorca bien para una exposición temporal o para que atraque aquí de manera definitiva. En este mismo sentido tampoco descartamos que alguna de las embarcaciones históricas que propiciaron el comercio entre el Puerto de Sóller y algunos puertos franceses también tengan su espacio. La idea es que el Museo disponga de amarres para embarcaciones históricas o que susciten algún tipo de interés.