SECTOR NÁUTICO

 

Plantón de Armengol a los navegantes

La presidenta del Govern balear, Francina Armengol, no ha querido recibir a la delegación de las ocho asociaciones náuticas más representativas del sector náutico que deseaba dar a conocer al ejecutivo balear la enorme alarma que ha causado la anunciada prohibición del fondeo libre en el litoral balear y el decreto sobre la posidonia que pretende aprobar la Conselleria de Medio Ambiente.
Pepe Quiroga

«Algo que no es cierto, como estamos en posición de demostrar», en palabras de Gabriel Morell, presidente de la Asociación de Navegantes Mediterráneo y portavoz del sector en el tema del fondeo.



El plantón a los navegantes ha producido un enorme estupor dentro del sector náutico, habida cuenta que las asociaciones solicitantes suman en conjunto unos veinticinco mil usuarios propietarios de las embarcaciones recreativas amarradas en todos los puertos de las islas.



Estas entidades, según ya informó Gaceta Náutica en su edición de octubre, son la Asociación de Navegantes Mediterráneo (ADN), la Comisión de Charter Náutico de la Asociación Provincial de Empresas de Actividades Marítimas (APEAM), la Asociación de Pesca Recreativa Responsable (AMPR), la Asociación de Clubes Náuticos de Baleares (ACNB), la Asociación de Instalaciones Náuticas Deportivas (ANADE), la Asociación de Usuarios de Instalaciones Portuarias (FAIB), Puertos Deportivos de Baleares Asociados (PDBA) y la Asociación de Empresas Náuticas de Baleares (AENB).



Es previsible que el ‘esquinazo’ de Armengol, que ha optado simplemente por no contestar, tenga como consecuencia un fuerte encontronazo, al que deberá hacer frente de una u otra forma el ejecutivo autonómico. Las asociaciones ignoradas por la presidenta balear no son solo recreativas, también representan a colectivos deportivos, sociales y empresariales, y cuentan con el respaldo de una gran masa social. La limitación del fondeo afectaría a todas las actividades, incluido el charter náutico, ya muy castigado por el afán recaudatorio de las administraciones.



Según ha explicado Morell, en las previsiones del sector náutico no estaba tener enfrentamiento alguno con el Govern, más bien al contrario. Lo único que se pedía era transmitir al Govern una «inquietud» y alertar sobre los efectos nocivos de poner más trabas a la navegación. «También queríamos que la presidenta supiera que los principales enemigos de la posidonia son los emisarios, las desaladoras, las especies invasoras y el calentamiento, entre otros, no los navegantes, a los que se está demonizando», denuncia Morell.



Tras la callada presidencial, el sector apostó por reunirse con los portavoces de los grupos políticos con representación en el Parlament. Hasta la fecha se han mantenido contactos con Podemos, PSOE, PP y Ciudadanos, que han dicho «tomar nota» de la postura expuesta por el presidente de los navegantes.



En cuanto a las afirmaciones realizadas a la prensa estos últimos meses por la propia Armengol, el conseller de Medio Ambiente, Vicenç Vidal, y la directora general de Espacios Naturales y Biodiversidad, Caterina Amengual, que han causado gran parte de estas preocupaciones, el sector náutico iniste en que puede refutarlas con datos oficiales del propio Govern y con voces científicas autorizadas. Así, en líneas generales, señala que está de sobra demostrado que el fondeo con embarcaciones recreativas de esloras hasta 15 metros no representa ningún peligro para el desarrollo y supervivencia de las praderas marinas de posidonia oceánica.



Así lo constata el muestreo de control fotográfico oficial de los últimos 50 años en Baleares, realizado por la propia Conselleria de Medio Ambiente.



A este respecto es importante no olvidar que previamente a las elecciones, durante la legislatura anterior, el conseller Gabriel Company y su directora general, Neus Lliteras, presentaron el borrador de un decreto sobre la posidonia en el que ya se recogía la protección de la planta y la limitación y regulación de los fondeos. En dicho texto se afirma que las amenazas principales de la posidonia son las escorrentías, los derrames de hidrocarburos, los plásticos, los vertidos fecales de depuradoras, los vertidos hipersalinos de desaladoras, los vertidos de aguas calientes de centrales eléctricas y el arrastre pesquero, entre otros.