SECTOR NÁUTICO

 

¿Babor está a la derecha?

La gente de nuestro archipiélago a la que nos gusta el mar y en él tenemos nuestro lugar de ocio y/o deporte sería bueno que nos preguntáramos quién nos puede apoyar, quién nos puede entender y defender, o a tal vez, a la vista de los hechos, quién nos puede respetar o al menos no perjudicar, todo ello referido a la Administración y a los políticos.
Biel Dols

La ingenuidad me hacía presuponer que si alguien tenía que por lógica defender la parte modesta de nuestra afición (es decir, la que representamos los ciudadanos que tenemos una embarcación a cambio de no pocos sacrificios), tenían que ser los partidos más escorados hacia la izquierda. Pero, a medida que pasan los días y uno va sabiendo y leyendo en esta misma publicación el devenir de los hechos, se va quedando cada vez más pasmado.



Tal vez cabría que alguien reflexionara sobre algunos puntos:



Primero: En nuestra Comunidad hay muchos ciudadanos a los que les gusta el campo, sembrar sus cuatro tomates, lechugas y tener su pequeña casita de aperos para ir los fines de semana para «fer sa torrada» con los amigos. A poco que pueda costar un trocito de tierra con una casita de aperos de unos veinte metros cuadrados, fácilmente podemos hablar de treinta o cuarenta mil euros. Ningún problema, nadie dice nada, faltaría más, cada uno es libre de hacer lo que quiera. Otra cosa es que como vives en una isla, rodeado de agua, si tu afición es tener una embarcación para disfrutar del mar, y estos treinta o cuarenta mil euros los gastas en comprarte una embarcación y buscar un sitio para poder tenerla, la cosa ya es distinta. Para los que nos gobiernan ya pasas a ser «un d’aquests rics que tenen barca», y no sólo esto, además añaden «que emprenyen i embruten la mar».



Segundo: Cualquier niño, adolescente o joven que practique fútbol, natación, baloncesto, balonmano cuesta un dinero a su padre (federación, equipación, etc.), pero a la vez nos cuesta dinero a todos los ciudadanos. Usted, si no tiene hijos, o sus hijos no practican cualquiera de los deportes deportes citados, paga con sus impuestos municipales los gastos de construcción de polideportivos y sobre todo su posterior mantenimiento. En cambio, los niños que practican vela, sólo cuestan dinero a sus padres, dándose además la paradoja de que los clubs náuticos, que son el equivalente a un polideportivo, no sólo no se sufragan con impuestos, sino que los pagan. Y muy caros, por cierto.



Y tercero: Cada vez tenemos más personas de aquí y también que vienen de fuera a practicar una afición tan fantástica como es el senderismo, digo fantástica por la increíble belleza de nuestros paisajes. Pues bien, por parte de nuestra Administración se compran fincas, se marcan senderos, se mantienen rutas para los excursionistas, se construyen refugios a precios asequibles, etc. Una forma de dar salida a una de las aficiones de muchos de nuestros ciudadanos y una forma más de potenciar el turismo, motor de toda nuestra economía. Perfecto. Pero yo me pregunto: ¿Qué hacen nuestros gobernantes por los aficionados al mar? Visto lo visto, personalmente, no pido que gasten en nosotros, con que nos ignorasen sería suficiente. Lo que sí pido es que no nos vean como una fuente más de financiación.



Estamos en una espiral que no conduce a nada bueno para la gente de aquí. Cada vez ponen más zancadillas al sector náutico. Por una parte subiendo indiscriminadamente los impuestos y tasas a pagar por las instalaciones náuticas, por otra poniendo en el punto de mira a los que navegamos como fuente principal de suciedad en el mar, destrucción medioambiental, queriendo sembrar todo nuestro litoral con boyas (de pago por supuesto). De seguir así la náutica devendrá un reducto para la gente más pudiente de nuestra Comunidad y nos convertiremos en unas islas con amarres para la Europa rica. No nos engañemos, es más sencillo inspeccionar a una empresa de chárter «legal» que perseguir la actividad ilegal e intrusismo que sufre el sector.



No nos engañemos, es más sencillo criminalizar a la navegación de recreo como una de las amenazas más importantes para las praderas de posidonia (afirmación incierta), que atacar el problema de los emisarios y desaladoras, que sí son los peligros reales para la posidonia. No nos engañemos, es más fácil atacar a la pesca recreativa, que terminar con el uso de artes de pesca profesionales ilegales.



Repito, mi ingenuidad me llevaba a pensar que los partidos de izquierdas podrían ser un salvavidas para la gente más modesta que disfruta del mar en nuestra Comunidad, pero se ve que no es así. Por eso me pregunto: ¿babor está a la derecha?