SECTOR NÁUTICO

NORMATIVA

La DGMM ningunea a los navegantes de recreo

Ignora todas sus sugerencias para adaptar la normativa de seguridad y contra la contaminación a la realidad de la navegación actual

MALLORCA PRESS

La Dirección General de la Marina Mercante (DGMM) ha ignorado todas las sugerencias de la Asociación de Navegantes de Recreo (ANAVRE) en su proyecto de seguridad para las embarcaciones de recreo, que se encuentra en fase de alegaciones. Los navegantes españoles reclamaban, entre otras cosas, la posibilidad de utilizar señales no pirotécnicas, reducir el número de las zonas de navegación o permitir el uso de instrumentos electrónicos como alternativa a las cartas de papel, en la línea de las legislaciones de otros países europeos.



Jaime Darder, vicepresidente de Anavre, ha denunciado a Gaceta Náutica que, tal y como ya ocurrió con la normativa que regula los megayates, la DGMM “ha ninguneado a los navegantes y ha preferido trabajar en colaboración con un sector de la patronal de empresas del sector náutico, desaprovechando una oportunidad real de modernizar nuestra legislación y hacer de la bandera española un pabellón atractivo no sólo para españoles, sino también para ciudadanos de otros países que utilizan nuestros puertos y costas como base permanente para sus embarcaciones”.



Anavre censura, en primer lugar, el incumplimiento del acuerdo al que se llegó tras meses de negociaciones con las estaciones revisoras de balsas y la anterior directora general de la Marina Mercante, quien lo anunció en el Salón Náutico de Barcelona de 2011, según el cual las balsas salvavidas serían revisadas según especificaciones y recomendaciones del fabricante, sin plazo máximo. “No sólo han tardado años en implementar un acuerdo que les vinculaba, sino que el actual equipo de la DGMM lo ha alterado, suponemos que cediendo a presiones de índole empresarial”, apunta Darder.



Por otra parte, Anavre considera que la pretensión gubernamental de extender la aplicación de su normativa de seguridad a cualquier embarcación que esté en España y sea propiedad de una persona física o jurídica residente en España “no sólo contraviene la legislación española, donde normas de rango superior establecen que las embarcaciones  se regirán por la legislación de su pabellón, sino también los tratados internacionales suscritos por España en esta materia, e incluso el principio de igualdad establecido en el artículo 14 de la Constitución”. Con esta medida de “dudosa legalidad” la DGMM quiere evitar el abanderamiento belga de embarcaciones españolas.



“Se ha perdido una gran oportunidad –añade Darder– de avanzar en la modernización de nuestra normativa, al no incluir la posibilidad de sustituir las señales pirotécnicas de emergencia por equipos led y laser que ya han mostrado su efectividad y son admitidos por otros estados de la UE, liberando así a las tripulaciones de llevar a bordo auténticos artefactos explosivos, cuyo reciclaje es, además, extremadamente complicado”. 



A juicio de los navegantes asociados en Anavre, el motivo de que muchos armadores españoles hayan cambiado el pabellón de sus embarcaciones no es el que sus legislaciones sean más laxas o permisivas, tal y como afirma la exposición de motivos del texto, en lo que consideramos un insulto intolerable a los navegantes españoles; la razón es que que “dichas normativas son más flexibles y permiten al armador equipar su embarcación de acuerdo con sus criterios en la elección de material, estableciendo plazos de revisión lógicos que permiten evitar gastos innecesarios y así poder aumentar el nivel de inversión efectiva en seguridad y prevención a bordo, además de permitir el acceso a equipos de última generación que muchas veces no están disponibles en nuestro país”



“Los navegantes –reivindica Darder– somos un colectivo responsable, no una grey necesitada de guía y supervisión constante. Tenemos que recordar a la DGMM que las vidas en juego en el mar son las nuestras, y también que llevan años incumpliendo su compromiso de facilitar a Anavre el desglose de la casuística de accidentes e incidentes en la náutica recreativa para que todos podamos contribuir a su prevención”.