SECTOR NÁUTICO

INFRAESTRUCTURAS

Una pasarela peatonal unirá el Moll d’en Pons y Cala Corb

Puertos del Estado y la Autoridad Portuaria de Baleares invertirán 2,5 millones de euros en esta infraestructura en Menorca.
MALLORCA PRESS

El presidente de Puertos del Estado, José Llorca y su homólogo en la Autoridad Portuaria de Baleares, Joan Gual de Torrella, anunciaron ayer su acuerdo de financiar la pasarela peatonal que unirá los tramos de es Castell conocidos como Moll d’en Pons y Cala Corb.



La  nueva infraestructura permitirá conectar sobre el mar estas dos zonas del puerto de Maó, hoy separadas por un acantilado y abrirlas a los peatones. La estructura tendrá 420 metros de longitud y 3 metros de ancho, y estará separada del acantilado para evitar daños provocados por posibles desprendimientos y por preservación de la misma infraestructura. 



Además, la nueva pasarela permitirá albergar a un centenar de embarcaciones mayoritariamente de pequeña eslora y hasta un máximo de 15 metros.



El presupuesto es de 2,5 millones de euros que aportarán prácticamente al 50 por ciento la APB  -de fondos propios-  y Puertos del Estado -de contribución directa desde el Fondo de Compensación Interportuaria. El proyecto de construcción tendrá una duración de dos años y se prevé que se pueda licitar en este mismo ejercicio.



Llorca destacó que es la primera vez que la APB recibe una aportación directa del Fondo de Compensación Interportuaria y que se traducirá en la mejora de la accesibilidad para los ciudadanos de es Castell.  Por su parte, el alcalde de la localidad menorquina, Lluís Camps, manifestó la satisfacción de ver comprometida la respuesta a una antigua reivindicación que ayudará a dinamizar el litoral y a abrir el acceso de los ciudadanos de es Castell al mar.



Para Gual esta actuación liga con el Plan de Acción del puerto de Maó, que pretende dejar de lado la percepción de que el puerto es un lugar puramente de tráfico de pasajeros y mercancías y abraza la  idea de un uso más social y turístico de la zona. “Maó está dejando de ser un puerto de mercancías; esto no debemos interpretarlo como una debilidad sino como una oportunidad de dar otros usos al puerto, de dar alternativas a la reactivación económica a través de la náutica”, afirmó Gual.