MEDIO AMBIENTE

EMERGENCIA MEDIOAMBIENTAL

Baleares vierte 200 millones de litros diarios de aguas grises al mar en verano

El informe encargado por el sector náutico sobre el efecto de la acción humana en la posidonia corrobora las denuncias de Gaceta Náutica y sitúa las deficiencias en la depuración de aguas residuales como principal amenaza para la planta marina. Los fondeos afectarían al 0,003% anual de la posidonia balear.
MALLORCA PRESS

Un informe elaborado por la consultora Tecnoambiente por encargo del Sector Náutico de Baleares estima que los vertidos de aguas residuales constituyen la principal amenaza para la posidonia oceánica. El estudio fue presentado esta misma tarde en la Cámara de Comercio con la presencia del presidente de la Cámara de Comercio de Mallorca, José Luis Roses; el presidente de ANADE, Antoni Zaforteza; el presidente sector chárter de APEAM, José María Jiménez; el responsable jurídico de la Asociación Navegantes Mediterráneo, Gabriel Morell; el secretario general ANEN, Carlos San Lorenzo, y el autor del estudio, Joan Ramon Vidal.



Publicamos a continuación, dado su interés informativo, el resumen ejecutivo del estudio tal y como aparece textualmente en la copia facilitada a los medios de comunicación:



Resumen ejecutivo:



Una vez analizados los impactos transitorios de origen antropogénico más relevantes que reciben las praderas de fanerógamas marinas del litoral de las Islas Baleares y evaluados sus efectos de forma comparativa, cabe destacar los siguientes aspectos.



Los vertidos de aguas residuales bien sea a través de emisarios submarinos o en la línea de costa, los vertidos de salmueras procedentes de Plantas Desalinizadoras, las operaciones de dragado en zonas sensibles y los fondeos indiscriminados son los más importantes.



A modo de resumen, cabe destacar que en las Islas Baleares existen 104 conducciones de vertido al mar que, en época estival, pueden estar vertiendo como mínimo unos 200.000.000 litros de agua residual por día. Este volumen sobrepasa claramente la capacidad de depuración y afecta de modo local y general a los ecosistemas litorales más sensibles.



Solamente tres emisarios submarinos situados sobre la pradera de posidonia existente en la Bahía de Palma pueden haber afectado un total de 6.000.000 metros cuadrados de superficie de fanerógamas marinas. Esto representa un 0.64% de la Posidonia existente en las Islas Baleares.



Asimismo, en las Islas Baleares existen 6 plantas desalinizadoras que vierten más de 15.000.000 de metros cúbicos al año de agua hipersalina. La concentración de sales de estas aguas suele ser casi el doble que la salinidad propia del mar mediterráneo en esta zona. Esta, en función de su sistema de vertido, puede desplazarse por el fondo, impactando de forma severa sobre los ecosistemas más sensibles. La superficie de fanerógamas marinas afectadas por estos vertidos es difícil de calcular aunque solamente en la zona de Torrent Gros (Desaladora de la Bahía de Palma), debido al vertido por rambla, se puede estimar en más de 1.500.000 metros cuadrados.



En relación a los fondeos, diversos estudios científicos demuestran que el fondeo sobre praderas de Posidonia puede conllevar un impacto significativo sobre las mismas.



El impacto principal (rizomas arrancados mecánicamente) dependen de la densidad de la pradera, la eslora del barco y las condiciones meteoceánicas, del tipo de ancla y de la maniobra de fondeo.



Adicionalmente, en los lugares muy frecuentados por cruceristas existen efectos secundarios derivados de la presencia continuada de embarcaciones en fondeaderos con renovación limitada del agua; vertido de sentinas y aguas grises, afecto de los anti-incrustantes, etc.



También debe destacarse que las praderas afectadas por la acción mecánica de los fondeos son más susceptibles a afección por parte de especies invasoras (Caulerpa).



Después de hacer una serie de aproximaciones y escenarios hipotéticos en base a datos procedentes de diversas fuentes, en el litoral de las Islas Baleares se estima una pérdida anual de pradera de Posidonia oceanica, siguiendo la hipótesis más pesimista, debido a los fondeos, de 27.448 metros cuadrados.



Por consiguiente, maximizando el daño y contemplando de manera teórica el peor de los escenarios posibles, cada año se produce una pérdida de 0.003 % del total de la Posidonia existente en las Islas Baleares debido exclusivamente al fondeo de las embarcaciones.



Para un escenario más realista, en base a datos aportados por diversos medios de información podríamos estimar unos 26.712 fondeos anuales sobre posidonia. Si este impacto lo duplicamos, lo que supone un escenario totalmente sesgado hacia el lado de la seguridad, en base a la afección del garreo y borneo, tendíamos un impacto anual que representaría un 0.00056% del total de la Posidonia existente.



Adicionalmente a la normativa internacional, estatal o autonómica, que como se ha comentado, es de escaso cumplimiento, no existe una estrategia a nivel nacional o internacional sobre la gestión de los fondeos sobre posidonia. Las únicas herramientas de gestión, ordenación o control se han desarrollado en zonas protegidas (parques naturales).



Una excepción destacable a lo anteriormente dicho es el caso de Francia, donde en 2010 se desarrolló una política de gestión de fondeos en zonas sensibles.



Actualmente existe tecnología para instalar fondeos permanentes en manchas de arena de pequeñas dimensiones e incluso dentro de las mismas praderas de posidonia con un impacto ambiental muy bajo, por lo que la creación de campos de fondeos ecológicos  controlados es la alternativa más factible al fondeo libre.



Existen numerosos ejemplos de intentos de regulación del fondeo en lugares altamente sensibles y con elevada frecuentación de cruceristas, con resultados dispares.



La principales conclusiones de las experiencias de regulación llevadas a cabo son que además de la instalación de fondeo ecológicos, es necesaria la concienciación y el control sobre la actividad de los cruceristas.



Además es importante destacar que los campos de boyas deben estar muy bien diseñados y ejecutados ya que si no su impacto puede ser mayor que el del fondeo libre



En octubre de 2017 se ha puesto a información pública el Decreto Balear sobre la conservación de posidonia oceanica.



El Decreto antes mencionado incluye expresamente el fondeo sobre praderas, que queda prohibido, e incluye un régimen sancionador que considera infracción grave afectar más de 1m2 de Posidonia, y muy grave más de 10m2.



En todo caso para que se aplique el régimen sancionador la pradera debe: ser visible, o estar balizada, o bien su ubicación ha debido de ser facilitada al público y a los patrones.



Actualmente existe una página web del gobierno Balear con cartografía de posidonia, donde se especifican las zonas donde el fondeo es posible. Esta cartografía no está disponible en un formato habitual en la navegación (cartas náuticas digitales).



Es destacable la aplicación para smartphones y tablets DONIA, popular en Francia y de uso sencillo e intuitivo, que indica la idoneidad del lugar escogido para el fondeo.



La aplicación dispone de una cartografía de alta calidad de los diferentes tipos de fondos e indica al patrón si se dispone a anclar sobre posidonia, arena o rocas mediante un sencillo esquema de colores.