MEDIO AMBIENTE

ESPECIES EN PELIGRO

Los palangres amenazan las poblaciones de aves marinas

En el Mediterráneo la situación es especialmente delicada para la pardela cenicienta, dado su precario estado de conservación
M.P.

La captura accidental en artes de pesca representa una de las principales amenazas para las aves marinas. Numerosos estudios indican que cientos de miles de ejemplares mueren cada año por esta causa en todo el mundo. Sin embargo, relacionar estas muertes con la tendencia poblacional de las especies afectadas es más complejo, a la vez que necesario para poder tomar las medidas de conservación más adecuadas en cada caso.



En el caso del Mediterráneo, un problema particularmente grave es el de la mortalidad de pardelas en artes de palangre, dada la incidencia de capturas y el delicado estado de conservación de estas aves. Un estudio recién publicado en la revista Global Change Biology, refuerza esta percepción y muestra por primera vez cómo el problema afecta seriamente a la dinámica poblacional de la pardela cenicienta (Calonectris diomedea). La investigación revela diferencias en la supervivencia adulta entre distintas colonias del Mediterráneo español, y las relaciona con diferencias en el riesgo de captura.



El peligro de frecuentar “malos barrios”



En efecto, los autores elaboraron un mapa de riesgo de captura para el Mediterráneo occidental, teniendo en cuenta el esfuerzo de pesca de distintas variedades de palangre y la probabilidad de estas de capturar pardelas cenicientas. Al mismo tiempo, a partir de marcajes con registradores de GPS, se definieron las principales áreas de alimentación para las pardelas de tres colonias: Islas Columbretes, Islote de Pantaleu (Mallorca) e Illa de l’Aire (Menorca). Cruzando ambas fuentes de información, se pudo estimar el riesgo relativo de cada colonia ante las capturas accidentales, así como contrastarlo con la supervivencia adulta en cada una de ellas.



El trabajo muestra cómo las aves de Pantaleu suelen alimentarse en zonas de mayor riesgo de captura accidental, y en consecuencia presentan la tasa de supervivencia adulta más baja (84,3%), mientras que las de Illa de l’Aire son las menos expuestas a este riesgo antropogénico y presentan la supervivencia más elevada (92,4%). Se considera que para este tipo de aves, muy longevas, la tasa de supervivencia debería ser cercana o superior al 90%, algo que no ocurre en el caso de Columbretes (86,9%) y Pantaleu. 



La importancia del trabajo coordinado



El estudio ha sido fruto de una colaboración entre distintas organizaciones y es una buena muestra de la importancia de trabajar en diferentes frentes y de forma coordinada entre científicos, ONG y Administraciones, y con capacidad de integrar la información resultante. De esta manera, la experiencia de los investigadores del CSIC (IMEDEA y CEAB) en análisis demográficos se ha combinado con la información sobre seguimiento remoto y sobre interacción entre aves y pesca acumulada por SEO/BirdLife, así como el trabajo de seguimiento en distintas colonias de cría, al que han contribuido diversos autores e instituciones.



“Entender cómo funcionan las poblaciones es clave para poder tomar las medidas de gestión adecuadas, y la demografía es una herramienta esencial para ello”, comenta Meritxell Genovart, investigadora del CSIC, autora principal y coordinadora del estudio. Asimismo, prosigue, “para ello es muy importante contar con programas de seguimiento a largo plazo, que sigan protocolos estandarizados”. Por ahora, los programas de seguimiento de este tipo son escasos en nuestro territorio, y generalmente dependen de los esfuerzos y la iniciativa de grupos de investigación y/o ONG, siendo aún escaso el compromiso de las Administraciones. Para la mayoría de estos seguimientos, la financiación necesaria es mínima, si bien se requiere de un compromiso a medio-largo término para que éstos sean de utilidad.



Junto al sector pesquero



Por otro lado, el estudio pone una vez más de manifiesto el grave problema de las capturas accidentales en artes de pesca, que requiere de soluciones urgentes. “Por un lado, es esencial trabajar sobre el terreno, junto al sector pesquero, para entender el problema en detalle y desarrollar las medidas más adecuadas para aves y pescadores”, comenta Pep Arcos, responsable del Programa Marino de SEO/BirdLife. “Pero también es clave presionar para que las distintas Administraciones competentes asuman sus responsabilidades y se comprometan a trabajar para minimizar las capturas accidentales”, añade. Pese a que el problema parece cada vez más presente, son muy pocos los avances reales hacia dicho compromiso. Precisamente este próximo martes 16 de enero el Parlamento Europeo votará sobre el reglamento de medidas técnicas de pesca, que en su versión inicial incluía por primera vez un compromiso para abordar de forma regional el problema. Una votación previa del Comité de Pesca del parlamento (PECH) rebajó dicho compromiso hasta convertirlo en papel mojado, algo que el parlamento en pleno puede revocar este martes.