OPINION

TINTA DE CALAMAR

 

Procedimiento de salida

DIEGO RIERA
La historia del auxiliar del comité de regatas que casi se perfora el tímpano limpiándose el oído con una brida en los momentos previos a una salida del Princesa Sofía

Julio, el oficial principal, preguntaba al balizador de barlovento por las condiciones arriba. Habíamos izado aplazamiento y el tiempo se nos echaba encima. Una prueba hoy daría para un descarte. Yo estaba en proa con la lanita, el compás y walkie intentando que coincidieran las lecturas, pero en barlo daba de izquierdas y aquí abajo se iba a derechas.



Antonio, el auxiliar que nos ayudaba, iba a ser el encargado de las banderas y pasaba el tiempo comiendo el picnic y saludando a los distintos entrenadores que se acercaban a meter presión.



En cinco minutos se entabla el viento, presión homogénea, eje al 060, baliza 1 en stand by. Línea de salida montada. Bandera naranja arriba, 9 minutos para salida, 3 para bajar Inteligencia. Fondeada la baliza 1, aceleración, posición GPS enviada por WhatsApp, balizador 2 fondo. Julio y yo en nuestros sitios, walkies, grabadoras, varios cronómetros en cuentas atrás. Check de viento por enésima vez. Línea de salida cuadrada. Bandera flota roja izada, pitada y…



Antonio en cuclillas tapándose la oreja derecha. ¿Qué ha pasado? 50 segundos.



–¡Antonio, Antonio!



40 segundos. Antonio en el suelo se retuerce, se quita la mano de la sien. ¡Cretino!



30 segundos. Gran momento para la higiene personal. Se estaba rascando la oreja con una brida pero no había tenido mejor idea que meterse el cierre en el oído y ahora no sólo no podía sacarlo, sino que se rozaba el tímpano y veía las estrellas.



–¿Paramos, Julio?



–No, negativo. No podemos levantar aplazamiento.



20 segundos, 10, 9, 8, 7… Uniform arriba. Un sonido. 3 minutos para la próxima señal.



–Antonio, no te muevas. No te toques la oreja. Coge aire y tranquilízate. ¿Tiempo?



–2 minutos, 30 segundos para último minuto.



Gritos a bordo. Las chicas de RS:X tratando de ver lo que pasa. Un tío en el suelo y dos agachados. 2 minutos. Julio y yo nos miramos. Me pongo a ahorcajadas sobre Antonio y trato de inmovilizarlo. Julio, más decidido, se pone genuflexo para apoyar la otra rodilla sobre la mejilla derecha del auxiliar. Este se revuelve. 1 minuto y 30 segundos.



–¡Antonio, colabora! Si no pasas el resto del día así, no pienso desembarcarte.



Empujón contra el espejo de popa. Nuevo intento de inmovilización. Debe ser todo muy cómico desde afuera, pero aquí, en la bañera del comité, se bordea la tragedia.



Julio con una mano consigue darle la vuelta al brazo y forzarlo a la espalda. El POL104 se asoma por la bañera, da un bordo y su tripulación se aleja asustada. 1 minuto para el último minuto. En 30 segundos deberíamos estar mirando la línea de salida, dando un bocinazo y arriando una bandera. Julio coge la brida, tira y la gira sobre si misma. ¡Sale! Julio cae, Antonio grita. Bajo Uniform y soplo fuerte con un silbato que no llego a la bocina.



JPN35 cerca de la línea, 30 segundos, 20 segundos, 10, 9, 8…



Salida limpia.



 

Libros bajo la toldilla  

La antología de cuentos de Jack London; "Allí donde se acaba el mundo", de Catherine Poulain, y "Una història de la nàutica a Mallorca", recomendaciones literarias para este verano


RELATO

Persecución de jabeques en la Bahía de Pollença

Nueva entrega de las aventuras de Bermudo y Pedrete a bordo del falucho Francisca con enlaces al Diccionario Marítimo Español de 1831.


LECTURAS

Joan Romaguera, Juanito Manresa y la mitología

El autor reflexiona sobre cómo se construyen ciertos mitos a partir de la obra "De animales a dioses", de Y. Harari.


MODA

Peacoat

¿Los han visto? Es lo que tiene la moda, que algunas prendas reaparecen al cabo de los años tal como desaparecieron aunque, en este caso, ya no se suben a los barcos; no tienen nada que hacer al lado del nylon, el goretex y otras fibras sintéticas.


 

El tesoro de Al-Quir-Oga

Bermudo todavía no sabía cómo se había embarcado en este viaje, pero lo cierto es que bajaba con un levante bonacible toda la costa mallorquina con los cuatro tigres de Mompracem. Habían invitado a don Luis –un antiguo oficial de la Armada– a una parada naval en Palma y entre éste y Juan, el jefe del puerto, habían pensado que la goleta Arcángel sería el velero perfecto para engalanar con un pavés y saludar a las autoridades pero, ¡ay!, ellos iban por tierra, así que, como era verano, Bermudo formó una tripulación con Pedrete, Xavi, Mateo y Biel.


 

Tras la estela del Adamastor

Alguna vez les he hablado de Jacinto Antón. En sus artículos es capaz de comenzar en el Rift Valey africano y acabar con algún príncipe austrohúngaro. Al estilo de los 6 grados de separación pero incluyendo hechos y cosas en los eslabones intermedios. Prepárense.


LITERATURA

Libros de aventuras para Sant Jordi

¿Qué les voy a contar que no sepan? Me chiflan las novelas de aventuras, pasar una tarde con Sandokán, Yáñez y el resto de Tigres de Mompracem no tiene precio.


RELATO

Bermudo Bocanegra, de Orán a Pollensa

Tras varias entregas sobre sus andanzas por el norte de Mallorca, conocemos por fin el origen del personaje creado por Diego Riera


 

Tigres de Mompracem

16 de julio, Virgen del Carmen, patrona de los marineros y fiesta en casa de los Capllonch. Se reunían unas cuantas familias para comer y Bermudo estaba invitado. La cocina hervía de trabajo y unos cuantos hombres contaban historias y aventuras mientras cortaban las verduras.


 

Libros por Sant Jordi

Abril es un mes magnífico, ha llegado la primavera, han cambiado la hora, se puede navegar hasta tarde y, además, tenemos Sant Jordi, una excusa perfecta para regalar libros. Les voy a recomendar los últimos libros que he leído, una relectura y un libro que no he leído pero he regalado.


 

La montaña y los políticos

La montaña es atractiva, por eso atrapa a tanta gente. Desde los que sólo quieren sentarse en el porche de su casa y ver cómo estallan los colores de la alborada en el Puig Tomir hasta los que hacen trial. Y, en medio, todos los demás, los que les gusta caminar, los que acampan, los que corren, los cazadores y también los espeleólogos.

 

Ciutat de Palma, cuestión de cariño

Una regata así sólo sale si se pone cariño, dedicación y muchos esfuerzo, y porque todo está orientado a que el deportista sólo se preocupe de competir.


 

Un cuento de agosto (I)

Lo cierto es que este ginet estaría mejor con un poco de hielo, sentenció Bermudo. Hubieras cogido de la caja, betzol!– respondió entre risas Dominique, el francés. El día llegaba a su fin, Pedrete jugaba entre las piedras del puerto de Ciutadella, Bermudo y Dominique bebían un trago y el Arcángel descansaba abarloado al Coloma de Cosme Orell con el que habían coincidido en el puerto.

 

Un cuento de agosto (II)

Hacía ya una hora que había salido el sol y toda la paleta de azules, añiles, morados y rojos habían dado paso a un medallón dorado colocado cuatro dedos sobre el horizonte. El Arcángel se arrastraba con los últimos coletazos del terral ya en el extremo de la bahía.

 

El "salva"

Algunos artículos se escriben solos. Simplemente hay que relatar lo que ocurre e, incluso, echar de menos a Juan Enseñat y a Jaime Darder durante el happening. Estos son capaces de hacer una chirigota en el momento.

 

Patos de goma, náufragos de plástico

Reseña del libro Moby Duck de D. Hohn