TINTA DE CALAMAR

MODA

Peacoat

DIEGO RIERA
¿Los han visto? Es lo que tiene la moda, que algunas prendas reaparecen al cabo de los años tal como desaparecieron aunque, en este caso, ya no se suben a los barcos; no tienen nada que hacer al lado del nylon, el goretex y otras fibras sintéticas.

Habrán visto a jóvenes luciendo un abrigo de lana con un corte ligeramente por debajo de la cintura, cruzado y con doble botonadura, amplias y cortas solapas con muesca –denominado cuello Ulster– y bolsillos  verticales. Sí, el chaquetón de marinero o peacoat en inglés se pasea por nuestras calles y pantalanes de nuevo.



El origen de esta prenda es incierto y hay varias teorías: la pista holandesa dice que es un pijjakker, pij abrigo de lana gruesa y jakker chaqueta; la versión inglesa habla de un proveedor que surtía a la Royal Navy inglesa a partir de 1888 y que era una chaqueta para los oficiales de menor rango, los petty officers y de ahí pea coat. Lo cierto es que Taylor & Cutter, una revista de moda, ya los cita en 1889, ¡un must instantáneo!



Por último están los reefer coat, los abrigos que introdujo la US Navy a partir de los ingleses para sus guardiamarinas y cadetes. Estos determinan la forma actual de los Peacoat, ajustados y cortos para subir a los mástiles pero con dos capas superpuestas en la parte delantera para mayor abrigo. Con el mismo objetivo tienen unas solapas amplias que ahora se cierran con un botón –ahora hablaremos de este interesantísimo punto– para proteger el cuello durante las guardias pero que anteriormente lo hacían con un cordel.



Para no congelarse las manos están los prácticos bolsillos en vertical a la altura del pecho que, por cierto, llevan un bolsillo interior para las monedas. Si el abrigo es largo hasta las rodillas y lleva dos bolsillos extras, horizontales y con solapas estamos ante la versión para oficiales conocido como bridge coat.



Podrá encontrarlo en muchas tiendas pero si quiere uno de verdad tiene que dirigirse a Sterlingwear, el fabricante oficial para la marina norteamericana, y pedir el modelo oficial de lana Melton con 6 botones. Y si quiere uno de verdad además usado por algún marinero en la primera o segunda guerra mundial tendrá que buscar por tiendas o por internet y saber que, en la Gran Guerra, el chaquetón tenía diez botones que pasaron a ocho en la WWII y que el dibujo y el material del botón han variado con el tiempo. El original es un ancla, detalle del sello personal del Lord High Admiral de Gran Bretaña. Los hay también con un ancla y trece estrellas, balas de cañón, y han sido de latón, aluminio, cuerno y, actualmente, plástico.

 



RELATO

Persecución de jabeques en la Bahía de Pollença

Nueva entrega de las aventuras de Bermudo y Pedrete a bordo del falucho Francisca con enlaces al Diccionario Marítimo Español de 1831.


LECTURAS

Joan Romaguera, Juanito Manresa y la mitología

El autor reflexiona sobre cómo se construyen ciertos mitos a partir de la obra "De animales a dioses", de Y. Harari.


 

El tesoro de Al-Quir-Oga

Bermudo todavía no sabía cómo se había embarcado en este viaje, pero lo cierto es que bajaba con un levante bonacible toda la costa mallorquina con los cuatro tigres de Mompracem. Habían invitado a don Luis –un antiguo oficial de la Armada– a una parada naval en Palma y entre éste y Juan, el jefe del puerto, habían pensado que la goleta Arcángel sería el velero perfecto para engalanar con un pavés y saludar a las autoridades pero, ¡ay!, ellos iban por tierra, así que, como era verano, Bermudo formó una tripulación con Pedrete, Xavi, Mateo y Biel.


 

Tras la estela del Adamastor

Alguna vez les he hablado de Jacinto Antón. En sus artículos es capaz de comenzar en el Rift Valey africano y acabar con algún príncipe austrohúngaro. Al estilo de los 6 grados de separación pero incluyendo hechos y cosas en los eslabones intermedios. Prepárense.


LITERATURA

Libros de aventuras para Sant Jordi

¿Qué les voy a contar que no sepan? Me chiflan las novelas de aventuras, pasar una tarde con Sandokán, Yáñez y el resto de Tigres de Mompracem no tiene precio.


RELATO

Bermudo Bocanegra, de Orán a Pollensa

Tras varias entregas sobre sus andanzas por el norte de Mallorca, conocemos por fin el origen del personaje creado por Diego Riera


 

Tigres de Mompracem

16 de julio, Virgen del Carmen, patrona de los marineros y fiesta en casa de los Capllonch. Se reunían unas cuantas familias para comer y Bermudo estaba invitado. La cocina hervía de trabajo y unos cuantos hombres contaban historias y aventuras mientras cortaban las verduras.


 

Libros por Sant Jordi

Abril es un mes magnífico, ha llegado la primavera, han cambiado la hora, se puede navegar hasta tarde y, además, tenemos Sant Jordi, una excusa perfecta para regalar libros. Les voy a recomendar los últimos libros que he leído, una relectura y un libro que no he leído pero he regalado.


 

La montaña y los políticos

La montaña es atractiva, por eso atrapa a tanta gente. Desde los que sólo quieren sentarse en el porche de su casa y ver cómo estallan los colores de la alborada en el Puig Tomir hasta los que hacen trial. Y, en medio, todos los demás, los que les gusta caminar, los que acampan, los que corren, los cazadores y también los espeleólogos.

 

Ciutat de Palma, cuestión de cariño

Una regata así sólo sale si se pone cariño, dedicación y muchos esfuerzo, y porque todo está orientado a que el deportista sólo se preocupe de competir.


 

Un cuento de agosto (I)

Lo cierto es que este ginet estaría mejor con un poco de hielo, sentenció Bermudo. Hubieras cogido de la caja, betzol!– respondió entre risas Dominique, el francés. El día llegaba a su fin, Pedrete jugaba entre las piedras del puerto de Ciutadella, Bermudo y Dominique bebían un trago y el Arcángel descansaba abarloado al Coloma de Cosme Orell con el que habían coincidido en el puerto.

 

Un cuento de agosto (II)

Hacía ya una hora que había salido el sol y toda la paleta de azules, añiles, morados y rojos habían dado paso a un medallón dorado colocado cuatro dedos sobre el horizonte. El Arcángel se arrastraba con los últimos coletazos del terral ya en el extremo de la bahía.

 

El "salva"

Algunos artículos se escriben solos. Simplemente hay que relatar lo que ocurre e, incluso, echar de menos a Juan Enseñat y a Jaime Darder durante el happening. Estos son capaces de hacer una chirigota en el momento.

 

Patos de goma, náufragos de plástico

Reseña del libro Moby Duck de D. Hohn