OPINION

TINTA DE CALAMAR

 

Tras la estela del Adamastor

DIEGO RIERA
Alguna vez les he hablado de Jacinto Antón. En sus artículos es capaz de comenzar en el Rift Valey africano y acabar con algún príncipe austrohúngaro. Al estilo de los 6 grados de separación pero incluyendo hechos y cosas en los eslabones intermedios. Prepárense.

Bernat Oliver y Tomeu Homar en el libro «El Llaut, la barca de la Mediterrània» citan un poema de Miquel Costa i Llobera cuando hablan de los llauts y su influencia en la cultura.

Allà baix, dins la calanca,

jau damunt l'arena blanca

el llaüt del pescador.

Vola planyent la gavina;

i àgil l'àguila marina

revolta el cap que s'empina,

formidable Adamastor.



¿Quién es este Adamastor? ¿Es el llaüt que está varado en la playa? Lo cierto es que el nombre me sonaba bastante, pero Temporal es uno de sus primeros poemas del pollensí, por lo que hablamos de finales del siglo XIX. Al cabo de dos días me acerqué a la oficina de PortsIB de Eu Moll y le pregunté a Miquel si había un barco con ese nombre amarrado en el puerto. No, pero ha estado porque hay una ficha (ojo, para este paso se cumplió escrupulosamente con la ley de protección de datos). Vaya, ¿un llaüt glosado por Costa i Llobera todavía por aquí? 



Al llegar al club le pregunté a Joan Cifre, el jefe de marinería, y el nombre le sonaba pero no estaba seguro. Pero ciento y pico años son muchos para cualquier barco en activo, ¿no creen?. Miramos en internet y encontramos que Adamastor es un gigante de la mitología portuguesa –basado en un personaje griego- que representa a la tormenta que desafiaba a Vasco de Gama al doblar el Cabo de Buena Esperanza, en aquellos tiempos con el nombre más sombrío de Cabo de las Tormentas. Aquí está el uso que hace el poeta: revolta el cap que s’empina, formidable Adamastor. 



Pero, ¿y el llaut? Un par de entradas más abajo en el buscador de internet vemos Adamastor 1967, un chárter de Menorca. Hemos dado con el barco pero es muy moderno para que coincidiera con el poeta ¿de dónde hemos sacado la existencia de esta joya? Bajamos la pantalla y aparecen unas imágenes del barco tal como está ahora y a continuación unas fotos en blanco y negro de unos señores paseando el llaut por las calles del Molinar. 



Estás fotos ya las había visto, ¿dónde? Uep, la pista definitiva. El mestre d’aixa fue mestre Guiem Amengual, tío del artesà nàutic Jaume Amengual. En la web del chárter hay una pequeña explicación pero en el blog de Jaume podemos completar la información, no contento con esto le llamamos. El llaüt Adamastor fue un encargo de un médico para salir a pescar, tuvieron que tirar a bajo la pared del taller para sacarlo a la calle e hizo falta la ayuda de todo el pueblo para bajarlo hasta el mar. Adamastor navegó por la bahía de Palma y estaba amarrado en el Club Náutico del Arenal. Al morir el médico se vendió y llegó a Fornells donde lleva una nueva vida.



¿Qué les parece? Hemos empezado por un libro escrito por unos señores de Palma y Esporles, hemos pasado por Pollença, dado un salto a Portugal y Sudáfrica para acabar en Menorca sin olvidarnos del Molinar. Dos escritores, dos poetas, un mestre d’aixa, un mestre xarxer, dos jefes de puerto, un gigante mitológico y un médico y su llaüt. ¡Y todo esto sin salir de esta columna!

 



 

El tesoro de Al-Quir-Oga

Bermudo todavía no sabía cómo se había embarcado en este viaje, pero lo cierto es que bajaba con un levante bonacible toda la costa mallorquina con los cuatro tigres de Mompracem. Habían invitado a don Luis –un antiguo oficial de la Armada– a una parada naval en Palma y entre éste y Juan, el jefe del puerto, habían pensado que la goleta Arcángel sería el velero perfecto para engalanar con un pavés y saludar a las autoridades pero, ¡ay!, ellos iban por tierra, así que, como era verano, Bermudo formó una tripulación con Pedrete, Xavi, Mateo y Biel.


LITERATURA

Libros de aventuras para Sant Jordi

¿Qué les voy a contar que no sepan? Me chiflan las novelas de aventuras, pasar una tarde con Sandokán, Yáñez y el resto de Tigres de Mompracem no tiene precio.


RELATO

Bermudo Bocanegra, de Orán a Pollensa

Tras varias entregas sobre sus andanzas por el norte de Mallorca, conocemos por fin el origen del personaje creado por Diego Riera


 

Tigres de Mompracem

16 de julio, Virgen del Carmen, patrona de los marineros y fiesta en casa de los Capllonch. Se reunían unas cuantas familias para comer y Bermudo estaba invitado. La cocina hervía de trabajo y unos cuantos hombres contaban historias y aventuras mientras cortaban las verduras.


 

Libros por Sant Jordi

Abril es un mes magnífico, ha llegado la primavera, han cambiado la hora, se puede navegar hasta tarde y, además, tenemos Sant Jordi, una excusa perfecta para regalar libros. Les voy a recomendar los últimos libros que he leído, una relectura y un libro que no he leído pero he regalado.


 

La montaña y los políticos

La montaña es atractiva, por eso atrapa a tanta gente. Desde los que sólo quieren sentarse en el porche de su casa y ver cómo estallan los colores de la alborada en el Puig Tomir hasta los que hacen trial. Y, en medio, todos los demás, los que les gusta caminar, los que acampan, los que corren, los cazadores y también los espeleólogos.

 

Ciutat de Palma, cuestión de cariño

Una regata así sólo sale si se pone cariño, dedicación y muchos esfuerzo, y porque todo está orientado a que el deportista sólo se preocupe de competir.


 

Un cuento de agosto (I)

Lo cierto es que este ginet estaría mejor con un poco de hielo, sentenció Bermudo. Hubieras cogido de la caja, betzol!– respondió entre risas Dominique, el francés. El día llegaba a su fin, Pedrete jugaba entre las piedras del puerto de Ciutadella, Bermudo y Dominique bebían un trago y el Arcángel descansaba abarloado al Coloma de Cosme Orell con el que habían coincidido en el puerto.

 

Un cuento de agosto (II)

Hacía ya una hora que había salido el sol y toda la paleta de azules, añiles, morados y rojos habían dado paso a un medallón dorado colocado cuatro dedos sobre el horizonte. El Arcángel se arrastraba con los últimos coletazos del terral ya en el extremo de la bahía.

 

El "salva"

Algunos artículos se escriben solos. Simplemente hay que relatar lo que ocurre e, incluso, echar de menos a Juan Enseñat y a Jaime Darder durante el happening. Estos son capaces de hacer una chirigota en el momento.

 

Patos de goma, náufragos de plástico

Reseña del libro Moby Duck de D. Hohn