OPINION

TINTA DE CALAMAR

LITERATURA

Libros de aventuras para Sant Jordi

DIEGO RIERA HEVIA
¿Qué les voy a contar que no sepan? Me chiflan las novelas de aventuras, pasar una tarde con Sandokán, Yáñez y el resto de Tigres de Mompracem no tiene precio.

La literatura de  aventuras es fácil de definir; es aquella donde la acción lo ocupa todo, superando a veces al protagonista. Ritmo trepidante, misterio,  batallas en alta mar, mares lejanos que nunca visitaremos… Este tipo de novelas se suele considerar juvenil ya que no se profundiza demasiado en la sociedad que retrata. Si lo hace, estás leyendo a Jack London y puedes sentir el frío del Yukon. Si además hay buen perfil psicológico de los protagonistas, tienes entre las manos un novelón de Joseph Conrad.



Son fáciles de definir pero sus límites son difusos, pueden ser aventuras bélicas, de viajes o ciencia ficción, como 20.000 leguas de viaje submarino. Dos novelas de aventuras autobiográficas son Años salvajes de W. Finnegan (Libros del Asteroide), que relata la vida de este periodista y su relación con el surf por medio mundo –ojo le dieron el Pulitzer por este libro- y Rodamons de la mar, de C. Allcard (Viena Edicions), con otra media vuelta al mundo a bordo de un mercante báltico de más de 20 metros que actualmente es el Ciutat de Badalona.



Un tercer libro biográfico es Remando como un solo hombre de Daniel James Brown (Nórdica), con suficiente aventura –ganar una medalla de oro en Berlín en el 36, debió tener su mérito- pero que si miramos en las librerías está clasificado como historia, deportes o segunda guerra mundial. Un librazo, querrán recuperar el remo en nuestras islas, es más, ¡debemos recuperarlo ya!



En Rodamons citan un libro que Arturo Pérez Reverte recomienda cada vez que le preguntan, El enigma de las arenas de R. E. Childers (Edhasa), lo que parece un tranquilo crucero por el Báltico para cazar patos es una novela de aventuras y espionaje de quitarse el sombrero, y hasta aquí puedo leer.



Otra recomendación de don Arturo es Mar cruel de N. Monstserrat (El Aleph), segunda guerra mundial, submarinos alemanes, corbetas inglesas y un Atlántico que tira para atrás.



He empezado con Jack London y con él acabo estas recomendaciones para Sant Jordi. Siete cuentos de la patrulla pesquera y otros relatos (Alianza editorial). Aventura, veleros, enfrentamientos, tempestades y acción para leer en la cubierta de nuestro barco, con la garantía que ofrece uno de los más grandes escritores de la literatura de aventuras.



 

El tesoro de Al-Quir-Oga

Bermudo todavía no sabía cómo se había embarcado en este viaje, pero lo cierto es que bajaba con un levante bonacible toda la costa mallorquina con los cuatro tigres de Mompracem. Habían invitado a don Luis –un antiguo oficial de la Armada– a una parada naval en Palma y entre éste y Juan, el jefe del puerto, habían pensado que la goleta Arcángel sería el velero perfecto para engalanar con un pavés y saludar a las autoridades pero, ¡ay!, ellos iban por tierra, así que, como era verano, Bermudo formó una tripulación con Pedrete, Xavi, Mateo y Biel.


 

Tras la estela del Adamastor

Alguna vez les he hablado de Jacinto Antón. En sus artículos es capaz de comenzar en el Rift Valey africano y acabar con algún príncipe austrohúngaro. Al estilo de los 6 grados de separación pero incluyendo hechos y cosas en los eslabones intermedios. Prepárense.


RELATO

Bermudo Bocanegra, de Orán a Pollensa

Tras varias entregas sobre sus andanzas por el norte de Mallorca, conocemos por fin el origen del personaje creado por Diego Riera


 

Tigres de Mompracem

16 de julio, Virgen del Carmen, patrona de los marineros y fiesta en casa de los Capllonch. Se reunían unas cuantas familias para comer y Bermudo estaba invitado. La cocina hervía de trabajo y unos cuantos hombres contaban historias y aventuras mientras cortaban las verduras.


 

Libros por Sant Jordi

Abril es un mes magnífico, ha llegado la primavera, han cambiado la hora, se puede navegar hasta tarde y, además, tenemos Sant Jordi, una excusa perfecta para regalar libros. Les voy a recomendar los últimos libros que he leído, una relectura y un libro que no he leído pero he regalado.


 

La montaña y los políticos

La montaña es atractiva, por eso atrapa a tanta gente. Desde los que sólo quieren sentarse en el porche de su casa y ver cómo estallan los colores de la alborada en el Puig Tomir hasta los que hacen trial. Y, en medio, todos los demás, los que les gusta caminar, los que acampan, los que corren, los cazadores y también los espeleólogos.

 

Ciutat de Palma, cuestión de cariño

Una regata así sólo sale si se pone cariño, dedicación y muchos esfuerzo, y porque todo está orientado a que el deportista sólo se preocupe de competir.


 

Un cuento de agosto (I)

Lo cierto es que este ginet estaría mejor con un poco de hielo, sentenció Bermudo. Hubieras cogido de la caja, betzol!– respondió entre risas Dominique, el francés. El día llegaba a su fin, Pedrete jugaba entre las piedras del puerto de Ciutadella, Bermudo y Dominique bebían un trago y el Arcángel descansaba abarloado al Coloma de Cosme Orell con el que habían coincidido en el puerto.

 

Un cuento de agosto (II)

Hacía ya una hora que había salido el sol y toda la paleta de azules, añiles, morados y rojos habían dado paso a un medallón dorado colocado cuatro dedos sobre el horizonte. El Arcángel se arrastraba con los últimos coletazos del terral ya en el extremo de la bahía.

 

El "salva"

Algunos artículos se escriben solos. Simplemente hay que relatar lo que ocurre e, incluso, echar de menos a Juan Enseñat y a Jaime Darder durante el happening. Estos son capaces de hacer una chirigota en el momento.

 

Patos de goma, náufragos de plástico

Reseña del libro Moby Duck de D. Hohn