TINTA DE CALAMAR

OPINIÓN

Tres días a pie de mástil

DIEGO RIERA HEVIA
La maravillosa experiencia de navegar a bordo de un Dragon en las Winter Series de Puerto Portals

De los Dragones se han dicho muchos tópicos, que sus majestuosas líneas, que si recuerdan a las clases métricas, que fue olímpico, su enorme eslora o que pesa 1700 kg –un despropósito para ser vela ligera- incluso hay tópicos modernos como lo apuntado recientemente por Pedro Sardina, diciendo que el Snipe y el Dragón son los imprescindibles para lograr el carnet de navegante.



Os puedo contar un par de cosas más. Hace dos semanas tuve la suerte de participar en la Puerto Portals Dragon Winter Series gracias a la invitación de Miguel Santaúrsula –un tío excelente y recién galardonado en su club, CMSAP, por su trayectoria deportiva- a bordo el Gunter, de Javier Scherk. Este gentelman es un empresario de éxito barcelonés y renombrado socio del Real Club Náutico de Barcelona que, entre otros méritos, fue el representante de su club en la Invitational Cup que organiza el New York Yacht Club. Este era el nivel de a bordo y en la flota la cosa también era de toma pan y moja: campeones del mundo de Optimist, Cadete, 420, 470, laser, campeones olímpicos, regatistas con tres Juegos Olímpicos a sus espaldas… Yo estaba en clarísimo fuera de juego.



El barco es complicado y muy exigente: escota de foque, escota fina a barlo, escota fina a sota, barbers, driza fina de foque, amantillo y contra de tangón, driza de tangón, bolsa de espí, estos no los toques, quédate de pie a sota con una mano en el tangón, mira la veleta, vamos a medir la tensión de los obenques, una pléyade de reenvíos bajo la cabina, 30 barcos en unas salidas reñidísimas. Navegar en Dragón es una maravilla, competir en una barco así y junto a una flota como la que hay en Puerto Portals es harina de otro costal. Diría que incluso demasiado para un amante del slow sailing como yo pero aún así ha merecido la pena, me volvería a embarcar.



Esta temporada quedan dos series y la Copa del Mediterráneo, acérquense al puerto o, mejor todavía, al campo de regatas a seguir las pruebas. Desde fuera debe ser espectacular.



MODA

Duffel bag

Los petates o seabags militares de los surfers de Australia y California están en el origen de las bolsas que hoy llevan nuestros hijos regatistas


 

Libros bajo la toldilla  

La antología de cuentos de Jack London; "Allí donde se acaba el mundo", de Catherine Poulain, y "Una història de la nàutica a Mallorca", recomendaciones literarias para este verano


 

Procedimiento de salida

La historia del auxiliar del comité de regatas que casi se perfora el tímpano limpiándose el oído con una brida en los momentos previos a una salida del Princesa Sofía


RELATO

Persecución de jabeques en la Bahía de Pollença

Nueva entrega de las aventuras de Bermudo y Pedrete a bordo del falucho Francisca con enlaces al Diccionario Marítimo Español de 1831.


LECTURAS

Joan Romaguera, Juanito Manresa y la mitología

El autor reflexiona sobre cómo se construyen ciertos mitos a partir de la obra "De animales a dioses", de Y. Harari.


MODA

Peacoat

¿Los han visto? Es lo que tiene la moda, que algunas prendas reaparecen al cabo de los años tal como desaparecieron aunque, en este caso, ya no se suben a los barcos; no tienen nada que hacer al lado del nylon, el goretex y otras fibras sintéticas.


 

El tesoro de Al-Quir-Oga

Bermudo todavía no sabía cómo se había embarcado en este viaje, pero lo cierto es que bajaba con un levante bonacible toda la costa mallorquina con los cuatro tigres de Mompracem. Habían invitado a don Luis –un antiguo oficial de la Armada– a una parada naval en Palma y entre éste y Juan, el jefe del puerto, habían pensado que la goleta Arcángel sería el velero perfecto para engalanar con un pavés y saludar a las autoridades pero, ¡ay!, ellos iban por tierra, así que, como era verano, Bermudo formó una tripulación con Pedrete, Xavi, Mateo y Biel.


 

Tras la estela del Adamastor

Alguna vez les he hablado de Jacinto Antón. En sus artículos es capaz de comenzar en el Rift Valey africano y acabar con algún príncipe austrohúngaro. Al estilo de los 6 grados de separación pero incluyendo hechos y cosas en los eslabones intermedios. Prepárense.


LITERATURA

Libros de aventuras para Sant Jordi

¿Qué les voy a contar que no sepan? Me chiflan las novelas de aventuras, pasar una tarde con Sandokán, Yáñez y el resto de Tigres de Mompracem no tiene precio.


RELATO

Bermudo Bocanegra, de Orán a Pollensa

Tras varias entregas sobre sus andanzas por el norte de Mallorca, conocemos por fin el origen del personaje creado por Diego Riera


 

Tigres de Mompracem

16 de julio, Virgen del Carmen, patrona de los marineros y fiesta en casa de los Capllonch. Se reunían unas cuantas familias para comer y Bermudo estaba invitado. La cocina hervía de trabajo y unos cuantos hombres contaban historias y aventuras mientras cortaban las verduras.


 

Libros por Sant Jordi

Abril es un mes magnífico, ha llegado la primavera, han cambiado la hora, se puede navegar hasta tarde y, además, tenemos Sant Jordi, una excusa perfecta para regalar libros. Les voy a recomendar los últimos libros que he leído, una relectura y un libro que no he leído pero he regalado.


 

La montaña y los políticos

La montaña es atractiva, por eso atrapa a tanta gente. Desde los que sólo quieren sentarse en el porche de su casa y ver cómo estallan los colores de la alborada en el Puig Tomir hasta los que hacen trial. Y, en medio, todos los demás, los que les gusta caminar, los que acampan, los que corren, los cazadores y también los espeleólogos.

 

Ciutat de Palma, cuestión de cariño

Una regata así sólo sale si se pone cariño, dedicación y muchos esfuerzo, y porque todo está orientado a que el deportista sólo se preocupe de competir.


 

Un cuento de agosto (I)

Lo cierto es que este ginet estaría mejor con un poco de hielo, sentenció Bermudo. Hubieras cogido de la caja, betzol!– respondió entre risas Dominique, el francés. El día llegaba a su fin, Pedrete jugaba entre las piedras del puerto de Ciutadella, Bermudo y Dominique bebían un trago y el Arcángel descansaba abarloado al Coloma de Cosme Orell con el que habían coincidido en el puerto.

 

Un cuento de agosto (II)

Hacía ya una hora que había salido el sol y toda la paleta de azules, añiles, morados y rojos habían dado paso a un medallón dorado colocado cuatro dedos sobre el horizonte. El Arcángel se arrastraba con los últimos coletazos del terral ya en el extremo de la bahía.

 

El "salva"

Algunos artículos se escriben solos. Simplemente hay que relatar lo que ocurre e, incluso, echar de menos a Juan Enseñat y a Jaime Darder durante el happening. Estos son capaces de hacer una chirigota en el momento.

 

Patos de goma, náufragos de plástico

Reseña del libro Moby Duck de D. Hohn