OPINION

CON TINTA AZUL

 

¿Puede la Guardia Civil del Mar solucionar el caos?

Juan Poyatos
Ya ha cumplido su mayoría de edad. El Servicio Marítimo de la Guardia Civil se ha hecho habitual aquí. Nos hemos acostumbrado a ellos, los vemos pasar constantemente arriba y abajo con sus barcas verdosas tipo Heineken. Desde luego, parados no están, pero ¿han servido para algo sus 18 años de servicio?

Muchos navegantes cuestionan su presencia en el mar. Sus detractores dicen que sólo hacen controles absurdos en las mejores calas los domingos, molestando a los turistas y residentes que salen a darse un baño tranquilo con sus barcos. Cierto, controles sí que hacen, pero el mar sigue siendo un «cachondeo» (esto lo afirmo yo).



En un par de días navegando cualquiera puede ver, por ejemplo, barcos con bandera española sin matrícula (lo vi el otro día en una boya en Cabrera). Si uno se fija un poco se pueden ver barcos extranjeros subiendo y bajando turistas de la playa (tengo las fotos), en fin, de todo.



La lista de despropósitos es enorme, sigo un poco con algunos ejemplos... He visto en los últimos días barcos a 10 o 12 nudos de velocidad dentro del puerto, a muchos barcos no tener en cuenta las preferencias de salida y entrada en el puerto de Palma. Además, la contaminación en el agua es brutal, pocos respetan o saben lo que es una bandera Alfa.



Eso, por no hablar del tema de la pesca ilegal. Algunos faenan claramente en zonas prohibidas (tengo las fotos). Muchos pescadores deportivos capturan más piezas de las permitidas e, incluso, algunos pescadores submarinos siguen su vieja tradición de vender las capturas a los restaurantes. Lo último que me cuentan, yo no lo he visto pero me lo creo, es que en un puerto deportivo de esos de súper yates, que no voy a nombrar, los marineros tiemblan cuando se acercan determinados yates, que vienen al mando de un tipo más borracho que un cosaco en fin de semana. En definitiva, un pequeño desastre marítimo en nuestras aguas al que desgraciadamente nos hemos acostumbrado. La pregunta que me hago es la siguiente: ¿De quién es la culpa de este pequeño caos permitido y aparentemente aceptado por todos?, ¿de la Guardia Civil? La verdad es que los echo en falta en muchos sitios, pero no creo que sean ellos los responsables. Pienso sinceramente que hacen lo que pueden, incluso más.



Arriesgan sus propias vidas persiguiendo narcos y ayudando en rescates. Con los medios y el personal que tienen poco más pueden hacer, ¿o no? Pues no, se podría cambiar esta situación y acabar con el caos. La clave pasa por mejorar la relación entre ellos, la Guardi Civil y el sector náutico. Por desgracia, parece que viviéramos en mares distintos. Ellos nos inspeccionan, nosotros los evitamos. Así no vamos a ningún sitio, sinceramente.



Quien realmente conoce lo que pasa en el sector es el propio sector. Ellos, la Guardia Civil, patrullando y patrullando, gastarán mucho combustible, pero no conseguirán resolver y ni tan siquiera mitigar el caos. Bueno, ciertamente cogerán algún alijo, por pura suerte, pondrán alguna multa, interceptarán alguna patera o precintarán algún barco de chárter ilegal, aunque, lo que se dice acabar con el «caos no lo conseguirán nunca.



La única solución sería que hubiera una verdadera implicación del propio sector náutico profesional y cierta colaboración por parte de los navegantes particulares de recreo. Por eso propongo dejar de ignorarnos unos a otros. Hay que abrir nuevas vías de comunicación, hay que sentarse y hablar. Hay que buscar fórmulas para que la Guardia Civil se entere de lo que se tiene que enterar. No podemos, los miembros del sector y usuarios del mar, seguir quejándonos y quejándonos de que fulano o mengano lo hacen mal y que la Guardia Civil no se entera. Nos quejamos de los malos y de los buenos. ¿Vamos por fin a explicarles a los guardias lo que pasa aquí, para que dejen de dar vuelta y vueltas? Bueno, tal vez es que no interesa cambiar nada. Hay mucha gente que sabe navegar estupendamente entre este caos.



MEDIO AMBIENTE

Historia de una investigación

El Capítulo Primero de esta historia de investigación periodística lo escribió Pepe Quiroga.  


LEYENDAS DEL MAR BALEAR

El fantasma del aviador de Cabrera

Un avión de combate alemán se estrelló en aguas de Cabrera al final de la II Guerra Mundial. Una cruz de hormigón en el pequeño cementerio de la isla atestigua que allí descansa el cuerpo de un infortunado aviador. Todo hubiera seguido así para siempre. Sin embargo, en 1982 se produjo un acontecimiento que cambió las cosas.


PECIO

El fantasma con forma de pez de la Bahía de Palma

Uno de los barcos hundidos más antiguos de los que se tiene noticia en Mallorca es el catalogado como “pecio Almagro”. Se trata de un navío probablemente fenicio que reposa en aguas próximas a Portals Vells, en la bahía de Palma.


 

Cañabota, el último gran tiburón

Cada año aparecen varios cadáveres de este depredador de los fondos abisales que ha sobrevivido 400 millones de años y que, sin embargo, no puede hacer nada contra las redes de los arrastreros.


 

Un robot en el agua "irrrespirable"

Sabíamos que había una «zona muerta» en la bahía, un lugar sin vida excepto por los tapetes de cianobacterias y algunas matas sueltas de posidonia en muy mal estado. En esa «zona muerta», buceando, no vimos nunca un solo pez, crustáceo o molusco.


 

La Armada no olvida

El 27 de junio de 1946, ahora hace setenta años, se realizaron unas fatídicas maniobras frente a las aguas del Port de Sóller. Participaron los submarinos C4, C2 y el sumergible General Sanjurjo, así como los destructores Churruca, Alcalá Galiano y Lepanto.


 

El "temporal perfecto" de Tramuntana

El temporal perfecto mediterránea se forma entre Baleares y la costa francesa. Su nombre correcto coloquial quizás debería ser "Temporal potente de Tramuntana", aunque no suene tan cinematográfico. No ocurre tan frecuentemente como creemos, pero cuando las circunstancias meteorológicas confluyen, su potencia es destructiva.


 

Con el agua (marrón) al cuello

El periodista Juan Poyatos narra su inmersión en el emisario de Ciudad Jardín y se pregunta por qué la ciudadanía se movilizó contra las prospecciones petrolíferas (como él mismo) pero no lo hace para que se mejore el saneamiento de agua que se vierte al mar.


 

El Govern balear nos toma el pelo

Ahora, tras el magnífico reportaje escrito el mes pasado por mi compañero y amigo Pepe Quiroga en Gaceta Náutica, el Govern de les Illes Balears reconoce que «los sistemas de depuración de agua del archipiélago están obsoletos o son incapaces de asumir la realidad poblacional del verano».


 

El viento del norte es el más traidor

En mayo de 2015 tres navegantes belgas fallecieron cuando su embarcación, un velero de unos 10 metros, se fue contra las rocas de Formentera debido al oleaje repentino que se formó en pocas horas durante la noche.

 

¿Qué hacer si avistamos una patera?

En el hipotético caso de que divisemos lo que podría ser una patera, cerca o lejos de la costa, lo que hay que aplicar es el sentido común. Dividiremos nuestra acción en dos fases, siempre manteniendo la calma, como en cualquier situación comprometida o de riesgo. Los consejos de este artículo han sido verificados por Salvamento Marítimo.