OPINION

CON TINTA AZUL

 

El "temporal perfecto" de Tramuntana

Juan Poyatos
El temporal perfecto mediterránea se forma entre Baleares y la costa francesa. Su nombre correcto coloquial quizás debería ser "Temporal potente de Tramuntana", aunque no suene tan cinematográfico. No ocurre tan frecuentemente como creemos, pero cuando las circunstancias meteorológicas confluyen, su potencia es destructiva.

En contra de la creencia general, estos temporales se producen en Menorca «sólo» entre 40 y 50 días al año. En meteorología se considera «Tramuntana fuerte» cuando se registran vientos constantes de más de 33 nudos. La Tramuntana, como viento general, es muy frecuente en Menorca, se dice que siete días a la semana, aunque sólo es «fuerte» o «muy fuerte» en cuatro o cinco grandes temporales al año.



El viento moderado del norte condiciona la vida en Menorca, con una vegetación, orografía, ecología y fauna, moldeados por ese viento. Los días de viento Norte en Menorca suman más que todos los vientos de otras direcciones juntos. Queda claro por tanto que la Tramuntana sopla frecuentemente en Menorca, pero se «desboca» y convierte en fuerte temporal de viento en todas las Baleares cuando se producen determinadas circunstancias.



Si tenemos una alta presión sobre la península ibérica, combinada con una baja presión sobre el área de Italia, el aire frio y seco del centro de Europa se canaliza rápidamente en dirección a las islas Baleares. El anticiclón gira a derechas y las bajas giran a izquierdas respecto a su centro, por lo que, en el punto en el que ambas «chocan», el viento se acelera en una dirección. Si ese choque es rápido, la formación del viento canalizado será igualmente rápido, generando un temporal de viento y olas muy fuerte y repentino. Además, se da la circunstancia de que los Alpes y los Pirineos hacen de «embudo», forzando el flujo de aire centroeuropeo por el Valle del Ródano (Mestral de la Provença), desembocando un viento muy potente en el mar por el Golfo de León.



Al llegar el mar ese viento se encuentra sin árboles, ciudades, colinas o montañas que lo frenen, acelerándose enormemente hasta toparse con las islas Baleares. La formación de Tramontana muy potente nos lleva a una situación complicadísima para los marineros de las islas. El peligro fundamental se basa en el exceso de confianza, ya que, pocas horas antes de la llegada de una Tramuntana fuerte, podemos hacer una observación errónea de la situación, ya que el mar puede estar en calma y el cielo radiante.



Además, la observación «a ojo» nos puede engañar fatalmente y podemos confundir una Tramuntana «normal», de por ejemplo 20 nudos, con el tipo de temporales a los que nos referimos en este artículo, de 40 o 60 nudos. En apenas 12 horas, en todas las Baleares podemos pasar de bonanza en la mar a un viento frío y seco que alcanza y supera en ocasiones más de 70 nudos constantes.



El temporal no se ve llegar a simple vista , pero si se puede predecir en casi todos los modernos modelos de previsión. Aunque no todos los navegantes la saben interpretar o valorar adecuadamente. Desgraciadamente no todos los marineros conocen este particular fenómeno meteorológico, propio de una zona determinada, nuestras islas, y no prestan atención suficiente a las advertencias de los organismos oficiales de previsión meteorológica. Por eso, por su llegada «inminente» y «a traición», lo que hemos llamado Temporal potente de Tramuntana sorprende y mata marineros. El temporal se puede presentar en menos de seis horas en el norte de Menorca y en apenas catorce horas en Formentera.



Esos vientos repentinos producen enseguida olas de ocho metros de altura media, que permanecen durante horas o días. Esas olas pueden intercalar olas gigantes y solitarias de más de trece metros de altura, capaces de «pasar por ojo» a barcos de hasta veinte metros de eslora. Así es la bomba meteorológica que forman los Alpes, los Pirineos, los valles del Ródano y el Ebro, el anticiclón y la borrasca; una combinación en ocasiones terrible que nos lleva a vivir en estas aguas, varias veces al año, la el temporal perfecto del Mediterráneo occidental.



Los temporales del Norte han provocado siete víctimas en un año



Tragedia en Formentera. Tres tripulantes belgas de una embarcación de recreo belga murieron, y otros tres se salvaron tras ser arrastrados por la Tramuntana a las rocas en la zona de Es Caló. El suceso ocurrió el 15 de mayo de 2015. Seis personas viajaban en el Be happy, de bandera francesa y tripulación belga, de los que fallecieron dos hombres y una mujer. Habían fondeado su velero de 11 metros al norte de Formentera durante una noche plácida y sin viento. Al amanecer, mientras seguían fondeados y durmiendo, entró rápidamente un viento de Tramuntana fuerte que les impidió salir del Caló, orientado al norte. En pocos minutos el velero se fue contra las rocas. Tres tripulantes no consiguieron siquiera salir de sus camarotes.



Por la borda en Menorca. 30 de noviembre de 2015. El tripulante del velero Stormy Weather, de once metros de eslora, y que había zarpado de Toulon el día anterior con rumbo a Menorca, cayó por la borda en mitad de una gran tormenta de viento de Tramuntana. El cuerpo del ciudadano francés fue encontrado a 35 millas al norte de Menorca por Salvamento Marítimo, tras haber sido avistado por aviones del SAR. El capitán del velero, único superviviente, tras ser rescatado por un helicóptero, explicó a las autoridades españolas que en mitad de un fuerte temporal de viento norte, su tripulante cayó al mar. Unas olas enormes le impidieron recuperar del agua a su amigo. El velero finalmente se perdió en el mar. Nunca aparecieron restos de él.



Piragüista desaparecido. Un piragüista de 57 años, con mucha experiencia, desapareció el 5 de enero de 2016 mientras hacía la travesía de Formentera a Ibiza. Pocas horas antes había hecho el recorrido inverso. Llegó a Formentera sin novedad, e incluso habló con un amigo al que fue a visitar. No mencionó tener o haber tenido dificultad alguna en la travesía. En su regreso a Ibiza, trayecto que hacía en menos de dos horas, entró viento de Tramuntana fuerte. Un día más tarde fue hallado su kayak. El cuerpo del deportista todavía no ha sido encontrado. En junio de 2013 otro kayakista falleció en Formentera en similares circunstancias.



El caso Sirius. El velero clásico de 13 metros, de bandera británica, tripulado por dos asturianos que debían llevarlo a Mallorca, desapareció en el mar, sin dejar rastro ni emitir avisos, en su travesía entre Cannes y Baleares. El velero había zarpado con vientos suaves, pero con aviso de temporal inminente del norte. El viento se estableció como indicaba el parte y en pocas horas se formaron olas de 8 metros.



MEDIO AMBIENTE

Historia de una investigación

El Capítulo Primero de esta historia de investigación periodística lo escribió Pepe Quiroga.  


LEYENDAS DEL MAR BALEAR

El fantasma del aviador de Cabrera

Un avión de combate alemán se estrelló en aguas de Cabrera al final de la II Guerra Mundial. Una cruz de hormigón en el pequeño cementerio de la isla atestigua que allí descansa el cuerpo de un infortunado aviador. Todo hubiera seguido así para siempre. Sin embargo, en 1982 se produjo un acontecimiento que cambió las cosas.


PECIO

El fantasma con forma de pez de la Bahía de Palma

Uno de los barcos hundidos más antiguos de los que se tiene noticia en Mallorca es el catalogado como “pecio Almagro”. Se trata de un navío probablemente fenicio que reposa en aguas próximas a Portals Vells, en la bahía de Palma.


 

Cañabota, el último gran tiburón

Cada año aparecen varios cadáveres de este depredador de los fondos abisales que ha sobrevivido 400 millones de años y que, sin embargo, no puede hacer nada contra las redes de los arrastreros.


 

Un robot en el agua "irrrespirable"

Sabíamos que había una «zona muerta» en la bahía, un lugar sin vida excepto por los tapetes de cianobacterias y algunas matas sueltas de posidonia en muy mal estado. En esa «zona muerta», buceando, no vimos nunca un solo pez, crustáceo o molusco.


 

La Armada no olvida

El 27 de junio de 1946, ahora hace setenta años, se realizaron unas fatídicas maniobras frente a las aguas del Port de Sóller. Participaron los submarinos C4, C2 y el sumergible General Sanjurjo, así como los destructores Churruca, Alcalá Galiano y Lepanto.


 

Con el agua (marrón) al cuello

El periodista Juan Poyatos narra su inmersión en el emisario de Ciudad Jardín y se pregunta por qué la ciudadanía se movilizó contra las prospecciones petrolíferas (como él mismo) pero no lo hace para que se mejore el saneamiento de agua que se vierte al mar.


 

El Govern balear nos toma el pelo

Ahora, tras el magnífico reportaje escrito el mes pasado por mi compañero y amigo Pepe Quiroga en Gaceta Náutica, el Govern de les Illes Balears reconoce que «los sistemas de depuración de agua del archipiélago están obsoletos o son incapaces de asumir la realidad poblacional del verano».


 

El viento del norte es el más traidor

En mayo de 2015 tres navegantes belgas fallecieron cuando su embarcación, un velero de unos 10 metros, se fue contra las rocas de Formentera debido al oleaje repentino que se formó en pocas horas durante la noche.

 

¿Qué hacer si avistamos una patera?

En el hipotético caso de que divisemos lo que podría ser una patera, cerca o lejos de la costa, lo que hay que aplicar es el sentido común. Dividiremos nuestra acción en dos fases, siempre manteniendo la calma, como en cualquier situación comprometida o de riesgo. Los consejos de este artículo han sido verificados por Salvamento Marítimo.


 

¿Puede la Guardia Civil del Mar solucionar el caos?

Ya ha cumplido su mayoría de edad. El Servicio Marítimo de la Guardia Civil se ha hecho habitual aquí. Nos hemos acostumbrado a ellos, los vemos pasar constantemente arriba y abajo con sus barcas verdosas tipo Heineken. Desde luego, parados no están, pero ¿han servido para algo sus 18 años de servicio?