CARTA DE LA DIRECTORA

 

Piratas, fondeo y regulaciones

Elena Pipó
«Regulan, pero no prevén la aplicación práctica de sus propias leyes. Y al final triunfan los caraduras»

Foto: www.genbeta.com



Ha vuelto a ser José María Jiménez, presidente de la Comisión de Charter Náutico de Apeam, quien ponga los puntos sobre las íes: en España sale muy caro hacer las cosas bien y muy barato saltarse la Ley a la torera. La «piratería» en el sector del alquiler de barcos es uno de los clásicos del final del verano, cuando toca hacer balance de la temporada. Cada año nos topamos con la misma cantinela: controles excesivos sobre las flotas legales y descontrol absoluto de las empresas –por llamarlas de alguna manera­– que operan con la bandera de la calavera y las dos tibias en el reverso de pabellones extranjeros.



Nos llegan a la Redacción muchas quejas y denuncias sobre esta situación, en ocasiones acompañadas incluso de fotografías. Pero nosotros sólo podemos hacernos eco de los hechos, recoger la versión de los empresarios legales. El control corresponde a las autoridades que, con increíble obstinación, parecen empeñadas en que el mundo gire del revés y en que gente con la cara muy dura siga ejerciendo una competencia a todas luces desleal en uno de los sectores que deberían estar más mimados.



Mientras esto ocurre año tras año, sin que nadie decida ponerle el cascabel al gato, el intrusismo avanza en otros subsectores, como el de la formación náutica, donde se han descubierto fraudes sistematizados con las prácticas que se exigen para las nuevas titulaciones. En resumen, las autoridades españolas masacran al sector con toda suerte de normativas –muchas de ellas absurdas, como las que están provocando la fuga de pabellones a Bélgica y otros países de la UE–, pero luego no ejercen los debidos controles o los aplican con exceso de celo sólo sobre quienes tienen la voluntad de operar dentro de los márgenes de la Ley.



El origen de esta situación un tanto surrealista está, como es lógico, en el afán normativo (que suele ser un mero pretexto para recaudar), en la maldita manía de «regular» hasta el más mínimo detalle, sin dejar ni un resquicio al autocontrol de los usuarios, como si fueran menores de edad, sobre todo en materia de seguridad.



En Baleares la cosa no presenta visos de cambiar..No es ningún secreto el furor legislador (por lo general enfocado a la prohibición) del gobierno autonómico surgido de las últimas elecciones. El decreto de fondeo que prepara la Conselleria de Medio Ambiente será de los que hacen época. Los navegantes se van a tener que movilizar si no quieren que el litoral de Baleares se convierta en una gigantesca zona azul, pero no azul de mar, sino de ordenanza reguladora del fondeo.



Las boyas de pago dejarán de ser una opción para convertirse en una obligación y las anclas se podrán guardar como objetos decorativos o piezas de museo, porque no van a dejar que nadie (salvo, como mucho, barcos de hasta seis metros, donde nuestros gobernantes establecen el límite de la náutica social) las utilicen. Pero no les quepa duda de que harán la ley, o sea, el decreto, antes de resolver cómo controlar las áreas de fondeo y la tramitación de las eventuales sanciones para quienes incumplan la normativa, y nos encontraremos con situaciones análogas a las del charter y la formación náutica: que pasarán por el aro sólo los que actúan con honradez. Los jetas, los caraduras, los piratas y los amiguitos del vigilante (como ocurre en Cabrera) se pasarán el decreto por el arco del triunfo.



 

La difícil papeleta del Govern en Andratx

No me gustaría estar en la piel de los técnicos y los políticos a los que corresponde decidir qué pasará con el Club de Vela Port d’Andratx.


 

Un premio, pero poca cosa más

Lo han dicho los compañeros que han firmado los diferentes reportajes: estamos muy contentos con el premio que nos ha otorgado la Asociación de Periodistas de Baleares (APIB) por nuestra investigación sobre los vertidos de aguas fecales al mar.


 

Una competencia desleal de libro

Una de las grandes asignaturas pendientes del sector náutico español, y del balear en particular, es la regulación de las empresas y trabajadores extranjeros.


PERSPECTIVAS

Cambiar la fórmula: náutica=riqueza

La náutica está de moda. Nadie puede negarlo, es un hecho indiscutible. Hasta la clase política balear, generalmente poco sensible con nuestro sector, parece que está dispuesta a rectificar su rumbo.


 

Un plan director de consenso para Palma

El futuro alcalde de Palma Antoni Noguera tiene razón. El megapuerto que la empresa promotora Portnova ha proyectado frente a la catedral de Mallorca es un «despropósito».


VENDÉE GLOBE

Didac, el último gran héroe

Qué fácil es subirse a la ola del elogio una vez que la empresa está concluida, ¿verdad?


 

Ojo, que somos muy caros

La náutica recreativa está íntimamente ligada al funcionamiento de los puertos deportivos. Si los clubes y las marinas van bien, para lo cual es necesario que tengan unos precios razonables y ofrezcan unos buenos servicios, el sector en general se ve potenciado.


 

Rumbo a nuestros quince años

La directora de Gaceta Náutica hace balance de 2016, el año en el que "hemos logrado demostrar, entre otras cosas, que el grueso de la contaminación marina no tiene nada que ver con los navegantes de recreo"


 

Todos contra la contaminación marina

Tras el descubrimiento por parte de Gaceta Náutica de cianobacterias en la Bahía de Palma, provocadas por los vertidos de aguas fecales, ha llegado el momento de buscar soluciones y exigir a los poderes públicos que controlen la calidad de las aguas e inviertan en nuevas depuradoras. Los ciudadanos, por nuestra parte, debemos tomar conciencia de que el problema empieza por la gestión particular que hacemos de los residuos.


 

Más control en las boyas de pago

Ahora que acaba la temporada alta y las aguas, nunca mejor dicho, vuelven a la calma, convendría ponerse a trabajar para resolver de una vez por todas la gestión de los fondeos controlados y establecer unas normas que compatibilicen la protección del medio ambiente, que es al fin y al cabo lo único que los justifica, con los derechos de los navegantes.

 

Justo recocimiento al periodismo

Hoy me permitirán que nos demos un poco de autobombo. No se crean que me gusta hacerlo, pero considero que la gente que trabaja en este humilde diario, fundado hace 14 años y que con el tiempo y con mucho esfuerzo se ha convertido en un referente para el sector náutico de Baleares, se merece un reconocimiento público.

 

La campaña contra los cruceros

Este mes cumplimos 14 años. El 1 de julio de 2002 se publicaba la primera Gaceta Náutica. A lo largo de estos casi tres lustros de vida —no quiero adelantarme a la celebración de nuestro decimoquinto aniversario— hemos conocido gobiernos autonómicos de todos los colores y ninguno se ha terminado de sentir muy cómodo con nuestro trabajo. Buena señal.


 

Álex y Emilio, en el recuerdo

En cuanto tuve noticia de la desaparición del velero Sirius y sus dos tripulantes en el Golfo de León empecé a echar la cuenta de los naufragios graves que se han producido en los últimos años.

 

El reverso del paraíso

El pasado 10 de febrero se registró en el Parlamento de Baleares una proposición no de ley para que el Govern ejerza un mayor control sobre las aguas que se vierten en los torrentes y que terminan contaminando nuestras costas.

 

¿Qué nos están contando?

Vayamos por partes. Este periódico nunca ha dicho que la acción de las anclas no cause daño sobre ciertos fondos marinos, como los de posidonia. Quien diga lo contrario, miente. Desde nuestra fundación, hace ya 14 años, venimos defendiendo la libertad del fondeo seguro y responsable (sobre arena), que es el que practican la inmensa mayoría de navegantes, sabedores de las consecuencias dramáticas que puede tener el garreo del ancla.


 

El ninguneo de la presidenta

Francina Armengol está cometiendo con el sector náutico el mismo error que Francesc Antich, que nunca quiso recibirlo ni reconocerle la importancia económica y social que tiene en Baleares. La falta de diplomacia de la presidenta, encerrada seguramente en los prejuicios tradicionales de la izquierda sobre la náutica (elitismo, sector de ricos, etcétera), es muy poco inteligente.


 

Noguera, las dietas y el Molinar

Se podrá o no estar políticamente de acuerdo con él, pero lo que desde luego no se le puede negar es su coherencia y la valentía que ha mostrado al renunciar a las dietas que por Ley le corresponden, poniendo en evidencia al resto de consejeros que las seguirán cobrando y con los que tendrá que compartir mesa lo que resta de legislatura.

 

El legado del presidente

La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) cierra una etapa con la salida del que ha sido, sin lugar a dudas, su mejor presidente. Alberto Pons ha estado poco tiempo, menos de dos años, pero ha dejado una impronta y unas maneras que no deberían tener vuelta atrás.

 

Rodríguez debe dimitir

Por muchas vueltas que le doy, no entiendo la actitud del presidente de la Real Federación Española de Vela (RFEV) de aferrarse a la silla.