CARTA DE LA DIRECTORA

 

Una competencia desleal de libro

Una de las grandes asignaturas pendientes del sector náutico español, y del balear en particular, es la regulación de las empresas y trabajadores extranjeros.

Es un asunto que, por desgracia, no ha estado en la agenda de las asociaciones y por el que, en consecuencia, las administraciones no se han sentido nunca competidas. Según como termine la negociación del Brexit, esta postura de mirar a otro lado va a tener que cambiar, puesto que la pertenencia de Inglaterra a la Unión Europea atemperaba el proceder poco transparente en materia laboral y fiscal de algunos ciudadanos de este país.



Este estatus ya no será posible con el Brexit, no por razones de nacionalismo o xenofobia, sino porque, si al final se produce la llamada «salida dura» que propugna la primera ministra británica, Theresa May, situaciones que hasta ahora se toleraban se volverán difíciles de soportar.



Nunca se ha tratado de que los extranjeros tengan impedimentos para ejercer su labor profesional, sino de que no gocen de prebendas que les permitan competir con ventaja o deslealtad hacia las empresas radicadas en España. El caso del chárter náutico que hoy retomamos en Gaceta Náutica, siguiendo nuestro patrón de denunciar cíclicamente las injusticias que se producen en el sector aún a riesgo de resultar pesados, exige la adopción de medidas urgentes para garantizar la igualdad de oportunidades entre las compañías que ofertan el alquiler de barcos en Baleares. 



El problema, como revela la información de nuestro Primer Plano de este mes, ha superado con creces la «piratería» a cargo de particulares. A éstos se les han sumado en los últimos años grandes multinacionales que afirman operar con toda legalidad, de acuerdo a la normativa fiscal de la UE, pero que están domiciliadas en paraísos fiscales (como la República de Mauricio o las Islas Vírgenes) y emiten sus facturas sin IVA.



No se esconden y, en cuanto alguna agencia de intermediación les recuerda que en España hay que liquidar impuestos por todas las transacciones comerciales, responden copiando y pegando el siguiente texto: «Como usted puede ver en las facturas, nuestros charters han sido contratados a una empresa mauricia que no está sujeta al IVA. Nuestras facturas son totalmente correctas. Esto está confirmado por nuestro departamento de finanzas internacional, y al hacerlo seguimos las últimas regulaciones de la UE con respecto al IVA». Tenemos las facturas y los correos electrónicos que lo demuestran. Los hemos puesto en conocimiento de la Agencia Tributaria.



El desembarco de estos gigantes empresariales, ligados en algunos casos a touroperadores con presencia en todos los destinos náuticos del mundo,  ha puesto contra las cuerdas a las empresas locales que cumplen escrupulosamente con la legalidad en materia de contratación, y seguridad, y que por supuesto liquidan sus impuestos. Se trata de un caso de competencia desleal de libro que nos lleva a preguntarnos, una vez más, cómo es posible que el hecho de ser español y cumplir la normativa resulte un inconveniente frente a compañías extranjeras que juegan con ventaja, ya sea saltándose la ley o encontrando el vericueto por el que burlar su cumplimiento.



También es momento de exigir a las grandes asociaciones náuticas que dejen de ignorar este tema y a las autoridades y políticos que tomen nota y busquen soluciones, salvo que quieran vender la gestión de la náutica mallorquina a empresas estratégicamente localizadas en una isla del Océano Índico o a fondos de inversión que ni siquiera se sabe dónde están.  

 



 

La difícil papeleta del Govern en Andratx

No me gustaría estar en la piel de los técnicos y los políticos a los que corresponde decidir qué pasará con el Club de Vela Port d’Andratx.


 

Un premio, pero poca cosa más

Lo han dicho los compañeros que han firmado los diferentes reportajes: estamos muy contentos con el premio que nos ha otorgado la Asociación de Periodistas de Baleares (APIB) por nuestra investigación sobre los vertidos de aguas fecales al mar.


PERSPECTIVAS

Cambiar la fórmula: náutica=riqueza

La náutica está de moda. Nadie puede negarlo, es un hecho indiscutible. Hasta la clase política balear, generalmente poco sensible con nuestro sector, parece que está dispuesta a rectificar su rumbo.


 

Un plan director de consenso para Palma

El futuro alcalde de Palma Antoni Noguera tiene razón. El megapuerto que la empresa promotora Portnova ha proyectado frente a la catedral de Mallorca es un «despropósito».


VENDÉE GLOBE

Didac, el último gran héroe

Qué fácil es subirse a la ola del elogio una vez que la empresa está concluida, ¿verdad?


 

Ojo, que somos muy caros

La náutica recreativa está íntimamente ligada al funcionamiento de los puertos deportivos. Si los clubes y las marinas van bien, para lo cual es necesario que tengan unos precios razonables y ofrezcan unos buenos servicios, el sector en general se ve potenciado.


 

Rumbo a nuestros quince años

La directora de Gaceta Náutica hace balance de 2016, el año en el que "hemos logrado demostrar, entre otras cosas, que el grueso de la contaminación marina no tiene nada que ver con los navegantes de recreo"


 

Todos contra la contaminación marina

Tras el descubrimiento por parte de Gaceta Náutica de cianobacterias en la Bahía de Palma, provocadas por los vertidos de aguas fecales, ha llegado el momento de buscar soluciones y exigir a los poderes públicos que controlen la calidad de las aguas e inviertan en nuevas depuradoras. Los ciudadanos, por nuestra parte, debemos tomar conciencia de que el problema empieza por la gestión particular que hacemos de los residuos.


 

Más control en las boyas de pago

Ahora que acaba la temporada alta y las aguas, nunca mejor dicho, vuelven a la calma, convendría ponerse a trabajar para resolver de una vez por todas la gestión de los fondeos controlados y establecer unas normas que compatibilicen la protección del medio ambiente, que es al fin y al cabo lo único que los justifica, con los derechos de los navegantes.

 

Justo recocimiento al periodismo

Hoy me permitirán que nos demos un poco de autobombo. No se crean que me gusta hacerlo, pero considero que la gente que trabaja en este humilde diario, fundado hace 14 años y que con el tiempo y con mucho esfuerzo se ha convertido en un referente para el sector náutico de Baleares, se merece un reconocimiento público.

 

La campaña contra los cruceros

Este mes cumplimos 14 años. El 1 de julio de 2002 se publicaba la primera Gaceta Náutica. A lo largo de estos casi tres lustros de vida —no quiero adelantarme a la celebración de nuestro decimoquinto aniversario— hemos conocido gobiernos autonómicos de todos los colores y ninguno se ha terminado de sentir muy cómodo con nuestro trabajo. Buena señal.


 

Álex y Emilio, en el recuerdo

En cuanto tuve noticia de la desaparición del velero Sirius y sus dos tripulantes en el Golfo de León empecé a echar la cuenta de los naufragios graves que se han producido en los últimos años.

 

El reverso del paraíso

El pasado 10 de febrero se registró en el Parlamento de Baleares una proposición no de ley para que el Govern ejerza un mayor control sobre las aguas que se vierten en los torrentes y que terminan contaminando nuestras costas.

 

¿Qué nos están contando?

Vayamos por partes. Este periódico nunca ha dicho que la acción de las anclas no cause daño sobre ciertos fondos marinos, como los de posidonia. Quien diga lo contrario, miente. Desde nuestra fundación, hace ya 14 años, venimos defendiendo la libertad del fondeo seguro y responsable (sobre arena), que es el que practican la inmensa mayoría de navegantes, sabedores de las consecuencias dramáticas que puede tener el garreo del ancla.


 

El ninguneo de la presidenta

Francina Armengol está cometiendo con el sector náutico el mismo error que Francesc Antich, que nunca quiso recibirlo ni reconocerle la importancia económica y social que tiene en Baleares. La falta de diplomacia de la presidenta, encerrada seguramente en los prejuicios tradicionales de la izquierda sobre la náutica (elitismo, sector de ricos, etcétera), es muy poco inteligente.


 

Noguera, las dietas y el Molinar

Se podrá o no estar políticamente de acuerdo con él, pero lo que desde luego no se le puede negar es su coherencia y la valentía que ha mostrado al renunciar a las dietas que por Ley le corresponden, poniendo en evidencia al resto de consejeros que las seguirán cobrando y con los que tendrá que compartir mesa lo que resta de legislatura.

 

Piratas, fondeo y regulaciones

«Regulan, pero no prevén la aplicación práctica de sus propias leyes. Y al final triunfan los caraduras»


 

El legado del presidente

La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) cierra una etapa con la salida del que ha sido, sin lugar a dudas, su mejor presidente. Alberto Pons ha estado poco tiempo, menos de dos años, pero ha dejado una impronta y unas maneras que no deberían tener vuelta atrás.

 

Rodríguez debe dimitir

Por muchas vueltas que le doy, no entiendo la actitud del presidente de la Real Federación Española de Vela (RFEV) de aferrarse a la silla.