CARTA DE LA DIRECTORA

 

¿Qué nos están contando?

Elena Pipó
Vayamos por partes. Este periódico nunca ha dicho que la acción de las anclas no cause daño sobre ciertos fondos marinos, como los de posidonia. Quien diga lo contrario, miente. Desde nuestra fundación, hace ya 14 años, venimos defendiendo la libertad del fondeo seguro y responsable (sobre arena), que es el que practican la inmensa mayoría de navegantes, sabedores de las consecuencias dramáticas que puede tener el garreo del ancla.

Dicha defensa de la comunidad de usuarios del mar, injustamente demonizada por la corriente imperante, nos ha obligado a denunciar dos cosas. La primera, el falso dogma de que la principal amenaza para la posidonia la constituye el llamado «fondeo incontrolado», que es el término tramposo que políticos y otros actores propensos al catastrofismo utilizan para referirse a lo que en realidad es el derecho de facto al «fondeo libre».



La segunda cuestión que hemos denunciado, con datos que no han podido ser puestos en cuestión, es la red de intereses económicos que hay detrás de la campaña contra los navegantes y sus anclas, la cual incluye a profesionales del ecologismo y a empresas que han visto en los puertos encubiertos con boyas la posibilidad de ganar mucho dinero. Imaginen el negocio descomunal que supone alquilar un muerto por horas sin ofrecer ningún servicio y sin más gasto que la contratación de un cobrador, un datáfono y una neumática.



En este edición hemos querido ir un poco más lejos y centrar el tiro en un punto mil veces comentado, pero que nunca nos habíamos parado a desarrollar en profundidad, y que demuestra que el Govern balear y sus asociaciones afines quieren matar moscas a cañonazos al endurecer las condiciones para el fondeo en Baleares.



Les hablo, como supongo que ya suponen, de los millones de metros cúbicos de vertidos contaminantes que acaban en el mar a través de más de un centenar de emisarios.



Llama de entrada la atención que 47 de estas gigantescas tuberías, dependientes de organismos públicos (Govern y ayuntamientos), se encuentren situadas sobre praderas de posidonia, según datos oficiales que hoy revelamos. Pero lo más grave no es eso, sino el lamentable nivel de depuración de las aguas residuales, el cual está evidenciado por las cifras de la información que publicamos (sólo 26 de las 83 depuradoras existentes están preparadas para realizar tratamiento terciario –que produce agua no potable, pero no contaminante– y únicamente cinco lo realizan a veces) y por las regulares roturas que se producen en las playas de Ciudad Jardín, Talamanca o el Puerto de Sóller.



Los detritos que tanta alarma causan entre los bañistas cada vez que se parte una tubería no son otra cosa que los que van a parar al mar diariamente por conductos que en la mayoría de los casos (74 de 124) se encuentran a menos de medio kilómetro del litoral, lo que contraviene la normativa legal. No hace falta que les diga el desastre ecológico que todo ello supone, ni creo necesario comparar este gigantesco desaguisado con el problema de las anclas.



Las preguntas que cualquier mente mínimamente despierta se hace a la vista de esta situación son dos. Primera: ¿con qué cara se puede defender, como hace el conseller Vidal, que esta será «la legislatura de la posidonia» por el mero hecho de regular el fondeo? Y segunda: ¿cómo se puede permitir un político el lujo de satanizar a los navegantes cuando la administración autonómica a la que representa no hace su trabajo?



Les pondré otro ejemplo elocuente. Piensen en los medios con los que cuenta Salvamento Marítimo para hacer frente a pequeños vertidos de hidrocarburos procedentes de barcos y a continuación en esos millones de metros cúbicos de aguas fecales y contaminantes que se arrojan al mar impunemente y sin control. Y díganme si les parece normal.



 

La difícil papeleta del Govern en Andratx

No me gustaría estar en la piel de los técnicos y los políticos a los que corresponde decidir qué pasará con el Club de Vela Port d’Andratx.


 

Un premio, pero poca cosa más

Lo han dicho los compañeros que han firmado los diferentes reportajes: estamos muy contentos con el premio que nos ha otorgado la Asociación de Periodistas de Baleares (APIB) por nuestra investigación sobre los vertidos de aguas fecales al mar.


 

Una competencia desleal de libro

Una de las grandes asignaturas pendientes del sector náutico español, y del balear en particular, es la regulación de las empresas y trabajadores extranjeros.


PERSPECTIVAS

Cambiar la fórmula: náutica=riqueza

La náutica está de moda. Nadie puede negarlo, es un hecho indiscutible. Hasta la clase política balear, generalmente poco sensible con nuestro sector, parece que está dispuesta a rectificar su rumbo.


 

Un plan director de consenso para Palma

El futuro alcalde de Palma Antoni Noguera tiene razón. El megapuerto que la empresa promotora Portnova ha proyectado frente a la catedral de Mallorca es un «despropósito».


VENDÉE GLOBE

Didac, el último gran héroe

Qué fácil es subirse a la ola del elogio una vez que la empresa está concluida, ¿verdad?


 

Ojo, que somos muy caros

La náutica recreativa está íntimamente ligada al funcionamiento de los puertos deportivos. Si los clubes y las marinas van bien, para lo cual es necesario que tengan unos precios razonables y ofrezcan unos buenos servicios, el sector en general se ve potenciado.


 

Rumbo a nuestros quince años

La directora de Gaceta Náutica hace balance de 2016, el año en el que "hemos logrado demostrar, entre otras cosas, que el grueso de la contaminación marina no tiene nada que ver con los navegantes de recreo"


 

Todos contra la contaminación marina

Tras el descubrimiento por parte de Gaceta Náutica de cianobacterias en la Bahía de Palma, provocadas por los vertidos de aguas fecales, ha llegado el momento de buscar soluciones y exigir a los poderes públicos que controlen la calidad de las aguas e inviertan en nuevas depuradoras. Los ciudadanos, por nuestra parte, debemos tomar conciencia de que el problema empieza por la gestión particular que hacemos de los residuos.


 

Más control en las boyas de pago

Ahora que acaba la temporada alta y las aguas, nunca mejor dicho, vuelven a la calma, convendría ponerse a trabajar para resolver de una vez por todas la gestión de los fondeos controlados y establecer unas normas que compatibilicen la protección del medio ambiente, que es al fin y al cabo lo único que los justifica, con los derechos de los navegantes.

 

Justo recocimiento al periodismo

Hoy me permitirán que nos demos un poco de autobombo. No se crean que me gusta hacerlo, pero considero que la gente que trabaja en este humilde diario, fundado hace 14 años y que con el tiempo y con mucho esfuerzo se ha convertido en un referente para el sector náutico de Baleares, se merece un reconocimiento público.

 

La campaña contra los cruceros

Este mes cumplimos 14 años. El 1 de julio de 2002 se publicaba la primera Gaceta Náutica. A lo largo de estos casi tres lustros de vida —no quiero adelantarme a la celebración de nuestro decimoquinto aniversario— hemos conocido gobiernos autonómicos de todos los colores y ninguno se ha terminado de sentir muy cómodo con nuestro trabajo. Buena señal.


 

Álex y Emilio, en el recuerdo

En cuanto tuve noticia de la desaparición del velero Sirius y sus dos tripulantes en el Golfo de León empecé a echar la cuenta de los naufragios graves que se han producido en los últimos años.

 

El reverso del paraíso

El pasado 10 de febrero se registró en el Parlamento de Baleares una proposición no de ley para que el Govern ejerza un mayor control sobre las aguas que se vierten en los torrentes y que terminan contaminando nuestras costas.

 

El ninguneo de la presidenta

Francina Armengol está cometiendo con el sector náutico el mismo error que Francesc Antich, que nunca quiso recibirlo ni reconocerle la importancia económica y social que tiene en Baleares. La falta de diplomacia de la presidenta, encerrada seguramente en los prejuicios tradicionales de la izquierda sobre la náutica (elitismo, sector de ricos, etcétera), es muy poco inteligente.


 

Noguera, las dietas y el Molinar

Se podrá o no estar políticamente de acuerdo con él, pero lo que desde luego no se le puede negar es su coherencia y la valentía que ha mostrado al renunciar a las dietas que por Ley le corresponden, poniendo en evidencia al resto de consejeros que las seguirán cobrando y con los que tendrá que compartir mesa lo que resta de legislatura.

 

Piratas, fondeo y regulaciones

«Regulan, pero no prevén la aplicación práctica de sus propias leyes. Y al final triunfan los caraduras»


 

El legado del presidente

La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) cierra una etapa con la salida del que ha sido, sin lugar a dudas, su mejor presidente. Alberto Pons ha estado poco tiempo, menos de dos años, pero ha dejado una impronta y unas maneras que no deberían tener vuelta atrás.

 

Rodríguez debe dimitir

Por muchas vueltas que le doy, no entiendo la actitud del presidente de la Real Federación Española de Vela (RFEV) de aferrarse a la silla.