CARTA DE LA DIRECTORA

 

Un plan director de consenso para Palma

El futuro alcalde de Palma Antoni Noguera tiene razón. El megapuerto que la empresa promotora Portnova ha proyectado frente a la catedral de Mallorca es un «despropósito».

Pero es un «despropósito» ahora. No lo era hace 12 años, cuando Angel Matías y Justo Aguado dibujaron su plan director del puerto de Palma (con el famoso segundo dique del oeste), y no lo era en la anterior legislatura de José Ramón Bauzá, cuando también se esbozó una marina (aunque tal vez no tan grande) en la misma ubicación. 



Es decir, el puerto es un «despropósito» político, no técnico, y esa visión podría cambiar tan pronto como cambie el gobierno. Con esto no estoy defendiendo esta obra, que me parece excesiva y hasta hilarante en algunos de sus aspectos. Eso de que Palma necesita un yacht club como el de Mónaco para agasajar a sultanes y otros magnates que decidan recalar en nuestra ciudad con sus yates suena un poco disparatado. 



Pero hay algo en lo que a los promotores de la Palma Superyacht Marina no les falta razón, y es que, a pesar de muchos intentos, el puerto de Palma no tiene plan director, de modo que los instrumentos de planificación –los que dan soporte jurídico a cualquier reforma que se lleve a cabo en nuestra dársena–, son otros. 



Miguel Juliá, portavoz de la promotora, considera que la marina para 400 amarres de 25 a 200 metros se ajusta al Plan Especial de 1997 y es respetuosa con la filosofía de desarrollo urbanístico del Front Marítim Palma Litoral, que divide el paseo frente al mar en varios tramos. Esta opinión está basada en un informe jurídico que quizás podrá rebatirse con otro que diga lo contrario. No se puede negar, sin embargo, que hay materia para debatir y que tal vez el «despropósito» no lo sea tanto si nos atenemos a las legalidad  vigente. Las cosas no son tan simples como nos las pintan los políticos y, créanme, este proyecto puede ser desproporcionado, innecesario y todo lo que ustedes quieran, pero no es ninguna broma. Hay bastante dinero invertido en su diseño, cuenta con informes económicos y jurídicos favorables, y parece que hay detrás de él empresas importantes, de las que no acostumbran a dar soporte a ideas temerarias.   



Esto es así, como decía, porque nuestros políticos, con independencia de su color, no han sido capaces de consensuar el puerto que Palma necesita para los próximos 50 años, lo que abre posibilidades tan llamativas como la que hoy traemos a estas páginas. 

Cada gobierno autonómico ha hecho su propio plan, que ha sido descartado por el siguiente... Y así hasta 2017, en que, con mucha suerte, conoceremos un nuevo proyecto donde no se contemplan apenas ampliaciones (en la legítima línea ideológica del Pacte)  y que, salvo que sea negociado con la oposición –algo que no ocurrirá–, tendrá la vigencia de una sola legislatura, que es la de un papel mojado. 



No hace falta ser muy listo para ver que a los promotores de Palma Superyacht Marina no les interesaba lo más mínimo dar conocer su proyecto en este momento, dada la coyuntura política. No habían hablado con ninguna institución porque, sencillamente, no les interesaba. Estaban esperando a que soplaran mejores vientos. La filtración de los planos a la prensa les ha obligado a dar la cara, pero hubieran preferido sin duda lanzar la idea con otro gobierno.  



Huelga decir que esto no ocurriría si la planificación de la infrestructura más importante de nuestra isla fuera el fruto de un gran acuerdo, donde los principales partidos fueran capaces de ceder y no tuvieramos que asistir, en esto como en tantas otras cosas, a una representación práctica de la teoría del péndulo, yendo del todo a la nada.



 

La difícil papeleta del Govern en Andratx

No me gustaría estar en la piel de los técnicos y los políticos a los que corresponde decidir qué pasará con el Club de Vela Port d’Andratx.


 

Un premio, pero poca cosa más

Lo han dicho los compañeros que han firmado los diferentes reportajes: estamos muy contentos con el premio que nos ha otorgado la Asociación de Periodistas de Baleares (APIB) por nuestra investigación sobre los vertidos de aguas fecales al mar.


 

Una competencia desleal de libro

Una de las grandes asignaturas pendientes del sector náutico español, y del balear en particular, es la regulación de las empresas y trabajadores extranjeros.


PERSPECTIVAS

Cambiar la fórmula: náutica=riqueza

La náutica está de moda. Nadie puede negarlo, es un hecho indiscutible. Hasta la clase política balear, generalmente poco sensible con nuestro sector, parece que está dispuesta a rectificar su rumbo.


VENDÉE GLOBE

Didac, el último gran héroe

Qué fácil es subirse a la ola del elogio una vez que la empresa está concluida, ¿verdad?


 

Ojo, que somos muy caros

La náutica recreativa está íntimamente ligada al funcionamiento de los puertos deportivos. Si los clubes y las marinas van bien, para lo cual es necesario que tengan unos precios razonables y ofrezcan unos buenos servicios, el sector en general se ve potenciado.


 

Rumbo a nuestros quince años

La directora de Gaceta Náutica hace balance de 2016, el año en el que "hemos logrado demostrar, entre otras cosas, que el grueso de la contaminación marina no tiene nada que ver con los navegantes de recreo"


 

Todos contra la contaminación marina

Tras el descubrimiento por parte de Gaceta Náutica de cianobacterias en la Bahía de Palma, provocadas por los vertidos de aguas fecales, ha llegado el momento de buscar soluciones y exigir a los poderes públicos que controlen la calidad de las aguas e inviertan en nuevas depuradoras. Los ciudadanos, por nuestra parte, debemos tomar conciencia de que el problema empieza por la gestión particular que hacemos de los residuos.


 

Más control en las boyas de pago

Ahora que acaba la temporada alta y las aguas, nunca mejor dicho, vuelven a la calma, convendría ponerse a trabajar para resolver de una vez por todas la gestión de los fondeos controlados y establecer unas normas que compatibilicen la protección del medio ambiente, que es al fin y al cabo lo único que los justifica, con los derechos de los navegantes.

 

Justo recocimiento al periodismo

Hoy me permitirán que nos demos un poco de autobombo. No se crean que me gusta hacerlo, pero considero que la gente que trabaja en este humilde diario, fundado hace 14 años y que con el tiempo y con mucho esfuerzo se ha convertido en un referente para el sector náutico de Baleares, se merece un reconocimiento público.

 

La campaña contra los cruceros

Este mes cumplimos 14 años. El 1 de julio de 2002 se publicaba la primera Gaceta Náutica. A lo largo de estos casi tres lustros de vida —no quiero adelantarme a la celebración de nuestro decimoquinto aniversario— hemos conocido gobiernos autonómicos de todos los colores y ninguno se ha terminado de sentir muy cómodo con nuestro trabajo. Buena señal.


 

Álex y Emilio, en el recuerdo

En cuanto tuve noticia de la desaparición del velero Sirius y sus dos tripulantes en el Golfo de León empecé a echar la cuenta de los naufragios graves que se han producido en los últimos años.

 

El reverso del paraíso

El pasado 10 de febrero se registró en el Parlamento de Baleares una proposición no de ley para que el Govern ejerza un mayor control sobre las aguas que se vierten en los torrentes y que terminan contaminando nuestras costas.

 

¿Qué nos están contando?

Vayamos por partes. Este periódico nunca ha dicho que la acción de las anclas no cause daño sobre ciertos fondos marinos, como los de posidonia. Quien diga lo contrario, miente. Desde nuestra fundación, hace ya 14 años, venimos defendiendo la libertad del fondeo seguro y responsable (sobre arena), que es el que practican la inmensa mayoría de navegantes, sabedores de las consecuencias dramáticas que puede tener el garreo del ancla.


 

El ninguneo de la presidenta

Francina Armengol está cometiendo con el sector náutico el mismo error que Francesc Antich, que nunca quiso recibirlo ni reconocerle la importancia económica y social que tiene en Baleares. La falta de diplomacia de la presidenta, encerrada seguramente en los prejuicios tradicionales de la izquierda sobre la náutica (elitismo, sector de ricos, etcétera), es muy poco inteligente.


 

Noguera, las dietas y el Molinar

Se podrá o no estar políticamente de acuerdo con él, pero lo que desde luego no se le puede negar es su coherencia y la valentía que ha mostrado al renunciar a las dietas que por Ley le corresponden, poniendo en evidencia al resto de consejeros que las seguirán cobrando y con los que tendrá que compartir mesa lo que resta de legislatura.

 

Piratas, fondeo y regulaciones

«Regulan, pero no prevén la aplicación práctica de sus propias leyes. Y al final triunfan los caraduras»


 

El legado del presidente

La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) cierra una etapa con la salida del que ha sido, sin lugar a dudas, su mejor presidente. Alberto Pons ha estado poco tiempo, menos de dos años, pero ha dejado una impronta y unas maneras que no deberían tener vuelta atrás.

 

Rodríguez debe dimitir

Por muchas vueltas que le doy, no entiendo la actitud del presidente de la Real Federación Española de Vela (RFEV) de aferrarse a la silla.