OPINION

CARTA DE LA DIRECTORA

 

Ojo, que somos muy caros

La náutica recreativa está íntimamente ligada al funcionamiento de los puertos deportivos. Si los clubes y las marinas van bien, para lo cual es necesario que tengan unos precios razonables y ofrezcan unos buenos servicios, el sector en general se ve potenciado.

La náutica recreativa está íntimamente ligada al funcionamiento de los puertos deportivos. Si los clubes y las marinas van bien, para lo cual es necesario que tengan unos precios razonables y ofrezcan unos buenos servicios, el sector en general se ve potenciado. No es ningún secreto que, para la mayoría, el problema principal no es el barco (pues el usuario puede adaptarse a una amplísima oferta de precios y esloras), sino el amarre. Por hacer una analogía un poco atrevida, siempre desde una óptica liberal, ocurre como con los impuestos: cuanto más bajos, mejor para las empresas y sus clientes, y por tanto, mejor para todos.



No se trata –no vayamos a confundirnos– de regalar los amarres o alquilarlos como si fueran saldos, sino de que el precio de éstos sea asequible y competitivo al mismo tiempo. Para ello no se puede dar la preocupante circunstancia de que algunas empresas concesionarias (todos los puertos españoles son públicos y pagan un ‘alquiler’) estén abonando al Estado el 60% de su facturación en concepto de cánones y tasas, como revela, nuestro colaborador Óscar Siches en una magnífica serie de artículos que hemos públicado en la nueva web de Gaceta Náutica bajo el título de «Cómo gestionar una marina y no morir en el intento», y que, si no han leído todavía, les recomiendo. Con los amarres ya pasa lo mismo que con la electricidad o la gasolina: que un porcentaje elevadísimo del precio es para pagar tributos o equivalentes.

Dice Óscar que no hace falta ser Keynes para darse cuenta de que pagar al casero más de la mitad de lo que entra en caja no es buen negocio. Pero lo cierto es que está empezando a pasar y, qué se sepa, la Administración no parece dispuesta a rebajar sus crecientes pretensiones de ingresos por esta vía. Muchos de los puertos deportivos que hoy están en trámite de renovar sus contratos con el Estado dejarán de ser rentables si Fomento, que es el depositario de la propiedad pública de los puertos, no mueve ficha y amplía sus miras más allá de la codicia recaudadora. No sirve de nada tener una Autoridad Portuaria multimillonaria si las marinas que acoge no tienen capacidad de competir y contribuir al desarrollo de la náutica en su conjunto. 

La apariencia de bonanza postcrisis en el sector podría desaparecer en cuestión de meses y, de hecho, ya hay empresas que meditan entregar las llaves del puerto y reconocer que se equivocaron con sus planes de negocio basados en la ensoñación de que los armadores extranjeros –principalmente de barcos de grandes esloras– estarían dispuestos a pagar cualquier precio por estar en nuestros puertos, sin comparar con la oferta de otros destinos. Baleares, según avisa Óscar, «es de lo más caro de España y está comenzando a sufrir las consecuencias de esos excesos».  «Hay concesiones relativamente nuevas –añade– a las que ya les resulta difícil cumplir con los cánones».  

Ante esta situación, muchos gestores de marinas están buscando inspiración en otros sectores económicos más desarrollados, como el hotelero, cuya capacidad de ofertar producto es más versátil y está mucho más tecnificada. El precio de un amarre en tránsito puede oscilar dependiendo de factores como la estacionalidad, el índice de ocupación del puerto o el tiempo de la estancia. Nada que no sepa cualquier gestor. El verdadero reto está en la comercialización de cada uno de esos productos y, lo más importante, en la capacidad de comunicar las ofertas a los potenciales clientes para no encontrarse con el puerto medio vacío y al casero persiguiéndote con la factura por los pantalanes.

 



VERTIDOS

Esto es una emergencia

Si las agresiones continúan al ritmo actual, pronto no habrá mar para el recreo; nos lo habremos cargado


 

La difícil papeleta del Govern en Andratx

No me gustaría estar en la piel de los técnicos y los políticos a los que corresponde decidir qué pasará con el Club de Vela Port d’Andratx.


 

Un premio, pero poca cosa más

Lo han dicho los compañeros que han firmado los diferentes reportajes: estamos muy contentos con el premio que nos ha otorgado la Asociación de Periodistas de Baleares (APIB) por nuestra investigación sobre los vertidos de aguas fecales al mar.


 

Una competencia desleal de libro

Una de las grandes asignaturas pendientes del sector náutico español, y del balear en particular, es la regulación de las empresas y trabajadores extranjeros.


PERSPECTIVAS

Cambiar la fórmula: náutica=riqueza

La náutica está de moda. Nadie puede negarlo, es un hecho indiscutible. Hasta la clase política balear, generalmente poco sensible con nuestro sector, parece que está dispuesta a rectificar su rumbo.


 

Un plan director de consenso para Palma

El futuro alcalde de Palma Antoni Noguera tiene razón. El megapuerto que la empresa promotora Portnova ha proyectado frente a la catedral de Mallorca es un «despropósito».


VENDÉE GLOBE

Didac, el último gran héroe

Qué fácil es subirse a la ola del elogio una vez que la empresa está concluida, ¿verdad?


 

Rumbo a nuestros quince años

La directora de Gaceta Náutica hace balance de 2016, el año en el que "hemos logrado demostrar, entre otras cosas, que el grueso de la contaminación marina no tiene nada que ver con los navegantes de recreo"


 

Todos contra la contaminación marina

Tras el descubrimiento por parte de Gaceta Náutica de cianobacterias en la Bahía de Palma, provocadas por los vertidos de aguas fecales, ha llegado el momento de buscar soluciones y exigir a los poderes públicos que controlen la calidad de las aguas e inviertan en nuevas depuradoras. Los ciudadanos, por nuestra parte, debemos tomar conciencia de que el problema empieza por la gestión particular que hacemos de los residuos.


 

Más control en las boyas de pago

Ahora que acaba la temporada alta y las aguas, nunca mejor dicho, vuelven a la calma, convendría ponerse a trabajar para resolver de una vez por todas la gestión de los fondeos controlados y establecer unas normas que compatibilicen la protección del medio ambiente, que es al fin y al cabo lo único que los justifica, con los derechos de los navegantes.

 

Justo recocimiento al periodismo

Hoy me permitirán que nos demos un poco de autobombo. No se crean que me gusta hacerlo, pero considero que la gente que trabaja en este humilde diario, fundado hace 14 años y que con el tiempo y con mucho esfuerzo se ha convertido en un referente para el sector náutico de Baleares, se merece un reconocimiento público.

 

La campaña contra los cruceros

Este mes cumplimos 14 años. El 1 de julio de 2002 se publicaba la primera Gaceta Náutica. A lo largo de estos casi tres lustros de vida —no quiero adelantarme a la celebración de nuestro decimoquinto aniversario— hemos conocido gobiernos autonómicos de todos los colores y ninguno se ha terminado de sentir muy cómodo con nuestro trabajo. Buena señal.


 

Álex y Emilio, en el recuerdo

En cuanto tuve noticia de la desaparición del velero Sirius y sus dos tripulantes en el Golfo de León empecé a echar la cuenta de los naufragios graves que se han producido en los últimos años.

 

El reverso del paraíso

El pasado 10 de febrero se registró en el Parlamento de Baleares una proposición no de ley para que el Govern ejerza un mayor control sobre las aguas que se vierten en los torrentes y que terminan contaminando nuestras costas.

 

¿Qué nos están contando?

Vayamos por partes. Este periódico nunca ha dicho que la acción de las anclas no cause daño sobre ciertos fondos marinos, como los de posidonia. Quien diga lo contrario, miente. Desde nuestra fundación, hace ya 14 años, venimos defendiendo la libertad del fondeo seguro y responsable (sobre arena), que es el que practican la inmensa mayoría de navegantes, sabedores de las consecuencias dramáticas que puede tener el garreo del ancla.


 

El ninguneo de la presidenta

Francina Armengol está cometiendo con el sector náutico el mismo error que Francesc Antich, que nunca quiso recibirlo ni reconocerle la importancia económica y social que tiene en Baleares. La falta de diplomacia de la presidenta, encerrada seguramente en los prejuicios tradicionales de la izquierda sobre la náutica (elitismo, sector de ricos, etcétera), es muy poco inteligente.


 

Noguera, las dietas y el Molinar

Se podrá o no estar políticamente de acuerdo con él, pero lo que desde luego no se le puede negar es su coherencia y la valentía que ha mostrado al renunciar a las dietas que por Ley le corresponden, poniendo en evidencia al resto de consejeros que las seguirán cobrando y con los que tendrá que compartir mesa lo que resta de legislatura.

 

Piratas, fondeo y regulaciones

«Regulan, pero no prevén la aplicación práctica de sus propias leyes. Y al final triunfan los caraduras»


 

El legado del presidente

La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) cierra una etapa con la salida del que ha sido, sin lugar a dudas, su mejor presidente. Alberto Pons ha estado poco tiempo, menos de dos años, pero ha dejado una impronta y unas maneras que no deberían tener vuelta atrás.

 

Rodríguez debe dimitir

Por muchas vueltas que le doy, no entiendo la actitud del presidente de la Real Federación Española de Vela (RFEV) de aferrarse a la silla.