VELA OLÍMPICA

EVOLUCIÓN DE LA BASE

Cuando la vela ligera balear recuperó el rumbo

LUIS POMAR
El nacimiento de Gaceta Náutica coincide con una época de pocas glorias en la vela ligera balear. Con los años, desde estas mismas líneas hemos visto su evolución, que se ha resuelto con un salto de calidad importante. El trabajo entre bambalinas de muchos y el espíritu guerrero de nuestros deportistas nos permiten hoy sacar más pecho que nunca. Les invito a compartir unos bordos por la historia más reciente de nuestro deporte

En estos 15 años en la redacción de Gaceta Náutica hemos vivido con especial interés el devenir de la vela ligera. Hemos sido testigos de lujo de las glorias y las miserias de nuestro deporte. Hemos relatado triunfos y hemos hablado en plata cuando otros hacían la vista gorda. La vela ha sufrido muchos cambios y los deportistas baleares han pasado por horas bajas. A día de hoy, estamos de enhorabuena: somos la mejor comunidad de España en vela base y juvenil. 



Por suerte, por desgracia o por el simple capricho de la World Sailing, la ISAF de toda la vida, clases que antaño fueron olímpicas hoy están al borde de la extinción. Un apunte rápido: desde los juegos de Sidney 2000 hemos visto como seis clases (Europa, Star, Soling, Tornado, Yingling y Elliot 6m) desaparecían del panorama olímpico. Algunas dejando paso a nuevos modelos, otras simplemente muriendo por el camino. 



Tal vez, la que mejor ha sabido llevar la despedida, con palmadita en la espalda incluida, ha sido la clase Europa, que sigue contando con un gran número de fans en todo el mundo. Y por si alguno está con la mosca detrás de la oreja con las tablas, no, no cuento la clase Mistral, pues su evolución natural al RS:X hace que no entre en mi relación de defenestradas. En cambio, en estos años hemos visto a los 49er, 49er FX, el Laser Radial y el Nacra 17 dar el salto al olimpo. Y fíjense bien, todas estas clases están pensadas para dar mayor visibilidad al deporte femenino. 



Ya puestos, recordemos que la vela arrastra dos sambenitos: es de pijos y es machista. Por suerte no son más que eso, etiquetas impuestas desde el recelo y el desconocimiento. Con los años hemos conseguido superar estos tópicos y convertir este deporte en uno de los más paritarios del momento. 



VELA JUVENIL 



Donde también ha habido un cambio asombroso ha sido en la forma de entender la vela base y juvenil. El Optimist, ese barquito diminuto que sirve para dejar de lado la gamba y tener una primera experiencia navegando en solitario, es en realidad el barco de desarrollo por excelencia. Además, muchos son los grandes regatistas de las Baleares que han destacado a nivel internacional en esta clase. 



Recordemos que la vigente campeona del mundo de Optimist es la mallorquina María Perelló y que en 2014 Aina Colom también ostentó este título. María Bover se hizo con el bronce en 2013, Marc Patiño fue subcampeón del mundo en el 92, Nuria Bover en el 85 y en 1983 Jordi Calafat y José Carlos Frau consiguieron el oro y la plata, respectivamente, en el Campeonato del Mundo. 



A día de hoy, Baleares también brilla en Laser 4.7, con nombres como Pere Ponsetí, Pep Caçador o Manel Barber y en 420 con María Bover, Albert Torres, Clara Llabrés, Aina Colom, Victoria Sisk o Antoni Massanet, entre otros. Incluso en la clase olímpica 470, en la que Paula Barceló, ahora apeada de la vela para terminar sus estudios, es campeona del mundo juvenil junto a su compañera de equipo Silvia Mas. Al final, el trabajo bien hecho da sus frutos. 



Como se puede imaginar, escribir estas líneas requiere de mucha experiencia de campo. Mi primer tropezón con la vela no fue hasta abril de 2007, así que antes de empezar a teclear mantuve una agradable charla con Xisco Gil, director técnico de la Federación Balear de Vela. Pues bien, me gustaría decirles que Xisco es, a mi juicio, uno de los culpables (léase en positivo) de la actual situación de la vela base balear. Tanto él como otros técnicos federativos, directores de escuelas de vela y entrenadores han sido los que han propiciado el salto de calidad que ha dado nuestro deporte en categoría infantil y juvenil. Xisco tiene muy claro lo que sigue: «Todo esto no sería posible sin el esfuerzo de los clubes». Y razón no le falta. Tómese ahora, estimado lector, un momento de reflexión. Haga memoria. 



Deje que sus recuerdos fluyan y vuelva a visitar su escuela de vela. Recuerde a sus amigos, a sus monitores o entrenadores. Las actividades que realizaban. Los cabos y velas de que disponían. Las horas en el mar y las horas en tierra. ¿Lo tiene? Siga leyendo. A partir del 2000 todo lo que usted conoció como escuela de vela empezó a cambiar. Se profesionalizó. El propio Gil fue el primer director deportivo de un club balear, el del Arenal. Las escuelas vieron la necesidad de instaurar nuevos modelos de gestión, de profesionalizar lo que hasta el momento era, para algunos, simple divertimento. De darle forma. De contratar entrenadores profesionales. De poner más y mejor material al alcance de los deportistas. En otras palabras: mejorar para llegar a ser mejores. 



REGATAS 



Y que nadie se confunda. No estamos hablando solo de grandes clubes. Hablamos de todos y cada uno de ellos. Desde el que es capaz de organizar regatas de talla mundial hasta el que se ve obligado a pedir prestadas unas gomonas para poder salir a entrenar. Todos y cada uno de ellos han puesto su grano de arena y han hecho crecer a pasos agigantados la vela en Baleares. En el ámbito de competiciones debemos  dar gracias por lo que tenemos. Somos unos privilegiados. 



Incluso me atrevería a decir que somos la envidia de muchas comunidades. Hace 67 años nacía el Trofeo Ciutat de Palma, 54 el Gran Día de la Vela y 48 el Trofeo Princesa Sofía. Regatas cuyas fechas están marcadas en rojo en los calendarios de medio mundo. Tanto el Ciutat de Palma como el Gran Día de la Vela son pruebas enfocadas, en sus últimos años, de forma exclusiva a la vela de desarrollo. El Sofía se define por sí mismo. Fue prueba puntuable del circuito mundial de la ISAF y siguió creciendo cuando ésta lo abandonó. Además, y cito textualmente a cientos de deportistas, esta es «la regata favorita» de los olímpicos. 



No todo ha sido crecer y mejorar. También hemos sufrido duros golpes que han hecho temblar los cimientos de la vela ligera. El que más dolió, sin lugar a duda, fue la muerte en vida de Calanova (¡Oh, Calanova!). En 2006 celebró su 30 aniversario. «Es el principal centro de iniciación a la vela de España», aseguró en esta misma publicación Maritina Fullana, su directora. Y al final, ya saben cómo termina la historia. El uno por el otro y la casa sin barrer. O directamente sin casa. 



Ahora, la federación que allí tenía su sede se refugia en un velódromo construido a base de facturas hinchadas y en el que un ascensor sirve de pasillo entre otro pasillo y la cafetería. Y otro ascensor lleva a ninguna parte. 



Volvamos momentáneamente al primer número de Gaceta Náutica. En sus páginas también pudimos leer lo bien que iban los cursos «A toda vela» del Consell de Mallorca y de la «vela para todas las edades» en Calanova. Vivíamos, o eso parece, de cara al mar. ¿Qué hicimos mal? Tal vez será que la Semana Blanca y el esquiar son más mediterráneos que eso de la vela. 



Breve salto al pasado. Enero de 2007. Pepe Quiroga nos pregunta: «¿Cree que ha descendido el nivel de la vela balear?». Nuestro querido bucanero nunca ha sido de morderse la lengua. Y menos tras haber indagado profunda y concienzudamente en un tema concreto. Esto levantó ampollas. Muchos pusieron el grito en el cielo y Gaceta Náutica ofreció la versión de aquellos regatistas que, de forma desigual, respondieron a Quiroga. El tiempo le dio parte de razón a nuestro bucanero y hoy Pepe sigue paseándose por los puertos mallorquines repartiendo cariñosos abrazos a la voz de «¡chavalote!». 



Salto al presente. Diciembre de 2017. Facebook, Twitter, web... Todo ha cambiado. Y aun así, aquí seguimos. Publicando mensualmente. En todos los formatos que sean necesarios. Fieles a nuestra cita con nuestros lectores. Con una publicación gratuita. Gra-tu-i-ta. Hecha con cariño. Desde el conocimiento de causa. Hecha por amantes de la náutica para amantes de la náutica. Somos, permítanme ponerme meloso, unos románticos. Y en parte es gracias a ustedes. Solo les pediré una cosa: nunca dejen de leer (nos). Luis Pomar es periodista, actual jefe de prensa de la RFEV



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