GN 2002-2017 15 ANIVERSARIO

OPINIÓN

...Y llegaron los navegantes

A finales de 2009 entré, como solía hacer habitualmente, en el foro náutico llamado latabernadelpuerto.com, no recuerdo exactamente el día, era posiblemente a principios o mediados de noviembre.
JAIME DARDER

Y me encontré con un hilo de debate en el que alguien despotricaba contra la Administración y la normativa en materia de náutica de recreo, y proponía crear una asociación de usuarios para hacer llegar a las autoridades nuestras inquietudes y problemas constantes a causa de una normativa cuya espina dorsal, y casi todos sus huesos, está pensado para buques mercantes.



A mí no se me ocurrió otra cosa que ofrecerme como abogado para contribuir en la redacción de los estatutos… La cosa acabó con un debate público en el foro con más de 10.000 entradas con propuestas y contrapropuestas de modificación del borrador que yo había escrito.



Sorprendentemente, conseguimos llegar a un acuerdo, y en diciembre de ese año nacía la Asociación de Navegantes de Recrero (Anavre), con la peculiaridad de ser la única entidad que yo conozco que haya nacido de ese modo, y que haya sobrevivido sin una sede social propia, a base de comunicación en medios sociales y prensa especializada, «guerra de guerrillas» y aportación desinteresada de muchas horas de trabajo por parte de sus socios, tanto contribuyendo a montar unas jornadas de seguridad, como estando presentes en stands en diversos salones náuticos o formulando alegaciones a cuantas propuestas de normativa náutica se nos ponían por delante y no se nos pasaban por alto. 



Arrancamos como un cohete, sin mirar a los lados; al poco tiempo éramos socios de pleno derecho de la European Boating Association que representa a más de 20 millones de usuarios de la náutica recreativa en Europa … Y, de repente, nos paramos a respirar, empezamos a buscar acuerdos con otras asociaciones de usuarios, ya fuera de ámbito autonómico –como, por ejemplo, ADN– o más especializado –como la Federación de Asociaciones de Pesca Recreativa Responsable, la RANC, federaciones deportivas o patronales–,  con el fin de conseguir una relación lo más fluida posible con las administraciones tanto nacional como autonómicas. 



Nuestra gran sorpresa fue que las administraciones estuvieron encantadas de tener un interlocutor que representase la voz de los usuarios a nivel nacional, y también que les pudiera transmitir las inquietudes de los usuarios del resto de Europa. Y seguimos corriendo, presentando alegaciones, firmando acuerdos con otras entidades, fueron unos primeros años apasionantes, seguidos de una especie de «impasse» en el que no ha ocurrido gran cosa a nivel normativo, quizás también debido a la tremenda crisis que afectó al sector. Perdimos socios, llegaron otros y la actual Junta Directiva, la tercera de la que tengo el honor de formar parte, está trabajando duro para llevar la voz de los navegantes hasta quienes tienen que escucharla y defender sus intereses.



Han pasado ya ocho años, hay asociaciones con más años, otras con menos, la mayoría de ámbito autonómico o especializado en determinados temas como pesca o competición. Anavre ha recuperado su velocidad de crucero, no sabemos hasta dónde llegará, pero lo que sí es indudable es que hoy nadie concibe el sector náutico ni el diálogo con él sin tener en cuenta la presencia y la voz de las asociaciones de navegantes. 



Llegamos de repente, y haciendo mucho ruido, pero no nos vamos a ir, no somos una nube de verano, pues los usuarios han descubierto, por fin, que la unión hace la fuerza… Hoy hacemos frente común con el sector para combatir una normativa que chirría y amenazas constantes a la libertad que brinda el mar al ser humano, como es el proyecto de Decreto de Protección de la Posidonia en Baleares, mejor dicho, el Decreto de Prohibición del Fondeo, salvo que sea profesional, manda narices… Algún día, igual nos toca ser los que pongan los puntos y la íes a la industria náutica, aunque de momento, compartimos objetivos con ella en muchos aspectos.



Sí, llegaron los navegantes, ahora se nos escucha, ya no vale con quejarse en la barra del bar; si queremos defender nuestros intereses, es preciso hacerlo de forma conjunta, y las asociaciones como ADN, Pesca Responsable, Anavre, etcétera se están partiendo la cara para hacer oír nuestra voz y llevar nuestras quejas hasta quienes de verdad tienen que recibirlas y resolverlas.

 

Jaime Darder es fundador de la Asociación de Navegantes de Recreo.