SURFERS

DONES DEL VENT

«La ilusión de mi vida era disfrutar y vivir del mar»

Belén Ferrá Barceló es propietaria del club de surf La Mosca, un proyecto que le permite acomodar formación, experiencia y pasión
EMPAR ISABEL BOSCH

Belén Ferrá Barceló (Palma, 1979)  es diplomada en Turismo por la Universitat de les Illes Balears y  máster en Organización de Eventos. Durante años simultaneó su vocación deportiva y marinera con el ejercicio profesional como agente de grupos y producción de eventos en firmas líderes del sector hasta  que decidió embarcarse en la aventura empresarial que le permite acomodar formación, experiencia y pasión.



En el verano del 2015  inauguró  el club de surf La Mosca en Ciudad Jardín,  entre el Molinar y el Coll de’n Rabassa, en el distrito de la Playa de Palma,  y el pasado mes de junio amplió las instalaciones con un nuevo local en el Club Náutico de Cala Gamba, un pequeño puerto familiar donde radica la memoria de su niñez.



Se inició en la práctica del windsurf a los 9 años en la misma playa de la Bahía de Palma donde ha estrenado negocio y sueño: «A esta niña hay que cansarla», cuenta que decían sus padres y en el mar encontraron dónde.



Da nombre al club de surf el apodo que obtuvo en su infantil estreno de viento y sal de los adolescentes que practicaban windsurf, a quienes seguía e imitaba: «Ya está aquí la mosca» –recuerda oírles decir en referencia a su edad y tamaño y también en alusión a su asombroso empeño, el mismo que aún conserva y con el que ha conseguido afianzar su empresa.



Ha ejercido como organizadora de eventos en varias firmas de implantación nacional e internacional y de entonces adquirió la certeza de que quería fundar su propio negocio, Ibento, con el que organiza bodas todo el año y cualquier otro tipo de encuentro o celebración privada en Mallorca aunque explica que: «La ilusión de mi vida era disfrutar del mar y vivir del mar» y lo ha conseguido.



Admite que de su experiencia laboral ha obtenido destrezas tales como una alta capacidad para resolver imprevistos bajo presión y habilidades sociales con las que  gestionar el club con pericia y ofrecer servicios complementarios que exceden el mero alquiler de material o la impartición de clases de windsurf o paddlesurf.



Tan risueña como solvente dice que uno de los objetivos que se plantea es «levantar el windsurf de las catacumbas» para lo que ha creado una plataforma en la que conviven los intereses de quienes practicaron hace años este deporte con los de quienes pretenden iniciarse en la actualidad. Con voluntad didáctica y social organiza salidas semanales en grupo para adultos porque entiende que además de conocimientos, el windsurf requiere práctica y entrenamiento regular.



Entre otras iniciativas, en verano oferta campus deportivos para escolares, adolescentes y jóvenes y,  a partir de octubre,  organiza regatas mensuales de paddlesurf y de windsurf con el propósito de incentivar también en invierno la práctica de estos deportes entre quienes se aficionan.



Dice que del paddlesurf le gusta que es un deporte náutico accesible a todo el mundo que, al contrario que la vela, no requiere de clases previas y que lo pueden disfrutar personas de cualquier edad en solitario o en grupo. Opina de esta moderna práctica que es el yoga sobre una tabla de SUP que es muy divertido y mucho más relajante que en tierra y destaca como entretenimiento de equipo remar a bordo de una BigSUP, una tabla gigante con capacidad para 8 niños o 6 o 7 adultos.



Inventa opciones que satisfacen su capacidad creativa y organizativa e invierte tiempo y esfuerzo en crear un club social entorno al mar que aúne su vocación marinera y su talento profesional.



Monitora de vela desde los 18 años en la escuela de Portals Nous, ocupación que compaginaba con sus estudios universitarios,  en su tiempo libre juega a voleibol y voléy–playa y disputa los fines de semana los partidos que le corresponden como integrante del equipo femenino del C.V. Pórtol.  Incansable, no deja de reírse y moverse todo el tiempo con esa elegancia que obtienen del mar quienes cabalgan las olas.