CRUCERO

COMPETICIÓN

Golden Globe Race, una vuelta al mundo como las de antes

La regata recrea la primera circunnavegación sin escalas de la historia en 1968. Está reservada a embarcaciones con diseño anterior a 1988 y sin tecnología digital. Partió el domingo pasado de Les Sables-d’Olonne para completar 30.000 millas de travesía.
M.P.

La competición se ha planteado cono un homenaje para celebrar el medio siglo de la histórica circunnavegación individual sin escalas que Sir Robin Knox-Johnston hizo en el año 1968. Al igual que la regata original, las normas de la Golden Globe Race 2018 son simples: la prueba zarpó ayer a mediodía de Les Sables-d'Olonne y los 18 participantes deberán navegar en solitario, sin escalas alrededor del mundo para regresar de nuevo al puerto francés.



En la Golden Globe original, disputada en 1968, nueve patrones partieron de distintos puertos pero solo uno de ellos, Robin Knox Johnston, a bordo del Suhaili, logró cruzar la línea de meta después de 312 días.



A fin de evocar aquella regata, los participantes están limitados a navegar en embarcaciones y con tecnología similar a las que usó Sir Robin en su travesía. Eso significa que han tenido que prescindir de las ayudas de navegación basadas en satélites, de los instrumentos electrónicos y de los pilotos automáticos.



Los barcos que participan en esta en regata son todos de producción en serie de entre 32 y 36 pies de eslora y deben haber sido diseñados antes de 1988 con quilla corrida y timón unido a la popa.



Para participar en la prueba, los 18 patrones han tenido que demostrar una experiencia anterior en navegación oceánica de al menos 8.000 millas y de otras 2.000 millas en solitario. El navegante más veterano es el francés Jean Luc van Den Heede, con  72 años, mientras que la británica Susie Goodall, de 28, es la más joven y además la única mujer de la flota.



Los navegantes solitarios tienen por delante una travesía de más de 30.000 millas en la que deberán dejar por babor los tres grandes Cabos (Buena Esperanza, Leeuwin y Hornos). Además, para disfrutar de una vuelta al mundo más vintage y retro, los patrones no podrán documentar su aventura con teléfonos o cámaras digitales, si no que volverán a las cámaras de súper 8 y de carrete, las cintas de cassette y las máquinas de escribir.



Miles de personas acudieron para arropar a estos aventureros en la salida de Les Sables-d'Olonne, entre ellos en mallorquín Pep Colom, gran amante de las travesías oceánicas, que acudió al puerto francés acompañado de su hijo Pau y aprovechó para fotografiarse junto al Joshua, el barco que fue de Bernard Moitessier.



A bordo de esta mítica embarcación, un ketch que tiene su base en La Rochelle y que está catalogado en Francia como monumento histórico, Moitessier participó en la Golden Globe original pero, tras cruzar el Cabo de Hornos, el francés decidió no continuar en competición y poner rumbo a la Polinesia.