CRUCERO

VOLVO OCEAN RACE

Borrasca tras borrasca en el Gran Sur

Támara Echegoyen, primera mujer española en doblar el Cabo de Hornos en la VOR, relata su experiencia en la etapa más dura de la vuelta al mundo. El MAPFRE ha invertido 21 días, 6 horas, 59 minutos y 9 segundos en completar las 7.900 millas (12.713 kilómetros) que finalmente ha recorrido entre Auckland e Itajaí
M.P.

Una etapa dura. Posiblemente la más dura de las últimas ediciones de la Volvo Ocean Race. Hoy domingo, día 8 de abril, el MAPFRE ha finalizado en quinta posición la séptima etapa de la Volvo Ocean Race 2017-18 después de 21 días, 6 horas, 59 minutos y 9 segundos de navegación en la que ha sido, sin duda, una de las etapas más duras y complicadas de los últimos años. El Océano Sur más extremo, grandes borrascas que se han ido encadenando unas con otras, olas monstruosas, frío y sobre todo la pérdida de John Fisher, tripulante del Scallywag, han marcado las más de 7.600 millas de recorrido de una etapa que los navegantes difícilmente podrán olvidar. 



Así lo reconocía la gallega y campeona olímpica Támara Echegoyen, que se ha convertido en la primera española en doblar Cabo de Hornos en la Volvo Ocean Race: “La triste noticia de la pérdida de John Fisher caló hondo en todos los equipos, y en el MAPFRE también. Fueron unas semanas y días duros porque estás en un barco en medio del océano y no puedes saltar a ningún lado”.

“Han sido muchísimos días con muchísimas borrascas; nos han tocado tres borrascas gordas cuando normalmente te toca una y luego pasa y está más suave, pero aquí ha sido un no parar en todo el Océano Sur, borrasca tras borrasca sin descanso, con olas muy grandes, muchísimo viento, chubascos… La verdad es que ha sido bastante intensa y dura. Divertida por un lado, pero muy dura por otro”, explicaba Pablo Arrarte, jefe de guardia del MAPFRE.



Para los de Xabi Fernández la etapa comenzó bien, colocándose en cabeza de la flota en las primeras millas del Gran Sur tras la salida de Auckland y apretando al máximo en una flota muy compacta. Sin embargo, en el tercer día de navegación, la rotura del carril de la mayor obligaba al MAPFRE a moderar el buen ritmo que llevaban hasta el momento para tratar de realizar a bordo las tareas de reparación.

“Cuando tienes un problema en el tercer o cuarto día ya tienes toda la regata comprometida, pero creo que manejamos la situación lo mejor posible, estuvimos en regata hasta Cabo de Hornos y luego ya la mayor se partió en dos, y ya a partir de ahí poco pudimos hacer”, declaraba el patrón Xabi Fernández a su llegada a Brasil.

 Tras una aproximación a la línea de llegada ralentizada en los últimas millas por la caída del viento, equipo de tierra, familiares y público daban una calurosa bienvenida los miembros del equipo español, que venían racionando la comida y gasoil en estos últimos días.



“Lo que quería hacer nada más llegar era ver a todo el equipo”, declaraba Támara Echegoyen. “Somos nueve regatistas pero el equipo es muy grande y al final los echas de menos. Siempre están esperando en la línea de llegada para animarnos y darnos un fuerte abrazo, y eso es lo primero que he hecho. Ahora, lo que siempre estás esperando es esa comida suculenta que puedes comer tranquilamente en plano, sin el barco escorado, sin prisas ni nada, así que a disfrutar de este momento que es único”.

 Ahora, toca descansar y mirar para adelante. Segundos en la general a un punto del nuevo líder Dongfeng, restan cuatro etapas para seguir en la pelea por el codiciado título de vencedor de la Volvo Ocean Race 2017-18.