CRUCERO

VUELTA AL MUNDO

La flota navega en un puño en aguas del Atlántico Sur

La batalla por ganar una décima de milla en la segunda etapa de la Volvo Ocean Race se ha vuelto más agónica que nunca.
M.P.

Pese a que la flota está ya inmersa en el undécimo día de competición, y les pueden quedar otros tantos hasta llegar a Ciudad del Cabo, entre el primer y el cuarto clasificado hay tan sólo 2,3 millas de distancia, una auténtica locura si tenemos en cuenta la dimensión de este segunda etapa.



Todo ello se traduce en una búsqueda incesante de los más mínimos detalles que permitan a los barcos mejorar y, por tanto, en un escrutinio angustioso de cada uno de los partes de posición que llegan a los barcos cada seis horas para determinar el resultado de sus esfuerzos.



Xabi Fernández, patrón del MAPFRE, nos relataba esta noche cómo se está viviendo está tensión desde la cubierta del barco español. "A Dongfeng lo hemos tenido a la vista estos últimos días hasta ayer por la tarde, cuando una nube bastante grande y un cambio de estrategia nos ha separado de ellos unas pocas millas. La presión sigue siendo alta y esperamos impacientes cada nuevo parte de posiciones para ver dónde está el resto de la flota", afirmaba.



Pese a ello, la competencia con el Dongfeng es muy sana, tal y como demostraron ayer Xabi y Charles Caudrelier en directo. "Ayer tuvimos una conversación con Charles en una conexión en directo y fue muy bueno hablar con alguien de fuera del barco ¡Aunque tal y como él dijo va a haber una dura pelea por la victoria!", afirmó.



El tracker daba la primera posición al Team Brunel en el parte de las 13:00 UTC, aunque esto es debido a que el equipo holandés se ha ido más al este y está más cerca del waypoint virtual marcado por la organización para intentar que el tracker sea más fidedigno.



En la realidad, el Dongfeng sigue siendo líder con el MAPFRE muy cerca de su popa, con el Vestas 11th Hour Racing en una tercera posición teórica muy cerca del Brunel.