SECTOR NÁUTICO

SEGURIDAD

Siete consejos saludables para navegantes

El verano típico mallorquín se caracteriza por altas temperaturas, humedad y la intensidad de su luz solar. Es maravilloso y debemos disfrutarlo armónicamente, sincronizar los horarios con las fases naturales del día, siguiendo una dieta rica en antioxidantes, bebiendo mucha agua y descansando cuando el cuerpo lo requiera. Hay que pausar el ritmo siempre que esto sea posible. Aunque a veces resulte difícil.
Lara Benito

En nuestra farmacia tenemos una clientela especial que vive el verano con intensidad. Son navegantes, tripulaciones, capitanes o regatistas con una exposición al sol elevada, así que intentamos tener a mano una serie de consejos útiles para prevenir y solventar casos de quemadura solar, deshidratación e insolación.



Para conseguir una hidratación adecuada la clave es beber más líquido del que se pierde. A temperaturas elevadas el cuerpo responde con el sudor que hace descender la temperatura corporal. Al sudar se pierden agua y electrolitos. Por este motivo, hay que reponer el líquido perdido con agua y sales minerales. ¿Cuándo? Antes, durante y después de cualquier actividad, aunque no haya sed. La OMS habla de soluciones SRO (sueros de rehidratación oral). En farmacias las tenemos. Es un imprescindible en cualquier botiquín, sobre todo en uno náutico. No se recomiendan las bebidas estimulantes como café o té ya que promueven la eliminación de orina, ni las energéticas, ni aquellas que contengan gas. Evita, si es posible, las isotónicas de supermercado, que suelen contener mucho azúcar. Y recuerda que el agua es mejor a una temperatura no demasiado fría.



Si la hidratación y la protección no han sido adecuadas, es cuando puede aparecer la insolación, la deshidratación o el golpe de calor.



La insolación se caracteriza por fiebre alta, sudoración excesiva y dolor de cabeza. La deshidratación por tensión baja, ojos y mejillas hundidas, respiración superficial y temperatura corporal normal. En un golpe de calor, el caso más grave, no hay sudor, el pulso es fuerte, la temperatura corporal es elevada y puede haber confusión y pérdida de conocimiento. En este caso, hay que poner a la persona afectada a la sombra, rociarla con agua fresca y abanicarla, si pierde la conciencia colocarla en posición lateral de seguridad y si deja de respirar se deben comenzar las maniobras de reanimación pulmonar y llamar al 061. En cualquiera caso, es importante la rehidratación con suero a pequeños sorbos y de manera frecuente. Para hacer descender la temperatura corporal nos podemos servir de compresas frías.



Otro problema habitual son las quemaduras solares. Aparecen cuando la piel no se ha protegido correctamente porque no se ha utilizado protección o no se ha aplicado como toca. Los primeros signos aparecen horas después de la exposición, los síntomas son temporales, pero el daño celular es permanente. Por eso es importante ser consciente de lo daños que el sol puede causar.



Cuando tras la exposición solar  la piel se enrojece, inflama y duele, aunque no haya presencia de ampollas, estamos ante una quemadura de primer grado. Volvemos a insistir en aquello de beber agua. Hidratarse por dentro y por fuera. Utiliza alguna loción hidratante tipo after-sun o gel de aloe vera que posee propiedades regenerantes e hidratantes. Si el picor y la inflamación son intensas, puedes hacer uso de una loción de hidrocortisona al 1% 1 o 2 veces al día no más de 2-3 días (sería perfecto que en tu botiquín siempre hubiese una). No utilices vinagre ni pomadas oclusivas que no dejan respirar la piel.  Se debe evitar el sol hasta la total recuperación.



Si en tu piel aparecen ampollas esta vez se trata de una quemadura de segundo grado. No revientes las ampollas. Deberás limpiarlas con suero (lo encontrarás en tu botiquín) y utilizar una crema con plata, Silvederma podría ser una buena opción.  Tápalas con una gasa estéril. De todos modos, si ocupan una zona extensa lo mejor es que te acerques a un centro sanitario para que te atiendan.



Para terminar, aviso a navegantes: usa ropa holgada de color claro de algodón/lino, sombrero/gorra, gafas homologadas, protección solar adecuada y bebe agua a temperatura ambiente con sales minerales. Después de la exposición solar una ducha de agua tibia y lociones hidratantes para la piel. Consulta con tu farmacéutico si tomas medicación ya que hay fármacos fotosensibilizantes. En  el caso de embarazadas, niños, personas mayores, hipertensos o diabéticos, se debe extremar las precauciones.



Haz uso de tu botiquín. Es una herramienta indispensable para la seguridad náutica y debe estar siempre a punto. Debe cumplir con lo que especifica la ley en vigor e incluso recomendamos ampliarlo dependiendo de la travesía y/o necesidades. Consulta con un profesional sanitario a la hora de elaborarlo.