SECTOR NÁUTICO

EMPRESAS

Bodas de oro de Hempel de la mano de Juliá Pinturas

Las historias de la marca danesa Hempel y de la empresa familiar Juliá Pinturas han transcurrido en paralelo las últimas cinco décadas en Mallorca.
M.P.

Fue en 1968, en los primeros años del auge de lo que  hoy se conoce como náutica recreativa, cuando Llorenç Julià firmó el acuerdo con Hempel y se convirtió en el distribuidor oficial y exclusivo para Baleares de una de las marcas pinturas náuticas más importantes del mundo. 20 años antes, en 1948, había nacido la empresa de pinturas con más arraigo de Mallorca, gestionada en la actualidad, de manera conjunta, por la segunda y tercera generación de la familia Juliá. O lo que es lo mismo: por Bartomeu y su hijo Antoni Juliá.



En este tiempo, recuerda Bartomeu, se han producido muchos cambios, tanto en la empresa como en la composición de las patentes marinas. «En 1971 abrimos la sede de la calle Marqués de Fuensanta, en 2001 la nave de 2.000 metros cuadrados en la calle Gremi Ferrers del Polígono de Son Castelló y en 2016 la delegración de Manacor». En la memoria queda la tienda de la Puerta de San Antonio, inaugurada por su padre hace 70 años.



«Uno de los mayores cambios que se han producido en la náutica ha sido fruto de la mayor conciencia ambiental. La Unión Europea prohibió los biocidas con estaño y cobre para las patentes de la obra viva, y el sector de las pinturas marinas tuvo que evolucionar desarrollando pinturas que mantuvieran su eficacia contra las incrustaciones y a la vez fueran más respetuosos con el entorno». Así es cómo se ha llegado al que hoy es, sin duda, el producto estrella de Hempel y que Juliá distribuye a particulares, tiendas y astilleros de Baleares. Se trata de Silic One, una solución sin biocidas, antiadherente y, lo más importante, sin cobre. 



«Es un ejemplo claro de la transformación de la industria náutica en relación al medioambiente . Está basado en la silicona y el hidrogel, los cuales impiden la adhesión al caso de los organismos que acaban provocando las incrustaciones. Es muy eficaz también con las hélices», señala Toni Juliá, convencido de que pocas marcas pueden presumir de ofrecer productos tan evolucionados. La inversión en una buena pintura para la obra viva se ve recompensada con un menor coste del mantenimiento a partir del segundo año. «Al haber menos fricción se consigue más velocidad y un mayor ahorro de combustible. Silic One es un producto de primera calidad que marca la difernecia respecto a los antiincrustantes tradicionales», añade Bartomeu.



Juliá Pinturas tiene sus oficinas en la sede de Marqués de Fuensanta, donde el personal de la tienda ofrece asesoramiento personalizado. Las pinturas de Hempel se pueden adquirir también en los comercios a los que Juliá suministra desde su nave en Son Castelló.



El consejo del experto 



Juliá Pinturas recomienza utilizar el producto Silic One para la obra viva y las hélices. Es una patente sin cobre que crea una película acuosa sobre el casco de la embarcación a base de silicona. Las ventajas son: menos incrustaciones, menos consumo de combustible y más velocidad. Está disponible en rojo, negro y azul